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miércoles, 31 de diciembre de 2008

"Mi nombre es Harvey Milk" de Gus van Sant

Llevaba tiempo detrás de alguna de las películas de este señor, me refiero al director, los premios que había recibido y los comentarios de la crítica para algunos de sus últimos trabajos me lo hacían apetecible, pero ya se sabe, la vida tiene esas extrañas circunstancias a veces que ni nosotros mismos llegamos a entender con lo que esta es la primera ocasión en que uno se cruza en el camino del otro y desde mi punto de vista debo advertirles que el encuentro fue bastante afortunado.

La figura del protagonista Harvey Milk (Sean Penn) pienso que es bastante desconocida en nuestro país, hasta me aventuro a pensar que también lo es entre la comunidad homosexual, el hecho es que en San Francisco, parece ser un personaje de gran relevancia y que dejó huella en su relativamente corta existencia, consciente de una forma plena de lo que acaba siendo para su comunidad, se presta a ello a pesar de llegar a correr gran peligro su vida.

Milk, es un sentimiento una voz, no es tan solo una persona, es el deseo de miles y miles de personas que día tras día sienten agredidos sus derechos humanos, por parte de un grupo de retrógrados, no olvidemos que la acción se desarrolla a finales de los setenta, principios de los ochenta, cuando el tema de la homosexualidad se veía como si fuera una enfermedad, mi opinión es que Sean Penn acaba traspasando la pantalla para hacernos partícipes de todo lo descrito con anterioridad con su soberbia actuación, que probablemente le lleve al atril de los elegidos a recoger la preciada estatuilla dorada del Kodak theatre.

Otro de los elogios que hay que hacer al film, aparte de la soberbia actuación de Penn, es el ritmo sublime de la narración, el que todo acontezca cuando debe y que no acabe desagradando la mezcla de imágenes de archivo con la que a veces nos deleitan, mezcladas con las de la propia película en si, para nada se hace pesada su visualización, incluso sabiendo desde el principio de la producción como va a acabar todo, no podemos dejar de sentir cierta emoción al final cuando realmente nos encontramos ante ellos, por supuesto esto es mérito de la conducción que ha hecho Van Sant a lo largo de todo su discurso cinematográfico.

Todo está narrado sin exageraciones, como pienso que debe ser, con la literalidad que algunas escenas requieren y necesitan, que a alguno puede llegar a molestar, pero que quieren que les diga no es para tanto, abramos la mente y no seamos tan mojigatos, algo que me gustaría indicar y que parece que en cierta manera la película denuncia, es que la política vuelve igual de manipuladores a "heteros" como a "homos", esto le sirve al director para mostrar un elemento más de igualdad entre unos y otros, en lo malo y en lo bueno, por supuesto.

Mi nombre es Harvey Milk, se me antoja un cuento que nos muestra la vida de un personaje relevante de la comunidad gay que lucha por lo que realmente piensa y siente, un cuento que tiene un final de relativa felicidad, un cuento al que acabamos entregados de principio a fin, un cuento en el que la historia no es novedosa, pero quizás si que lo sea la forma de contárnosla, un cuento dulce y bello, con el edulcorante justo para que no resulte empalagoso, en resumen, un cuento que deberíamos todos ver y del que seguro que muchos vamos a disfrutar, tanto sea como digo o no, por favor pásense por aquí y me lo cuentan.


TRONCHA

lunes, 29 de diciembre de 2008

"Wanted" (Se busca) de Timur Bekmambetov

La verdad es que no tengo idea por donde empezar a escribir esta referencia, he salido tan alucinado de la proyección de este film que les juro que me cuesta soltar palabra alguna y no se por donde empezar a poner de vuelta y media a quien ha sido capaz de rodar este despropósito, igual es que uno ya está mayor para estas cosas, pero pienso que quieren jugar tanto con la inteligencia del espectador que la verdad es que acaban ofendiéndonos y lo más cachondo de todo es que tienen ciertas pretensiones de seriedad en ello.

Quizás el problema en general no resida en que lo que vemos en la pantalla sea muy fantástico, sinceramente el cine está lleno de fantasías, lo malo de todo ello es que no hay quien se lo crea, y cuando ya nos han contado las maravillas que se pueden hacer, siempre según ellos, al disparar una bala, no dejan de utilizar este recurso una y otra vez, con lo que las escenas de cierta acción se convierten en repetitivas y por supuesto llegan a aburrir.

No contentos con mostrarnos esta especie de superhéroes que están entre nosotros como si tal cosa, la narración toma una especie de derrotero épico en la que se intenta explicar que las acciones y decisiones que se toman están grabadas y marcadas todas en lo que el guión viene a denominar el telar del destino, aprovechando la frase, tela marinera señores, dependiendo de cómo se entretejen los hilos esto marca un código binario que indica el nombre del próximo objetivo.

El caso es que nos encontramos en una mezcla de anteriores películas y eso está claro porque aquí parece que cada uno a puesto lo suyo sin importarle lo de los demás, con esto me refiero al equipo técnico, Bekmambetov ha puesto algo de sus anteriores y taquilleras producciones, “Guardianes de la noche” (2004) y “Guardianes del día” (2006), el guionista Michael Brandt se ha traído de lo peor que tenía, me refiero a “Two Fast, too Furious, a todo gas 2” (2003), que ocurre cuando varios tufillos se juntan pues que el hedor puede acabar tumbando como le ocurrió a un servidor.

Se me olvidaba también apostillar que el trabajito también tiene sus momentos gore, en los que para intentar dar cierta realidad en algunos aspectos se ha incluido, incluso podemos quedarnos una vez más con la boca abierta en una de las escenas que no desentonaría para nada con el cine de zombies; por otra parte los actores, todos, no excluyo a ninguno acaban perdidos en sus interpretaciones sin nada que destacar, ni siquiera el físico de doña Angelina Jolie, resulta apetecible, bueno en realidad miento, hay una escena de su “trasera” que es de destacar, pero en serio no merece la pena gastarse la pasta que actualmente cuesta un cine para verle el culo a la señora de Pitt.

Por supuesto como no podía ser de otra manera el film está basado en algunos comics de Mark Millar, algo que no es nuevo, porque la verdad es que llevamos una racha impresionante, esto me recuerda a cuando alguien encontraba oro y todo el mundo salía en su busca, aquí alguien hace taquilla con ello y el resto detrás como borregos.


TRONCHA

lunes, 22 de diciembre de 2008

"Tapas" de José Corbacho y Juan Cruz

Debido a la forma de ser de uno de los directores y su faceta como cómico y showman, siempre me había preguntado que trabajo sería capaz de hacer y por ello decidí adentrarme en uno de ellos, lo primero que me sorprendió es que sin dejar de lado ese humor que tanto le caracteriza, la producción Tapas tiene una profunda seriedad, tratando de llevar hasta el espectador las alegrías y miserias de una sociedad bastante desnaturalizada en la que poco interés nos producen los problemas del prójimo.

El punto de partida narrativo no es único, vamos a ser protagonistas de varias historias, que corren paralelas y que en algún punto se van a cruzar pero para seguir su camino no van llegar a confluir en una sola o si según lo miremos, porque en el fondo todas van a desembocar en uno de los grandes temas de la actualidad, la soledad del ser humano que vive rodeado de otros tantos que aunque no se den cuenta prácticamente están en su misma situación, todos tan cerca pero al mismo tiempo tan lejos unos de otros como si les separaran cientos de kilómetros de distancia cuando en la realidad tan solo son unos cuantos metros.

Las historias son cuatro en concreto, una pareja de jóvenes que intentan conseguir sexo a toda costa y para ello han planeado unas idílicas vacaciones en un camping y cuyo mayor problema es conseguir un saco de dormir, por otro lado tenemos al encargado de un bar, al que abandona su mujer y que contrata a un cocinero oriental, porque su mujer le ha abandonado a él y al negocio familiar, una pareja de ancianos que están en la que él se ve ante las puertas de lo muerte por una enfermedad terminal y decide que él elegirá el momento en que todo debe acabar pese a la opinión de su mujer y por último una divorciada que se refugia en Internet y más concreto en los chats para conocer pareja.

Todo esto no supone nada nuevo en el cine son historias traídas y llevadas en multitud de ocasiones, no hay grandes cambios ni siquiera a veces interés en que pudiera ocurrir en determinadas situaciones, llega un momento que cuando tenemos la exposición de todos los hechos la narración es totalmente plana, incluso vemos una y otra vez las mismas situaciones, incluso podemos ver que el título del film está justificado ya que todos tienen algo que “tapar” a los ojos del resto, se han convertido en prefectos hipócritas que cuentan una vida pero viven una totalmente distinta.

No hay que esperar más según llegamos a la conclusión final todo va a quedar prácticamente como estaba, no hay cuentos de hadas la vida sigue siendo tan fácil y caprichosa como dura e intratable ella misma se lo proponga, ese intento de cambio que han querido hacer algunos de rebelarse contra lo que les toca vivir acaba convirtiéndose en resignación y en tirar hacia adelante sin mayores pretensiones que las de pasar por este amargo valle de lágrimas de la forma más agradable posible.


TRONCHA

viernes, 19 de diciembre de 2008

"Carmen" de Vicente Aranda

Si has nacido en este maravilloso y estupendo país, pese lo que les pese a algunos simplemente con leer el título del film ya tienes muchas pistas, incluso si me apuras y eres foráneo pero algo docto sabes que Carmen no es nombre cualquiera, quizás sea de entre los españoles el nombre de mujer más popular en el mundo, nadie imagina a una señora de pelo rubio con ojos claros, Carmen en realidad es el exponente de la mujer española de larga melena de ébano y ojos negros como tizones, en contraste con lo marmóreo de su piel, exuberante y descarada o al menos así era hace unos siglos, ahora todo está más globalizado y por las pintas no sabes de donde viene nadie.

La película está basada en esa especie de mito de sensualidad que habitaba los pueblos y ciudades sobre todo del sur de España, y a fe que la forma de transmitir el personaje de Carmen (Paz Vega), parece que se ha extraído literalmente de un cuadro de Julio Romero de Torres, lo que falla no es el personajes sino quien lo interpreta, el planteamiento inicial es correcto, insisto, el problema reside en su desarrollo, a esto parece también contribuir el entorno que no acompaña demasiado.

Donde me parece que ha habido un derroche increíble es en las localizaciones, en vestuario y en el atrezzo en general, estoy seguro que la gran parte del presupuesto se ha perdido en estos apartados, lo malo de todo ello es que una película no solo son sus decorados, por supuesto que el que estos sean buenos ayuda, pero si los actores no saben desenvolverse en ellos o más bien y hablando de forma clara es que no encajan de ninguna de las maneras debido a su mala interpretación y sino díganme después de verla que opinan del personaje de José “el navarro” (Leonardo Sbaraglia).

No era casi necesario decir que la narración versa sobre la capacidad de esta mujer, capacidad para conseguir todo lo que se proponga y mucho más si delante de ella se interpone un hombre, porque ella sabe hacerlo de manera que parezca pan comido, Carmen se gana el favor de todos, con lo que esto conlleva, llegando a crear en ocasiones conflictos de intereses entre sus pretendientes, los cuales no dudaran poner la vida en juego para conseguir un instante con ella en el lecho.

Moralinas aparte, por supuesto que cada uno puede opinar lo que quiera a mi me da la sensación que Carmen es una mujer adelantada a su tiempo, que se niega a vivir con los paradigmas que le dicta la sociedad en la que ha nacido, se niega a estar bajo el yugo del hombre, ella quiere conseguir las cosas por si sola sin ayuda de nadie a su manera y si en el camino puede arrastrar a su tálamo al hombre más guapo del momento pues no duda en hacerlo, ella es una vividora descarada que nunca piensa en el futuro y mucho menos en el pasado porque si lo hiciera perdería el tiempo para vivir con la intensidad que vive el presente.


TRONCHA

miércoles, 17 de diciembre de 2008

"El intercambio" de Clint Eastwood

Recuerdan ustedes como terminaba la película que Clint Eastwood rodó en el 2004, de una chica de mediana edad que quería ser boxeadora (“Million dollar baby”), es que no quiero dar más pistas sobre el final no sea que alguien no la haya visto, pues cuando empecé a ver este nuevo trabajo me quedé con la misma sensación de gran drama que en el otro momento y tratándose del mismo director me di cuenta que realmente disfruta plasmando en la pantalla el sufrimiento de los demás, exigiéndonos quizás cierta complicidad para que nos impliquemos o tomemos partido por uno u otro lado.

La verdad es que desde el principio todo prometía que iba a ser intenso no todo el mundo se enfrenta con demasiada esperanza a ciento cuarenta minutos de metraje, pero debo ser sincero y decirles que no me aburrí en toda su duración, no me pareció para nada larga y eso demuestra que el director le tiene tomado el pulso a la narración, que nos mantiene atentos cuando debe, si hay que reprenderle en algo, quizás sea el principio de la parte inicial, en la que poco nos cuenta y se hace un poco extensa.

A partir de ese momento de reproche todo marcha sobre ruedas, como la protagonista Christine Collins (Angelina Jolie) en su trabajo de supervisora telefonista, es el mejor papel del film, sin lugar a dudas, en lo que ya no entro es en si tal actuación merece o no el oscar, pero la chica lo hace bien, quizás acostumbrados a burdos y torpes papeles anteriores que poco aportan a su supuesta calidad artística, este es de los correctos y en el que se pone las pilas, supongo que mucha culpa de ello la tiene la dirección.

La historia está basada en un hecho real acontecido en los locos años veinte en la ciudad de Los Ángeles, desconozco si esta narración se ciñe realmente a la verdad de lo que aquello fue, pero la verdad es que es lo de menos y quizás esto piensa el realizador a la hora de afrontar la película, porque la denuncia de los hechos y de la aberrante corrupción policial de la época queda en un segundo plano, frente a la prioridad que se le da al drama, a lo que siente una “madre coraje”, los sentimientos se encuentran muy por encima de la narrativa de los hechos.

No quedé con la sensación de que estaba ante la mejor película de este genial director, pero si que estamos ante otro correctísimo trabajo, nos está acostumbrando mal y me alegro de ello porque salvo pocas y contadas cosas que se le puedan echar en cara (y menos un pedante como yo), el acudir a una sala ver algo de él se está convirtiendo en un ejercicio de placer para los que nos gusta el cine en el que la cámara no es la protagonista sino las historias que nos cuentan y los personajes que las viven y por extensión que nos hacen vivirlas.


TRONCHA

lunes, 15 de diciembre de 2008

"Girl boss guerrilla" de Norifumi Suzuki

Hacia finales de los años 70 en este bendito país que nos vio nacer y de momento y hasta nueva orden nos sirve de morada, se produjo un fenómeno denominado el cine de destape, a muchos no les cuento ningún secreto, lo que servidor no sabía es que este fenómeno también había ocurrido de forma similar en Japón, y la película de la que hablo es un claro ejemplo.

Nada más aparecer los títulos de crédito, justo después de la imagen de las olas batiendo contra las rocas de la distribuidora Toei, nos damos cuenta del producto al que nos enfrentamos es para un público bastante determinado, ese grupo de cuatro chicas con casco rojo ataviadas con ajustados y acrílicos monos a lomos de sus respectivas Yamaha, llegando a Kyoto, para apoderarse del control de las pandillas en las calles, nos auguran un cine un tanto inusual e impropio del país nipón.

El caso es que ya se habían visto ejemplos parecidos, con el cine de Bruce Lee, pero en este ejemplo de cine japonés vemos que los duros y las que tienen que luchar son las chicas, cualquier excusa es buena para demostrar quien manda, los hombres importan menos el enfoque del director es totalmente feminista o eso parece, pero no se engañen porque este es un producto totalmente dirigido a un público masculino, cualquier momento es bueno para ofrecer un desnudo femenino en pantalla.

La trama la verdad es que es lo que menos nos importa, nuestra banda de chicas acabará enfrentada a una de yakuzas, que la verdad es que no dan esa sensación ni de lejos, más bien todo lo contrario, acostumbrados a ver en otras producciones hombres mucho más duros y comprometidos, estos no tienen nada que ver con ellos muy al contrario sirven para mofarse y acabar ridiculizados.

De cualquier manera la película tiene una gran carga erótica que es en definitiva para lo que está concebida, del resto podemos olvidarnos ya que no se puede sacar nada en claro, ni las típicas escenas de lucha, ni nada similar incluso hay ocasiones en que se pretende crear ambos dramas familiares y personales entre los personajes principales pero es que no resulta, con lo que si disponen de poco tiempo y menor predisposición como que pueden evitarla.


TRONCHA

viernes, 12 de diciembre de 2008

"El halcón maltés" de John Houston

A veces tengo la sensación que el mundo se para en algunos aspectos llegadas ciertas épocas las cosas pierden su originalidad y nada es nuevo, todo tiene una base, por lo que lo que nos parece a primera vista no es tan novedoso si lo analizamos más a fondo, la película está basada en la obra homónima de Dashiell Hammett, esta se adaptó al cine, no es un guión original como no lo son la gran mayoría de los de todas las películas pero esto tampoco las resta interés, esto simplemente viene a aclarar a mucha gente que considera originales a muchos films que ya tienen una base en el pasado convirtiéndolos en un remake e incluso una base literaria como es el caso.

La película está dentro del más puro cine negro de todos los tiempos, ese tipo de cine que nadie debería perderse, fuente de sabiduría e influencias para posteriores producciones, las que nos muestran un mundo totalmente distinto aunque paralelo al de la vida normal que llevamos el resto de los mortales, son ese tipo de personas y sobre todo personajes que parece que han vivido muchas situaciones difíciles y que debido a esta experiencia saben salir de ellas.

La realización es una exaltación total del personaje del investigador Sam Spade (Humphrey Bogart) es muy probable que el personaje elija esa profesión porque realmente es incapaz de ser policía su forma de actuar y ver la vida no es la de un agente de la ley, el desarrollo que Huston hace del personaje es espectacular, tendríamos una buena batería de adjetivos para definirlo, de hecho toda la historia y el conjunto de la película gira en torno a él, es el centro de esta especie de universo fílmico.

Spade es cínico porque incluso sabiendo que derroteros van a tomar los hechos parece ajeno a ellos e incluso da la falsa apariencia de que no le importan, es un hombre de hielo que no se derrumba ante nada, ni siquiera el asesinato de su socio Miles Archer (Jerome Cowan) logra que su conciencia se tambalee, es una persona que tan solo atiende a sus principios, los ha forjado durante toda una vida y su trabajo le ha costado, ahora nadie puede venir y echarlos abajo.

Por supuesto que no es el hombre perfecto a veces es el más justo sobre la faz de la tierra y en otras ocasiones da la sensación de oportunista cuando vemos que es capaz de cualquier cosa por una suma de dólares no demasiado elevada, la verdad es que no hace distingos ante ambos sexos, si tiene que ridiculizar a alguien ya puede ser mujer o hombre lo va a hacer, su código de honor le permite respetar incluso a la más ruin de las personas, pero algo hay que tener siempre presente que quien se la hace se la paga.

Bogart borda el papel algo que es habitual en el fantástico actor, parece hecho a su medida, algo que no sería de extrañar de hecho es lo que se pretende en todas las producciones, el resto de actores giran en torno a él, de entro los cuales podríamos destacar el personaje de Joel Cairo, interpretado por el singular Peter Lorre, con unos simpáticos rizos que si mal recuerdo no volveremos a ver en ninguna otra de sus actuaciones.

La trama da más giros que una noria, todos ellos lógicos y sin trampas, los hechos acontecen en el momento adecuado, solamente decir que al principio si que parece que las cosas se precipitan demasiado y vemos que todo va bastante acelerado, de esta manera se va creando una especie de nudo gordiano donde es prácticamente imposible encontrar un cabo para desenredarlo, por supuesto el único capaz de hacerlo es nuestro extraordinario Sam Spade.

La sensación que tenemos al ver el film es que no debió tener un gran presupuesto o por el contrario no hizo falta que este fuera elevado, igual estoy en un error y los emolumentos de los actores ascendieron mucho, pero en cuanto al tema de localizaciones y decorados no es que haya un derroche espectacular, para ser francos no es necesario, las reuniones de los variopintos personajes que se producen en los distintos interiores gozan de tal fuerza que no necesitan de ningún ornato adicional.

TRONCHA

miércoles, 10 de diciembre de 2008

"Wall-E" de Andrew Stanton

A primera vista puede parecernos una película para niños, pero ojo, dejando de lado que estos acaban encantados al final de la misma y en cuanto abandonan la sala se dedican a los menesteres propios de su edad, dígase jugar, que es lo que deben hacer a ciertas edades, los adultos no quedamos tan aliviados después de verla, su desarrollo y las prestaciones de la misma han dejado más poso en nuestras mentes del que a priori nos podríamos dar cuenta.

Pixar se ha convirtiendo en una de las mejores secciones, departamentos o como lo quieran llamar de Disney, las historias y guiones son de lo más originales, no se dedican a jugar con los niños como hacen otros muchos que bajo el pretexto de la animación, nos hacen acudir con nuestros hijos a los cines para tragarnos una tras otra, aburridísimas historias sobre animalitos que carecen de total originalidad y que casi plagian a otras películas, ni siquiera siendo originales en los gags.

Pixar aparte de su derrochante originalidad en cuanto a la historia, hay que elogiar la profesionalidad a la hora de realizar los dibujos en sí, porque no se crean que vista una vistas todas, también menciono que si nos retrotraemos a trabajos anteriores se puede apreciar el avance en cuanto a mejora que han hecho, pero la calidad de sus dibujos hace que estemos más dentro aun de su películas, en este caso, el gran logro del film es transmitir todo el elenco de sensaciones y situaciones a través de la expresión de los ojos o más bien dicho de los ópticos de los dos protagonistas (Walle y E.V.A.) y lo más importante que hasta los niños lo entiendan.

Me agrada sobremanera que alguien sea capaz de hacer una película sin tantos y tantos diálogos explicativos, basándose en un lenguaje corporal, en definitiva un lenguaje cinematográfico que nos sepa hacer llegar dentro la ternura de Walle, la simpatía de los robots “rebeldes” e incluso la crudeza de los robots “malos”, por cierto aprovechando desde aquí a desvelar el pedazo de homenaje que se le hace a Kubrick y en concreto a “2001, una odisea en el espacio”, con el robot encargado de comandar la nave, también se ven ciertos detalles de homenaje a la mítica Star wars, pero tan solo son detalles de un trabajo conjunto muy bueno.

Ese poso al que me refería al principio queda cuando nos damos cuenta de la carga moral del film, la tierra ha sido abandonada porque no cabe ya más basura en ella y se ha hecho inhabitable, solo un robot subsiste en dichas condiciones, el ser humano ha cambiado incluso su morfología haciéndose gordo y dejando de lado su psicomotricidad, esta crítica intenta hacernos pensar si es el futuro al que se ve abocado nuestra sociedad, el final algunos comentan que es fallido, a mi me resulta almibarado, pero recordemos que estamos con los niños y claro no todo a lo mejor podría ser perfecto.

El caso es que esta si que bajo mi punto de vista se podría llamar una película para disfrutar en familia, no como muchos otros bodrios, esta rezuma originalidad, profesionalidad, perfeccionismo, ternura, humor, conciencia, crítica, diversión, etc. cada miembro de la prole que escoja de ella lo que le de la gana, pero seguro que disfrutará con ella y por si les parece poco, los colegas de Pixar siempre nos dan de “gratis” un fantástico corto (“Presto”), cada vez que estrenan una película, lo de regalar no es que se prodigue mucho en estos tiempos y eso es de agradecer.

TRONCHA

viernes, 5 de diciembre de 2008

"Twin peaks, el fuego camina conmigo" de David Lynch

A estas alturas de la historia sobra decir que David Lynch es uno de los directores más complicados que existen, la laberíntica composición de sus obras, no todas, obliga al espectador a hacer un esfuerzo extra cuando se enfrenta a ellas, esto para muchos es un valor añadido y por ello les resulta aun más atractivo el adentrarse en su universo, pero a veces reflexionando un poco con uno mismo que es con quien menos se discute, llego a la conclusión que esta complejidad le supone cierta frustración al realizador de Montana.

Me explico, porque veo que me van a llover las tortas ante tamaña aseveración, sus argumentos, personajes, tramas, escenas, son a veces demasiado revirados y esto provoca que se sienta en la necesidad de volver a filmar una película que de explicación a otra anterior de hecho esto se desprendía de sus propias palabras después de estrenar “Inland Empire ” (2006), pues bien cuando acabé de ver este film televisivo no pude dejar de pensar que estaba hecho para en cierto modo llenar algunos vacíos que deja la exitosa serie "Twin Peaks" (1991).

En ambos casos la protagonista es Laura Palmer (Sheryl Lee) en el caso de la película el protagonismo es totalmente presencial, al contrario que en la serie, la narración supone una precuela de los veintiún episodios, aunque también los mentideros dicen que realmente esta podría ser el episodio piloto, en mi modesta opinión pienso que no, por la forma de rodar, de narrar y múltiples aspectos que la hacen distinta a la serie, por supuesto que cada uno puede tener su propia opinión y como tal será respetada.

El largometraje tiene dos partes la primera en la que asistimos al asesinato de Teresa Banks (Pamela Gidley) y desaparición del agente Chester (Chris Isaak), en cuanto estos hechos ocurren todo da un giro completo y nos vemos inmersos en el paraíso del enigmático pueblo de Twin Peaks, adentrándonos en el relato y siendo los protagonistas de la tortuosa y atormentada vida de la enigmática protagonista, aprovecho para desde aquí recomendar a quien no haya visto ni serie, ni esta película que cronológicamente disfrute primero de la serie para concluir con el telefilme.

La narración es bastante sencilla dentro de lo que cabe, de esto ya se preocupa el director, todo queda bastante claro desde el principio, vamos a encontrar a muchos de los personajes que encontramos en los distintos episodios, lo que ocurre es que ahora cerramos detalles que anteriormente habían quedado en el aire, la verdad es que los personajes están perfilados correctamente y ninguno se sale de las pautas dictadas con anterioridad, por decirlo de una forma sencilla, todos están donde deben estar.

De todas maneras no quedan fuera los habituales elementos fantásticos propios del cine del director, también veremos cortinas rojas y suelos de mosaico en blanco y negro, seguimos con las mismas zozobras que siempre, temblando cada vez que tenemos que atravesar un oscuro pasillo de nuestra propia casa para llegar a nuestra habitación, no van a faltar los personajes característicos como enanos y seres extraños venidos de otra dimensión, incluso los que parecen de lo más normal.

No quiero desvelar ningún aspecto de la trama ya que se perdería la intensidad y el suspense propios de la obra, simplemente decir para acabar que no me parece uno de los mejores ejemplos del cine de Lynch, pero que si se me antoja necesario verlo y sobre todo si han visto la serie anteriormente, eso si, solo como reto les propongo que descubran que es la Garmonbozia, un término que aparece en la película.

TRONCHA

miércoles, 3 de diciembre de 2008

"El tercer hombre" de Carol Reed

Hay dos ocasiones en las que es complicado escribir sobre una película, cuando no te ha gustado nada que aunque quieras ponerla a parir casi no sabes como empezar y cuando estas ante una obra maestra, porque tanto se ha dicho y escrito sobre ella que no sabes que comentar para que nadie te acuse de haberle copiado y de estar condicionado por las opiniones de otros, de todas maneras yo lo voy a intentar seguro que me dejo cosas en el tintero e incidiré en otras de menor relevancia, pero la opinión es libre y como tal la practico.

Desde el primer momento podemos distinguir algunos aspectos totalmente claros, si alguien se detiene a mirar los interpretes antes de visionarla verá que entre ellos aparece el gran Orson Welles, en el papel del despiadado Harry Lime, aunque este no aparezca hasta bien avanzado el film, pero de alguna manera está presente en todo momento no solo en el hilo narrativo que gira completamente a su alrededor sino que viendo una imagen tras otra y el posicionamiento de la cámara nos damos cuenta que el ojo del director/actor hollywodiense está detrás del objetivo, con los picados y contrapicados típicos, incluso con primeros planos inclinados muy característicos de su forma de rodad.

Por supuesto que no quiero contar nada de la trama de la misma ya que si alguien tiene la suerte de no haberla visto aun, todavía está a tiempo de disfrutar de algo extraordinario como el que lo hace de algo virginal, sin manipular y que por mucho que pase el tiempo podrá disfrutar, los que la revisionamos seguimos haciéndolo con lo que los que se la encuentren por primera vez imagínense, ya que la intensidad narrativa va de menos a más y logra imbuirnos en ese ambiente de posguerra en la ciudad de Viena como si allí mismo estuviéramos.

El hecho es que la ciudad en si se convierte en un personaje más y sobre todo al final de la misma, las localizaciones son extraordinarias y por supuesto el mayor acierto es el montaje, sin un montaje tan audaz como el de esta obra probablemente el resultado final no alcanzaría la gran altura a la que llega, no tengo que decirles que aquí está también la atrevida y original mano de Wells, con esto no quiero dejar de lado a reed que también tiene su parte de culpa de hecho él es quien la firma su trabajo por el contrario es más serio y correcto por tanto está más dentro de los cánones de la época.

El pero de la interpretación recae sobre Joseph Cotten (Holly Martins) inconmensurable en su actuación de alma perdida que busca un rumbo para la nave de su vida lo que no queda muy claro es si ha elegido el lugar correcto para conseguirlo, a su lado el personaje de Aida Valli (Anna Schmidt) que en mi opinión es el más flojo de todos, se trata de la belleza de la película, su misión es la de agrietar corazones con su físico y la cosa se queda ahí poco más vamos a sacar en claro de ella.

A veces las leyendas o pequeñas historias que llevan aparejadas las realizaciones son muy interesantes y como tal contarles que el mismo Carol Reed en uno de sus paseos, parece ser que por Atenas encontró un músico de la calle de los que después de actuar pasan el sombrero para recaudar algunas monedas, este escucho la melodía que el pobre tañía con su cítara le indicó su deseo de incluirla como banda sonora de la película creando así una de las más conocidas tonadas de la historia del cine. También las malas lenguas comentan que Alida Valli, se le "escapó viva" al grande de Orson.


TRONCHA

lunes, 1 de diciembre de 2008

"El hombre de la isla" de Vicente Escrivá

Siendo razonables, cuanto más cine español veo me doy cuenta que este no es tan malo como en un principio a primera vista se puede pensar, que nadie se asuste porque este ejemplo que vamos a tratar ahora no supone ninguna obra cumbre dentro de nuestro séptimo arte, pero si que puedo afirmar que hubo unos cuantos que le pusieron bastante empeño a esto de hacer películas y que aunque los resultados globales no fueron determinantes si que la intención cuenta y al menos se pueden destacar algunos detalles. Quizás en esta opinión que con el tiempo se va resquebrajando influya que solo nos hayan querido mostrar las mismas realizaciones una y otra vez dejando de lado muchos casos que merecen su visionado.

La película es costumbrista a más no poder, una vez más refleja esa época en la que en nuestro país las cosas no andaban muy allá y la gente tenía que luchar día a día para poder sobrevivir e intentar al menos que un bocado llegara para los suyos antes de que llegara la hora de acomodar los ajados huesos en un camastro, el que lo tenía, a la espera de que de nuevo comenzara una jornada más llena de exigencias y privaciones para simplemente poder sobrevivir, la situación era igual de complicada en el interior como en el litoral hispano, solo unos cuantos podían vivir de forma holgada.

Lorenzo (Francisco Rabal) simboliza este tipo de vida de pescadores del litoral levantino que con pocas artes, dependían del fruto de la jornada para poder comer, aparte la vida parece haberle dado la espalda a este duro y solitario personaje, que pretende proyectar una fachada exterior a sus convecinos del pueblo que no encaja con él, pero que poco a poco como no podía ser de otra manera una mujer como Berta (Marga López) acabará echando abajo, con esto no le quito emoción ni desvelo el final, es algo de lo que nos damos cuenta de una forma casi inmediata.

En este tipo de producciones a los de mediana edad, o al menos a mi sí, nos gusta ver actores que gozan de mocedad por estos años, entre ellos destaco los papeles de José (Antonio Ferrandis) y Antonio (Manuel Zarzo) era lo que había en la época y sus papeles acaparan mucha dignidad, algo de agradecer, incluso el que esté rodada en el litoral nos muestra un algo distinto que llega a interesarnos, un correcto uso de la fotografía y por supuesto un osado atrevimiento de la cámara que no es para nada desagradable.

Hay una escena de una sensibilidad impresionante y que destaco sobre el resto de la película, cuando esta ya va avanzada cuando nuestro protagonista ha perdido prácticamente esa coraza de hombre insensible y afloran sus mejores sentimientos internos, vuelve a tocar la guitarra ante una convaleciente Berta tendida en la cama y la cámara se sitúa en el lugar del corazón del guitarrista proyectando su objetivo a través del ojo de la misma para que entre las cuerdas podamos ver el despertar la rubia alemana, como si considerara el director la mejor forma de proyectar los sentimientos del hombre hacia dicha mujer.

Desde aquí reivindico ese cine español del que pocas veces podemos disfrutar y que suponen ejemplos dignos de nuestra gran filmografía y que nadie deberíamos desdeñar cuando se nos plantea la oportunidad de situarnos ante ellos, no dejemos que unos pocos nos digan lo que tenemos o no que ver, sino todo se perderá en el olvido y después vendrán los arrepentimientos, como ejemplo de lo que digo pongan el título de este film en cualquier buscador de Internet y verán los resultados.


TRONCHA

viernes, 28 de noviembre de 2008

"Yo serví al rey de Inglaterra" de Jiri Menzel

Que soberbio que es el cine que hace este señor, que personal y característico, es un cine relativamente fácil o al menos es la sensación que nos da, las imágenes están llenas de sencillez pero sin ir en detrimento de la calidad y las historias que nos cuenta son peculiares pero al mismo tiempo cercanas, asequibles, con sus personajes siempre tengo la sensación de que son entrañables, son abrazables, enternecedores, nada más y nada menos esto es lo que Menzel consigue una vez más con esta película.

La película trata de la historia de una persona, algo similar a lo que ya pudimos ver hace mucho tiempo en “Trenes rigurosamente vigilados” (1966) en ambos casos se repite la misma fórmula, la unión entre la obra literaria de Bohumil Hrabal y la puesta en escena de la misma de Jiri Menzel, en mi opinión este matrimonio se acerca a la perfección, parece ser que ambos se entienden a la perfección y que uno sin el otro es como si algo cojeara, llegando a necesitarse mutuamente.

Jan Dité (de joven, Ivan Barnev y de mayor, Oldrich Kaiser) es un oportunista así de sencillo, sin más, vive de escuchar y enterarse de todo lo que puede para aprovecharlo en su propio beneficio, todo ello sin maldad ninguna, esta también es algo general en los personajes de Menzel, están repletos de picardía y astucia, pero nunca dan sensación de maldad, Dité suele estar en el sitio justo y en el momento justo y por supuesto también es consciente de cuando tiene que abandonar dichos momentos y sitios, esto le hace un experto conocedor del momento que vive en cada instante.

La única premisa de nuestro personaje es que quiere hacerse millonario, el que sepan si esto llega a conseguirlo depende de que vean la película, yo aquí no voy a desvelarlo, para desvelarlo contamos con la voz en off de un ya maduro Dité que acaba de salir de la cárcel y que en el crepúsculo de su vida decide hacer balance de lo vivido para saber si todo lo anterior ha merecido la pena y nosotros por supuesto vamos a ser testigo de ello, referente a la voz en off, hay bastantes momentos que es un poco exagerada y repetitiva ya que vuelve a narrarnos lo que en ese momento es fácil de discernir o ver en las imágenes, incluso algún personaje repite el mismo texto que el aludido narrador.

El largometraje tiene bastante carga erótica, pero el magistral realizador la trata con tanta delicadeza que en ningún momento chirría, no nos resulta desagradable, algo que se me antoja difícil ya que mucha de la historia se desarrolla por burdeles, a parte de todo esto la composición estética de algunas de las escenas me parece increíble, sobre todo hacía el final, cuando Dité confiesa sentirse solo y coloca de forma estratégica una serie de espejos que acaban dando distintas perspectivas del sujeto coincidiendo cada una de ellas con diferentes momentos de su vida.

Por estas composiciones recuerda a veces el uso de la cámara de Tarkovsky , esto no quiere decir que le copie ya que si hay un plano característico del cine de Menzel es el de situar a un personaje en una especie de contrapicado medio y siempre de espaldas a un edificio significativo de la narración, en caso que estamos inmersos incluso veo retazos del cine de Jacques Tati , esa coreografía al más puro estilo clown a la hora de actuar, como hacía el también maestro francés.

Solamente por sacar alguna falta hay que decir en honor a la verdad que a veces hay bajadas en cuanto a la intensidad de la narración se refiere, pero aun así el realizador consigue retratar de una forma genial el ambiente de una época determinada de la historia de la antigua Checoslovaquia, tampoco procede el uso que da con algunos efectos especiales, aun así el conjunto no se resiente de estos dos detalles negativos bajo mi punto de vista.


TRONCHA

miércoles, 26 de noviembre de 2008

"Tropa de élite" de José Padilha

Película precedida de cierto aval ya que su guionista coincide con el de la película “Ciudad de Dios” (2002), Braulio Mantovani, en este caso el punto de vista con la película que lo acredita es el contrario ahora la narración versa en primera persona pero del lado contrario el de un miembro de las BOPE (Batallón de Operaciones Policiales Especiales) el capitán Nascimento (Wagner Moura) que día a día tiene que combatir contra los traficantes y las violencias que están enquistadas en las favelas de Rio de Janeiro.

La película goza de un buen ritmo que continuamente va en alza a medida que se van exponiendo los hechos, la intensidad y el interés van en aumento, pero sin llegar a la categoría que llega su predecesora, la de Fernando Meirelles, en esta primera visión del problema brasileño la violencia es mucho más descarnada, en el caso que nos compete parece que se han intentado ser más cautos, no hay tanta “sangre y vísceras”, pero aun salvando esto no se crean que se andan con niñeces.

Está rodada prácticamente en su totalidad cámara al hombro, algo de lo que me consideró detractor, pero que en este caso es acertado, las imágenes que se muestran hay veces que pierden nitidez pero en contra de esto gozan de intensidad y por ello tiene su justificación dicha forma de rodarla, también la acompaña continuamente una voz en off que en ciertos momentos es bastante fallida, explica más de lo que debiera y a veces nos aporta tantos datos y de tal precisión que parece que estamos ante un documental.

El director pretende ponernos frente a nosotros toda la realidad social que se vive en esos ghetos suburbiales de una de las ciudades más importantes de Brasil, que veamos que hay un lado oscuro donde permanece la droga, la pobreza, los desatendidos, por otro está el lado de la policía, simples trabajadores que aprovechan su situación y recaudan sus propios impuestos para mejorar sus propias condiciones pero que no son mucho mejores que los que tienen enfrente y como salvadores de todo este desaguisado aparecen los del cuerpo especial, los incorruptos, los leales, los pocos que tienen conciencia, pero tanto unos como otros sumidos en una espiral de violencia de difícil extinción.

El planteamiento es este, intentar provocar al espectador para que cuando se iluminen las luces de la sala piensen de que lado están, del de los pobres, del de los ricos, de la policía o de quien, si hablo en primera persona no sabía por quien decantarme todos tenían sus puntos positivos y negativos, pero parece un problema de una magnitud tan grande que no sabría como solucionarlo, ni siquiera mencionar una sola idea sobre ello, supongo que todos son seres humanos y depende sobre todo del bando que te toque, si harías lo que debieras o no hacer.

En definitiva el largometraje se convierte en un alegato total hacia este grupo de operaciones especiales que infunde respeto allá por donde campa, pero que de alguna manera justifica su manera de actuar por hacerlo contra quien lo hace, las interpretaciones no dan mucho de si, por ello a veces no conseguimos identificarnos con los personajes y al no ponernos en su piel no comprendemos el dramatismo que en ocasiones pretenden irradiar.

TRONCHA

lunes, 24 de noviembre de 2008

"Zeitgeist" de Peter Joseph

Que hay de verdad en todo lo que vemos y en todo lo que sentimos, como sabemos realmente que lo que tenemos delante de nuestras narices es completamente real, que en resumidas cuentas está ahí, porque alguien nos lo ha dicho, porque actuamos de una manera determinada en situaciones concretas y no de otras, simplemente porque la sociedad, la costumbre lo dictan así, o porque realmente unos pocos están detrás de todo esto y solamente somos sus marionetas, viviendo una un concepto de libertad que nos han vendido pero que en realidad no es tal.

El planteamiento general del documental podría ser ese, estructurado en tres capítulos que tratan por este orden en la religión, la manipulación mediática y las instituciones financieras, cuyos títulos serían:

1.- La más grande historia jamás contada
2.- Todo el mundo es un escenario
3.- No prestes atención a los hombres de detrás de la cortina.

Lo que viene a demostrar la primera de las tres partes es que la religión cristiana es el mayor de los engaños de la historia, algo que ha sido demostrado con antelación, ya que dicha teoría cojea por muchos sitios, lo que en resumen viene a concretar es que Jesucristo es un total reflejo del dios Egipcio Horus, ya que si analizamos sus biografías son exactamente iguales, además y esto lo añado yo de mi cosecha durante la época de auge del cristianismo, en el imperio romano y dentro de la misma península itálica existían templos donde los habitantes, por ejemplo, de Pompeya adoraban imágenes de dioses egipcios, porque no pudo ser el cristianismo una variante adaptada más.

Todo ello basado más o menos en la astrología ya que no podemos olvidar que el referente mítico de las antiguas civilizaciones era el sol y las estrellas, a través de la cultura egipcia que interpreta el orbe que ve, crean a Horus y en correlación a estos pensamientos se crea a Jesucristo, algo similar ocurre en civilizaciones griegas de India o Persia, con personajes como Attis, Khrisna y Mithra, y otros tantos y tantos ejemplos similares, todos con características muy similares, con esto lo que se pretende en definitiva es negar la exclusividad e individualidad del dios cristiano frente al del resto de religiones.

De hecho ningún historiador de la época menciona en sus escritos a ningún Jesús que hiciera todo lo que la Biblia cuenta.

La segunda parte hace un estudio exhaustivo de cómo ciertos poderes internos dentro de EEUU provocaron los atentados del 11 de Septiembre y los del 7 de Julio en Londres para crear un ambiente de miedo y terror que justificara ciertas acciones, aprobando leyes que coaccionen más la libertad de los seres humanos, con las que puedan ejercer un mayor control sobre nosotros, originar un enemigo ficticio que se supone que se esconde rodeado de armas nucleares que nunca se han demostrado que existieran al cual hay que perseguir y para ello invertir en armamentos y desarrollo militar, para que en definitiva todo vuelva al mismo punto a que unos pocos se enriquezcan.

Los datos que se aportan para demostrar que todo estuvo orquestado son escalofriantes y creíbles, asusta oír ciertas cosas y que el pago en vidas humanas fuera tan elevado, incluso lo peor de todo que a esos pocos que ocupan el poder les importa muy poco que el numero de victimas tenga 3, 4 o hasta 5 cifras. Para mí al menos esta parte es espeluznante y por eso mi reticencia a creérmela.

La teoría principal de la tercera y última parte es que el mundo está gobernado por unos pocos millonarios, los Trump, Rockefeller y demás que estos fueron los que tuvieron la idea de crear el dinero para poder controlar aún más al ser humano, ellos son los que provocaron el crack del 29 para crear el banco central y eliminar el patrón oro, si nos damos cuenta los beneficiados siempre son los mismos ya que incluso en casos de guerra las empresas de estos acaban vendiendo tanto a un bando como a otro.

Se contempla también como EEUU, nunca ha tenido una guerra mundial o de envergadura dentro de su territorio, pero como ha encontrado una u otra excusa para al final acabar implicada en todas las grandes guerras, en la primera mundial con el hundimiento del Lousitania, en la segunda con un sabido con semanas de antelación a Pearl Harbur y por último con un inexistente ataque a un acorazado americano por parte de dos lanchas vietnamitas.

La conclusión de todo es que en un futuro existirá un gobierno único mundial y que los humanos llevaremos chips implantados para aun estar más controlados, todo esto en los tiempos que estamos es difícil de creer pero porque no, lo que si se puede hacer es a nivel individual intentar conseguir mayor libertad, me refiero a que cada uno pensemos por si mismos, nos informemos, nos instruyamos, no nos contentemos con creer lo que aparece en la televisión.

Quien está detrás de todo esto lo desconozco porque alguien cuelga en Google este documental sin ánimo de lucro, si buscan datos de su director no los van a encontrar o al menos yo no los he conseguido, nadie sabe quien es Peter Joseph, los créditos del documental no hacen referencia a quien lo ha hecho, solo piensen que este parece representar un ataque contra el gobierno americano en general y los Bush en particular, la segunda parte parece que va a salir en Octubre de 2008, la fecha de las elecciones a EEUU son el 4 de Noviembre de ese mismo año, no se, quizás sean demasiadas coincidencias, es mi teoría y tengo también derecho a ella.


TRONCHA

viernes, 21 de noviembre de 2008

"Mad detective" de Johnny To

La premisa de la que hay que partir al empezar cualquier reseña de este director es que “To es dios”, sino no pongo por aquí uno que yo se me lo va a poner en el comentario de este post, con lo cual, ya lo pongo yo, una cosa es que lo escriba otra que lo opine, reconozco que me parece un buen director de cine con un uso muy inteligente de la cámara y de la intensidad de sus películas.

Pero debo decir que donde pienso que da completamente en el clavo es en el cine de triadas, el manejo de la acción, de los personajes, de los actores me resulta mucho más atractivo que en otros de sus trabajos que por otro lado no dejan de rebosar originalidad, de eso andan sobrados los realizadores asiáticos es algo que no me cabe duda en absoluto, aunque la oriental sea una mentalidad completamente distinta a la occidental, aquí parece que solo sabemos hacer remakes y adaptaciones de comics, mientras allá el enfoque es completamente distinto.

No es normal que podamos observar la realidad, o mejor dicho su realidad, a través de los ojos de un loco que sufre alucinaciones y que es capaz de ver las distintas personalidades que tiene cada individuo, este es el especial agente Bun (Ching Wan Lau) que utiliza los más rocambolescos métodos de investigación para dar con el culpable, aunque por supuesto él mismo no se reconoce como un tarado, simplemente esgrime a su favor que tiene un don que le distingue del resto y Dios le envía señales para que tome el camino correcto.

Después de que su mujer le abandonara parece que su locura no tiene límites incluso se inventa gente ficticia que tan solo él puede ver, con esto abandona la policía y tan solo es requerido por Ho (Andy On) al que se le ha asignado el caso de la desaparición de un compañero en el que no logra avanzar, quizás la problemática resida aquí, todos quieren algo de Bun, pero nadie se preocupa por su salud mental, es algo que es tan obvio y dan por hecho que prefieren ignorar para poder sacar provecho.

Me parece que la filmación carece de ritmo totalmente y culpa de ello es que desde un principio la historia está completamente liada hay que esperar que todo avance para ir sacando la punta de la madeja e ir deshaciendo tal embrollo pero es que cada vez la cosa está más liada hasta que se acaba comprendiendo el porque de ciertas escenas, cuando esto queda descubierto es cuando nos damos cuenta que lo que nos queda que es la investigación en si ya la hemos visto en muchas ocasiones anteriores.

El caso es que lo que podríamos llamar segunda parte de la película la pasamos sin pena ni gloria intentado llegar al final y ver como se soluciona todo, el final parece ser un homenaje a “Reservoir Dogs” (1992) de Quentin Tarantino, aunque la del excéntrico director estadounidense es muy superior a esta, me aventuro a decir que ni siquiera el director sabía como terminarla o esa sensación da en la última escena de todas.

TRONCHA

miércoles, 19 de noviembre de 2008

"Background to danger" de Raoul Walsh

Me enfrente a esta película así sin más sin saber nada de ella simplemente que su director era el señor Walsh, aunque si que sabía que era de cine negro, el año de grabación daba una pista bastante clara, luego descubrí que la historia estaba basada en una novela de Eric Ambler yo reconozco que no soy un gran lector, pero mi compañero Des, si que lo es y este escritor era uno de tantos suyos, con lo cual merecía la pena.

Después de hacer ciertos comentarios entre ambos hacia el film en si, comprándolo con la novela que servía de pilar a la filmación y el resto de la obra del novelista inglés sacamos la conclusión de que estábamos completamente seguros que el libro era mucho más apasionante que el film y principalmente se nos ocurrió que era porque la capacidad de síntesis a la hora de describir sus relatos Ambler no está bien transmitida en la narración cinematográfica y esto hace que adolezca de intensidad en muchos momentos y por supuesto de suspense.

Por otro lado he de reconocer que los personajes si que me parecen bien perfilados, por supuesto los principales, ya que a los secundarios se quedan un poco de lado sin importar siquiera de donde vienen e incluso en ocasiones a donde van, de todos ellos destacar el de Nikolai Zaleshoff (Peter Lorre) un desencajado e histérico agente ruso que se prodiga menos de lo que realmente desearíamos, el protagonismo recae sobre Joe Barton (George Raft) que ahora no recuerdo de ninguna otra película que seguro que habrá hecho pero que me resulta de poses un poco hieráticas y gestos demasiado recurrentes y repetitivos.

La película está plagada de diálogos y de situaciones muy, pero que muy similares, las escenas de uno de los integrantes pistola en mano y el resto sentados en el sillón intentado dar explicaciones al que apunta, esto lo que hace es que se reduzcan las escenas de acción con lo cual la intensidad se va perdiendo, aunque hay trenes y eso para mi en una película es excepcional, no se me dirán que soy tonto pero las escenas de tren siempre me gustan.

Lo sorprendente del relato es que un hombre normal se meta en todo un embrollo de espionaje en un país ajeno al suyo rodeado de gente sin escrúpulos que no dudarían un instante en quitarle la vida y todo por conseguir el amor de una mujer, de alguna manera esta clase de tipos era lo que apasionaba en la época del film, gente viajera, aventurera a la que las cosas le salían redondas y que cualquier ciudadano de a pie estaba deseando imitar, en los tiempos que corren quizás la cosa estuviera más complicada.


TRONCHA

viernes, 14 de noviembre de 2008

"Funny games" (1999) de Michael Haneke

La verdad es que en pocas ocasiones venían mis vecinos por casa con la típica cantinela de que se les había acabado la sal o que necesitaban algo de arroz y mucho menos pidiendo cuatro huevos, porque se habían presentado unos invitados de repente, pero juro que después de ver esta película de Haneke, ya me voy a pensar pero que muy mucho si les voy a abrir la puerta.

Lo malo de ver una película de la que ya te han hablado o has visto algún trailer es que tarde o temprano acabas esperando que ciertas cosas que te han dicho o que has visto ocurran y eso te mantiene expectante, opino que quizás no sea lo mejor para este film, lo suyo es verla con una mente totalmente virginal, que nos consiga atrapar marcando los tempos donde se marcan y rompiéndolos donde hay que romperlos, de esta manera uno seguro que se siente mucho más identificado con los protagonistas.

Ante todo hay que comentar que esta no es una película fácil ni mucho menos, no me creo que a nadie le deje indolente, de una forma u otra acaba provocando al espectador y si aun así usted permaneciera tan impasible, los propios protagonistas van a interactuar con usted a base de diálogos dirigidos directamente al espectador o descaradamente tomando un mando a distancia y haciendo rebobinar la filmación para poder cambiar lo ocurrido y que el final sea del agrado de los que controlan la acción real.

Decir que la película trata sobre la violencia es una obviedad terrible, pero lo que si podemos plantear es si lo que realmente vemos es violento porque sí o porque está provocando en nosotros mismos como reaccionaríamos ante una situación así, lo que tengo claro es que el director logra hacer que todo esto traspase la pantalla, lo que les puedo asegurar es que yo no hubiera tomado la posición tan conservadora y conformista que toma la familia que ve invadida su intimidad.

Incluso yendo más allá pienso que Haneke es un poco tramposo ante el fin de la primera parte de la película que bien puede estar determinada por la ausencia durante cierto tiempo de los agresores, lo que hacen aquí el padre y la madre me parece de lo más patético después de todo lo ocurrido, ni siquiera recuerdan el numero de la policía, esta parte me parece poco creíble, aunque sirve de descanso para la intensidad vivida con anterioridad, para a continuación proseguir de nuevo a subir en interés y llegar a un estupendo final.

Recomiendo a todo el mundo encarecidamente que se asome a este trabajo, que experimente con él, del que dicen que es el nuevo Bergman, mucho decir me parece eso a mí pero hay gente para todo, lo que no logro explicarme es que en este año de 2008 que ya llevamos a medias consumido, resulta que el director se desmarca rodando de nuevo la película de forma idéntica pero con distintos actores para el mercado americano, sabia que había fiebre de remakes pero no tan alta, ustedes piensan que el maestro Bergman hubiera vuelto a rodar de nuevo una película suya para que años después la pudieran pasar por los cines los yanquis…


TRONCHA

miércoles, 12 de noviembre de 2008

"I'm a cyborg but that's ok" de Park Chan Wook

Cada vez hay que tener más claro que la originalidad actual del mundo del cine está más arraigada en Oriente que en Occidente, por estos lares y los de al otro lado del charco sobre todo, nos dedicamos a hacer remakes, incluso de remakes y llevar a la gran pantalla a los superhéroes y supervillanos de las páginas del comic que tanta gloria dieron a muchos durante su infancia y adolescencia, el enfoque de este film es lo más original de todo él.

El planteamiento es sencillo, el director coreano muestra a un grupo de enfermos psiquiátricos que están internados en una institución mental, pero a diferencia de otras ocasiones unas veces estaremos situados delante de ellos observando como se comportan y otras como si estuviéramos dentro de su propia mente, viéndolo todo como lo ven ellos, este segundo punto de vista es mucho más atractivo que el primero y da la sensación que es el que realmente requiere el esfuerzo del productor.

A lo que realmente asistimos es a una relación amorosa entre Young goon (Su-jeong Lim) e Il sun (“Rain”, Jeong Ji-Hoon), ella decepcionada del entorno real que la rodea decide crearse el suyo propio, decide creerse que es un cyborg y que a consecuencia de ello no tiene necesidad de comer, si lo hiciera estropearía sus mecanismos interiores, tan solo se alimenta del voltaje de las pilas que chupa continuamente con el fin de recargarse.

Il sun se da cuenta que las cosas no marchan como deberían y decide tomar cartas en el asunto a favor de la chica, estará de su lado en todo momento para solventar la situación, él es el “ladrón” del grupo, un ladrón tan especial y magnífico que no suele tomar prestadas cosas normales, es capaz de hurtar el saque de ping pong de un contrincante, el apetito de una compañera e incluso un jueves, tal como lo oyen si él lo desea la semana tendrá gin día menos.

La narración tiene un tono muy dulce, lleno de sensibilidad, sin ninguna brusquedad, incluso con varios momentos en que no tenemos más remedio que sonreír ante las excentricidades de los integrantes del sanatorio, porque a cada uno hay que echarle de comer a parte, el muestrario es bastante amplio y por supuesto variado, todo se desarrollo en un entorno muy aséptico que se me antoja que ha sido elegido así a conciencia para crear una especie de atmósfera robótica.

Al final acaba siendo un cuento es una historia contada de principio a fin, que esta a caballo entre cierto romanticismo de cuento de hadas y la violencia que a veces impregna los comics manga o los videojuegos, dirán que es un espectro muy amplio el que pretendo abarcar, pero en cuanto la vean se darán cuenta de lo que hablo, al igual de la importancia que toman determinados objetos que van a ser decisivos en cuando a la historia y al discurrir de esta, en general toda la película supone un alarde de imaginación.


TRONCHA

lunes, 10 de noviembre de 2008

"Persépolis" de Vincent Paronnaud y Marjane Satrapi

Una de estas impresiones tontas que tiene uno a veces, es que a todo el que le gusta el cine, le gusta el comic y viceversa, de alguna manera están muy relacionados, por ejemplo el story board no deja de ser un tebeo de lo que hay que rodar posteriormente con las cámaras, y si nos damos cuenta la sucesión de viñetas en un comic viene a ser algo muy similar a la sucesión de los fotogramas del rollo de la película, por supuesto que la velocidad de exposición de la del papel couché la da el lector y la de la película obligatoriamente ha de ser de veinticuatro fotogramas por segundo.

Marjane Satrapi decide después de un tiempo contarnos sus propias experiencias en formato de animación, que es como probablemente mejor sepa hacerlo, cosa que a un servidor le resultaría harto imposible por los problemas sobrehumanos que tiene con el dibujo y la frustración que esto le produce, el caso es que la dibujante de origen iraní, nos cuenta como fue la época en la que el Sha de Persia fue derrocado y se forjó la revolución que acabo llevando a este país a estar bajo el mandato de los ayatollahs.

El caso es que a través de la figura de una pizpireta niña acabamos introduciéndonos en uno de los episodios de nuestra más reciente historia, esto que se le ha dado a llamar el siglo XX, Marji, nos lleva de la mano a través de los cambios acaecidos en su país a finales de los setenta y principios de los ochenta, cuando los iraníes pensaban que estaban viviendo una mala época y no podían imaginar que se les avecinaba una peor, todo ello acrecentado por las influencias de occidente y las malas manías invasoras de su vecinos iraquíes.

El caso es que no se con que motivo la mayor parte del largometraje, justo cuando nuestra protagonista comienza a rememorar sus recuerdos de infancia y juventud, todo se vuelve blanco y negro, probablemente para imprimirle mayor dramatismo al discurso cinematográfico, si que logra transmitirnos antipatía por como ocurren los hechos y me parecen bastante fieles, lo que no me da sensación es que ahonde en ello, parece más bien una exposición de los mismos sin tomar partido del todo, no entra hasta la cocina denunciando la bochornosa situación del pueblo iraní.

Destaco sobre todos el personaje de su abuela, una mujer como pocas, con garra con fuerza, que de alguna manera sirve como referente al futuro de su nieta, persona que está en los momentos complicados y en los que son más complicados aun, con la que uno se puede reír y hablar con ella de temas de la mayor trascendencia, quizás este es el plato fuerte del film, la definición de los personajes el perfilarlos de una forma bastante correcta, sin dejar de lado un excelente e intelectual humor que consigue arrancarnos la sonrisa de vez en cuando.

La película en general goza de bastante calidad, además el formato de animación la hace ganar en atractivo, porque los dibujos tan solo van a ser para los pequeños, o quizás lo sean para ese pequeño que cada adulto tenemos dentro y que en ocasiones hemos olvidado que sigue ahí o por el contrario nos da vergüenza mostrarlo.


TRONCHA

viernes, 7 de noviembre de 2008

"La momia" de Terence Fisher

Cuando alguien realiza una actividad que le gusta lo que pretende es vivir de ella, que mejor que trabaja en lo que nos gusta y poder vivir de ello, la Hammer era lo que pretendió, no se piensen que el carácter comercial que tienen muchas producciones actuales no se intentaba hace años, casi más que ahora si me apuran, pero aun así la forma de trabajar era otra, aunque tampoco faltaban fiascos o fallos. Como insinuaba con anterioridad la distribuidora inglesa en su afán de llenar las arcas hizo esta revisión de su predecesora “La momia” (1932) de Karl Freund, con el incomparable Boris Karloff en el papel del muerto viviente de Egipto.

Porque a mi no me pueden negar que una momia es una especie de zombie antiguo, en realidad era un muerto viviente y sus andares no difieren demasiado de las criaturas de Romero, el caso es que esta producción se me hace de menor calidad que la de la Universal, aquí priman los diálogos sobre al acción, está se circunscribe a un par de escenas o tres en las que el Doctor Banning (Peter Cushing) prácticamente cojo, no sale demasiado airoso.

Aunque para la producción se contaba con Jimmy Sangster, la verdad es que la originalidad del guión es la justa e incluso los momentos álgidos no lo son tanto, ya que hay ocasiones en que nos entramos más de una vez con la misma escena, algo que ya hemos visto nos lo vuelven a repetir, si entramos en el tema de los decorados estos también dejan bastante que desear y eso que no es de las películas más baratas de la distribuidora.

Aun así me parece una película entretenida que se deja ver sin grandes pretensiones, aunque solo sea para admirar la gran interpretación de Lee que hizo de momia, son lo que esto conlleva, sin posibilidad de lucimiento “físico”, pero no nos deja lugar a duda que esos singulares y penetrantes ojos que aparecen debajo de las vendas son los suyos, evocan a aquellos rojizos que podíamos ver en “Dracula” (1958) del mismo director y que quedaron para los anales de la historia del cine.

Simplemente alguna apreciación más indicando que podía haber sido un film de mucha mayor altura, si en momentos indicados se le hubiera impregnado de cierto misterio, por ejemplo y sin ir más lejos las apariciones del monstruo recuerdan a la apertura de la puerta de un armario ropero, el hecho se podría haber “exprimido” algo más, por el contrario los decorados del final y la escena de donde van a dar los huesos de la momia, si me parece relevante y reseñable, no les explico más por no reventar el momento.

Otra vez voy a intentar explicarme diciendo que no es un alegato contra la Hammer, nadie vive del aire y todos necesitamos el vil metal para alcanzar nuestros propósitos, lo que si me parece, o al menos particularmente tengo esa sensación, es que a veces el deseo comercial de sus mandamases se sobreponía totalmente al artístico, importándoles muy poco este último, aun así por favor no hagan caso de las palabras de un pobre tonto como yo, véanla y juzguen ustedes mismos.

TRONCHA

miércoles, 5 de noviembre de 2008

"Vive l'amour" de Tsai Ming Liang

Hay películas de determinadas nacionalidades que para algunas personas pueden resultar aburridas ya que se limitan a enseñar lo cotidiano, yo siempre he sido una persona muy observadora y me quedo con los detalles, por eso siempre me gusta observar distintas culturas o países porque su cotidianeidad hay veces que se convierte en una excepcionalidad para el resto que les observamos.

El caso es que lo que podemos ver en esta película es tan cotidiano que sinceramente se adentra en el campo del aburrimiento pero de largo, a lo que contribuye la escasez de diálogos, y esto para mi es algo bueno en un film, pero en este caso me parece que estropea más que ayuda, no se puede tener al espectador delante de una escena durante cuatro o cinco minutos cuando alguien mata un mosquito, se baña o simplemente se pone una crema hidratante en el rostro.

Se que sacado de contexto puede resultar aburrido pero les aseguro que no hay mucho más, el título realmente no se a que se refiere, ya que la historia versa sobre una especie de triángulo amoroso, perdón digo mal, un triángulo de relaciones entre dos hombres y una mujer, ella es May Lin (Kuei-Mei Yang) empleada de una inmobiliaria de aquí para allá continuamente y sin tiempo para si misma, Ah Jung (Chao-jung Chen) vendedor ambulante con bastante personalidad y que vive la vida al día y por último el sensible Hsiao kang (Kang-sheng Lee), homosexual incomprendido que no encaja en la sociedad que le toca vivir.

El nexo común de todos es un piso que se encuentra en venta, este es el lugar de sus amoríos y vivencias, lo más relevante de la película es el juego del gato y el ratón que se crea entre ellos, ya que por unas circunstancias u otras todos poseen una llave, cada uno elije una habitación hasta que se acaban dando cuenta de la existencia del resto, quizás aquí estaba el truco pero es que la forma de platearlo y de contárnoslo es tan anodina que no acaba traspasando la pantalla, no llega al espectador.

Por supuesto que la pretensión del director es ofrecer su visión sobre las relaciones entre las personas, lo que ocurre es que no vemos nada anormal o a lo mejor soy yo y mi particular punto de vista los que no vemos nada destacable, incluso hay cosas difíciles de creer, lo que si parece demostrar es la deshumanización continua de las personas, tan solo pretendemos algo del que tenemos enfrente sin siquiera importarnos lo que es persona pueda contarnos o sentir.

TRONCHA


lunes, 3 de noviembre de 2008

"Blue velvet" de David Lynch

En la vida hay un refrán que dice que esto no es como empieza sino como acaba, los comienzos de este director a través de ”Cabeza borradora ” (1977) parecían que iban a definir su carrera, nos despistó con los dos trabajos siguientes, “El hombre elefante ” (1980) y “Dune” (1984), pero al final cuando nos ponemos delante de “Blue Velvet ” (1986) nos damos cuenta que su forma de hacer cine tomará los derroteros que el quiere, le va a imprimir su propio sello.

La forma de comenzar el film es muy sutil parece como si nos quisiera mostrar lo perfecto que puede ser el mundo, en un mediano pueblo del norte de Estados Unidos, Lumberton, esa población similar a la que luego podremos ver en otro de sus éxitos la serie televisiva "Twin Peaks" (1990-91), pueblos madereros por excelencia, rodeados de montañas y enigmáticos bosques, este entorno lo debió conocer muy bien el director ya que el nació en Misoula, Montana, y el paisaje resulta muy parecido al de estas dos producciones mencionadas.

Pues bien la originalidad de Lynch es tal que todo este armazón de perfección de la vida cotidiana se rompe cuando Jeffrey (Kyle MacLachlan) encuentra una oreja, una oreja humana un apéndice de carne que lleva implícita detrás toda una increíble historia en la que nuestro protagonista intenta ir averiguando cosas, hasta que acaba metido en ella como un personaje más por no decir el de mayor relevancia, por otra parte también insiste en esa dualidad obsesiva que tiene con las mujeres de sus films, siempre hay una rubia Sandy (Laura Dern) y una morena Dorothy (Isabella Rossellini), ambos personajes totalmente distintos y contradictorios pero relacionados por un nexo común.

La historia no es la típica al uso, todo es tan enrevesado que nos muestra que estamos de nuevo ante la personalidad real de Lynch, y eso que hay que advertir que esta historia no es de las que se podrían definir como complicadas, ay que todo guarda cierta linealidad y correspondencia, encontramos pocas escenas y encuadres inexplicables, los que así son, ya se preocupa el realizador de mostrárnoslos como pertenecientes al mundo de los sueños, para que se puedan entender.

Por supuesto que el “animalario” de personajes es de los típicos del director, nadie es normal, es una denuncia constante de su cine, cualquiera de nosotros tiene otro yo interior capaz de cualquier cosa, como ese Frank (Dennis Hopper) un psicópata que está loco por el terciopelo azul, que esnifa oxigeno para cometer sus crímenes y que ama la música sintiéndola desde dentro hacia fuera o esa Dorothy que vive esclava porque Frank a secuestrado a su hijo y marido obligándola a cualquier cosa que él desee.

La estructura del film es la estructura de una pesadilla, es como si alguien justo antes de acostarse hiciera balance de la vida suya y de los de alrededor, pero cuando cierra los ojos se ve inmerso en un mundo totalmente distinto que en ocasiones roza el surrealismo, donde las personas normales vienen a ser los extraños, el caso es que el final de este sueño es feliz y permite que nos despertemos de nuevo en ese “perfect world” donde comienzan a llegar los jilgueros…


TRONCHA

viernes, 31 de octubre de 2008

"Duelo en la cañada" de Manuel Mur Oti

Hay películas en las que hay muy poco que decir, aunque de todas se puede decir algo, sobradamente demostrado está, que es mucho mas difícil hablar de aquellas que nos resultan tediosas que de las que nos llegan a lo más hondo, se podría decir que este es uno de esos casos.

Además cuando la película es así, suelo escribir más sobre el argumento, la acción se desarrolla en Andalucía, en concreto en un pueblo gaditano, además es curioso porque la localización parece hecha con gran rigor, se muestra la vida cotidiana, de la gente que vivía del caballo, no olvidemos que la provincia del sur de España tiene una larga tradición ecuestre.

Por lo demás asistimos a una historia de amor, rápida precipitada sin bases entre dos personas de condición social muy distinta, pero en definitiva una relación que no nos creemos, para que la cosa no sea tan sencilla se cruzan por medio los celos y las costumbres más intransigentes y retrógradas, completamente ancladas en el pasado.

Ante todo esto parece que los protagonistas pretenden luchar contra todo este conjunto de adversidades, Carlos, el amo de la finca, y espera al amanecer a Ramón (Leo Anchóriz) a las puertas de la “potrera”, para batirse en duelo con él, pero lo más característico es que le espera con un Winchester entre las manos, al más puro estilo John Wayne, increíble la escena, la verdad es que no tiene desperdicio, incluso me atrevo a decir que es de las mejores del cine español de la época.

Por otro lado destacar que en dicha escena “muere” Damian (Rafael Bardem) un empleado de la finca, cuyo papel asume el abuelo del tan de moda y laureado Javier Bardem, el resto de actores es poco destacable, pero sobre todo las féminas, en dicha época si no había dotes interpretativas, lo solían paliar con la belleza de las actrices pero en este caso ni eso.

Por último y aquí voy a desvelar el final de la película, que ojo, en su día fue distribuida por la Warnerbros, que no era moco de pavo, como podemos adivinar por el título se produce el duelo final y en que lugar mejor que en la cañada Carlos el amo y Ramón el mayoral, se enfrentan por una mujer a lomos de sus caballos con esas navajas propias de los bandoleros que por su hoja parecían sables, pero aun queda la mejor toma por ver, la muerte de Ramón y donde va a dar su cuerpo, no les recuerda a una obra maestra del cine rodada años antes…por el gran Wilder, no se quejaran de la pista.


TRONCHA

miércoles, 29 de octubre de 2008

"El cerco" de Miguel Iglesias

Cuanto más meto las narices en el cine negro y policíaco español de la década de los cincuenta y sesenta me doy más cuenta de lo poco objetivos que hemos sido en nuestro país con nuestras propias cosas, no entiendo porque a estas obras no se les ha dado mayor difusión y porque por el contrario hemos tenido que estar tragándonos basuras tan grandes como las de la época del landismo, señoras y señores el cine español es mucho más que todo esto, hubo un grupo de directores que intentaron hacer algo distinto y serio, lleno de dignidad.

Miguel Iglesias fue uno de aquellos realizadores que pese a las trabas que la situación política imponía intento hacer un tipo de cine distinto, al menos en el ejemplo que ahora acometemos, pueden tildar su trabajo de que no es muy original, de que la fórmula se ha visto en algunas otras obras de cine americano, pero quizás el mérito este ahí, en intentar españolizar dicha situación y demostrar que tanto aquí como allí se pueden dar historias similares.

Cinco atracadores deciden apoderarse del dinero de la caja de una fundición, por unas circunstancias u otras las cosas no salen bien del todo, este es el principal motivo de que la narración se desarrolle de la forma tan trepidante como lo hace, casi dejando sin aliento a sus protagonistas, en una fuga que más bien se convierte en un sin vivir y nunca mejor empleado el símil, el metraje es de tan solo setenta y siete minutos, pero les aseguro que no tiene desperdicio.

Destaco la persecución de algunos de los malhechores, sobre todo un par de ellas en las que de una pareja de “grises” (apelativo que se le concedía a la policía nacional en aquella época, derivado del color de su uniforme) le dice a un taxista la mítica frase: “Siga a ese taxi”, en plan Chicago años veinte, las continuas subidas y bajadas a tranvías y otros medios de transporte para poder romper ese cerco que se les ha impuesto, cada cual por su lado.

La eficacia de la policía no se pone en duda en absoluto ante tal afrenta, reseñable es que para acentuar esta perspicacia siempre ocurre que los ladrones no están fichados lo que dificulta las cosas, pero no se preocupen que su inteligencia solventará los escollos, aunque cuando quieran hacerlo yo ya casi he cogido el lado de los malos y me he puesto de su parte, quiero que se escapen, como me pasa siempre con los fuera de la ley de las películas de mi amado Melville.

No hay que olvidar en absoluto que estamos ante gente sin escrúpulos que ha cometido un delito, eso si lo hace con hombría a cara descubierta, nada de máscaras, con una violencia que se me antoja excesiva para la época, por expresarle de forma comprensible para todos, hay mucho tiro y mucho muerto, algo no habitual para en aquellos años, pero si me lo permiten la época va a determinar el final, no voy a desvelarles más porque merece que la vean y que se den cuenta de lo que nos perdemos por culpa de un grupo de interesados.


TRONCHA