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martes, 28 de diciembre de 2010

"Los señores del acero" de Paul Verhoeven

De esta película tenía un buen recuerdo de cuando era adolescente, tampoco en aquella época tenía el criterio que tengo ahora. Y por supuesto no me fijaba en las mismas cosas que ahora. Apreciamos las cosas de distinta manera, lo que en su día, me pareció una gran película, esta vez se quedó en menos, pero que de alguna manera me entretuvo.

Probablemente por respeto a esta etapa de mi vida sea un poco condescendiente con este trabajo, porque la verdad es que en bastantes de sus aspectos deja mucho que desear. Algo que se descubre desde el primer momento es que la acción está rodada en España, no se porque es algo que vino a mi mente de forma repentina y no me lo pude quitar hasta que comprobé que estaba en lo cierto en los títulos de crédito del final.

Toda la historia está repleta de una falta de ritmo muy acusada. Es curioso decirlo en una película de aventuras en la que no faltan batallas y asaltos a castillos. Situada en plena Edad Media donde los señores feudales campaban a sus anchas, en donde la vida de una persona no valía demasiado. Martin (Rutger Hauer) encabeza un grupo de mercenarios que deciden serlo pero para ellos mismos, sin servir a nadie, beneficiándose tan solo ellos de sus propios botines.

El hecho es que la historia no funciona, porque el bajo presupuesto se nota por muchos sitios, y si tuvo un presupuesto aceptable, no se ve por ningún lado. Ni las batallas parecen tal, ni las localizaciones están bien aprovechadas, ni nada de nada. A Verhoeven le es mucho más interesante desnudar a los personajes e intentar alcanzar cierto grado de erotismo, que contarnos unos hechos creíbles y emocionantes.

Por tanto todo se viene abajo en cuanto empezamos a ver desnudos en pantalla, o sea casi desde el principio. Claro todo esto hace que el interés sobre la historia principal, se lleva perdiendo, y en definitiva la longitud de la película se haga larga. Pienso que como en otras muchas ocasiones se podía haber hecho una gran película con este tema, pero como otras tantas veces el dinero y la calidad se despilfarran para no llegar a prácticamente nada.

TRONCHA

lunes, 22 de noviembre de 2010

"Los cuatrocientos golpes" de François Truffaut

Si uno echa la mirada atrás después de unos cuantos años y consigue ver su infancia o retazos de cómo se desarrolló esta. Se acaba dando cuenta que la perspectiva de la vida ha cambiado un montón, el prisma con el que veiamos el mundo en aquella época no tiene nada que ver con el de ahora. Incluso muchos nos hemos convertido en padres y estamos en el lado justo contrario, el del enemigo de nuestras correrías infantiles.

Lo primero que pensé nada más acabar el film fue el porque de su título. No tenía excesivo sentido después de haber disfrutado de la historia, pero poniendo algo de intención uno se entera. Resulta que Los cuatrocientos golpes es una expresión francesa que se utiliza para cuando alguien es muy inquieto y no para de hacer travesuras, suele ser utilizada para niños o adolescentes. En este caso si que encajaba a la perfección.

Antoine (Jean-Pierre Léaud) es el protagonista y soporte vital de la historia, sus andanzas durante la infancia sirven para mostrar el particular mundo de este personaje. Un mundo muy distinto al de sus coetáneos, un universo visto desde una edad temprana en la que cualquier cosa puede parecer insignificante y justamente todo lo contrario. Un mar de vicisitudes en el que Antoine navega como puede, capeando el temporal de sus mayores para en definitiva hacerle un incomprendido.

El no pretende ni más ni menos que los demás, lo que ocurre es que su manera de conseguir sus propósitos no es del todo aprobada por la sociedad que le toca vivir. Un entorno que el director castiga en su narración, unos padres que viven alejados de su hijo en cuanto al aspecto de la comprensión. Un hábitat lleno de hipocresía en el que la única lucidez que encuentra el niño es la de su padre Julien (Albert Rémy) el que a la postre condenará sus actos y tomará una trágica decisión para desvincularse definitivamente de su propio hijo.

En todo este cosmos, tampoco queda indemne el sistema educativo, recibiendo un varapalo considerable. Cuando alguno de sus elementos rompe las normas dictadas y decide avanzar de manera positiva, es castigado por tal osadía, para que acabe regresando al redil. Sirva de ejemplo el que nuestro protagonista sea seguidor de Honoré Balzac y esto en definitiva le traiga más problemas que ventajas.

Para concluir indicar que estamos ante una de las primeras incursiones del cineasta francés en el cine con una obra cien por cien Truffaut. Que quizás tenga ciertos tientes autobiográficos, pero que nos describe con gran esmero los acaecimientos de Antoine. Un pequeño enfant terrible que casi se ve avocado sin remisión a la suerte, que incluso ni logrando su deseo como ocurre al final del film, llega a alcanzar la plena felicidad.

TRONCHA

martes, 16 de noviembre de 2010

"Déjame entrar" de Tomas Alfredson

Cuando acabé de ver esta película y comencé a reposarla se me venía continuamente a la cabeza el personaje de Henry (Michael Rooker) en la película de John McNaughton, Henry, retrato de un asesino. El aspecto que supongo que hacia que relacionara una y otra es la cotidianeidad que se le da a la historia, el que nos encontremos delante de dos monstruos y aparentemente sean de lo más normal.

Sobra decir que el mundo de los vampiros ha sido llevado una y mil veces al cine, y por supuesto las que nos quedan todavía. Ya sea en su vertiente más romántica, como en su vertiente más terrorífica, por eso “Déjame entrar” supone cierto aire fresco dentro de este subgénero tan explotado. Su planteamiento es del todo original, aunque cuente con muchos de los arquetipos propios de este tipo de historias.

El hecho de que la historia esté contada a través de dos niños, Eli (Lina Leandersson) y Oskar (Kåre Hedebrant) hace que el espectador esté más predispuesto a que la historia cale mejor. Verdaderamente lo que menos atractivo me resulta es la historia de amor entre ambos personajes, está impregnada de cierta ternura, condicionada por la situación de ambos.

Lo que si que me interesa realmente es la manera que tiene el director de contarnos la problemática y el día a día de lo que tiene que soportar un vampiro. Aunque parezcan mentira mis palabras estamos ante un monstruo que tiene sus problemas como todo ser humano. No se crean que conseguir sangre para alimentarse es tarea fácil y sino que se lo digan al lacayo que como todo buen vampiro tiene Eli.

Un vampiro no mata porque sí como lo podría hacer cualquier asesino, lo hace porque lo necesita. No se recrea en la muerte de sus victimas, tan solo significan su subsistencia, no importan altos o bajos, feos o guapos, todos son comida. La naturalidad con la que narra estos temas el film son lo que nos llega a sorprender de este, el que estemos en una película de terror y no nos asustemos en ningún momento y tampoco esto nos sea extraño.

Definitivamente el conjunto me parece bastante atractivo, sin exagerar como algunas opiniones me habían comentado. Porque hay cosas que no encuentran lugar en la película y que se han metido con calzador. Además se les da una importancia que no merecen e incluso en ocasiones hacen que se pierda la concentración, sería el caso del grupo de amigos que está en el bar Sun Palace.

TRONCHA

lunes, 8 de noviembre de 2010

"Milagro en Milán" de Vittorio de Sica

Reconforta bastante encontrarse de nuevo con películas que uno vio hace muchos años, de las que tiene un vago recuerdo de la historia narrada pero que nunca llega a olvidar por su gran calidad. Hace poco escuche en un medio de comunicación, no recuerdo cual, que estudiar el pasado hace que comprendamos el presente mejor. No tengo ninguna duda de esta afirmación de hecho yo mismo intento visionar todo el cine “antiguo” que me es posible y esto me hace entender algunos de los desatinos que se hacen en el presente.

No pretendo descubrir a nadie que Milagro en Milán es una obra maestra del cine italiano. Mi intención más bien es intentar transmitir lo que yo siento cuando veo esa película. Descubriendo aspectos que seguramente ya habrán captado otros y seguro que dejándome muchos en el tintero que no habré sabido apreciar. El caso es que el cine tiene esa peculiaridad, cada uno en su interior puede sentir lo que le de la gana, aunque después sea un hipócrita y no quiera revelar al resto sus emociones.

Nadie debe asombrarse cuando se ponga a visionar este trabajo, porque el maestro de Sica desde el mismo principio de la producción nos desvela claramente lo que nos vamos a encontrar. Justo cuando acaban los títulos de crédito iniciales aparece en pantalla la conocida frase: “Érase una vez”. Esta es la directa y simple fórmula que utiliza el realizador para que el espectador desde el principio piense que está ante un cuento en imágenes.

La parte que resulta más magistral de todo el conjunto son los diez primeros minutos, donde sin apenas diálogos (o intrancesdentes la mayoría de ellos) nos describe perfectamente el personaje de Totó (Francesco Golisano). Un optimista por excelencia, un soñador, repleto de energía que acaba impregnando de esta a todos los que están a su alrededor. Un emprendedor que tan solo quiere el bien de cada uno y por extensión el bien común.

Una persona que no le importa perder ciertas libertades para poder concedérselas al prójimo. Totó es capaz de adaptarse perfectamente a cualquier circunstancia, por muy adversa que esta sea él le sacara el lado positivo. Acaba convirtiéndose en el perfecto mediador de conflictos, al que todos acuden para solventar sus problemas, todo ello conseguido a través de su bondad y rebosante optimismo, siempre alejándose de la violencia.

El director a través de este fantástico personaje parece intentar sacar lo mejor de nosotros mismos, mostrándonos la gran fractura que existe entre las clases altas de la sociedad y la de los miserables que encabeza Totó. Intenta demostrar que el dinero no lo es todo en la vida, que la felicidad por mucho que parezca no viene asociada al vil metal, recuerden que estamos en un cuento, no se me despisten justo ahora.

La composición del resto de personajes es realmente fantástica, el muestrario de pobres que habitan en el improvisado núcleo de chabolas que ellos mismos crean genera un catálogo digno de descubrir. Cada uno tiene sus particulares características, aunque el ser humano sea igual uno a otro cada cual tiene sus peculiaridades y de la mano de Totó iremos descubriendo los deseos y quebraderos de cabeza de cada uno de ellos.

La película en general es una exaltación total de las pequeñas cosas que tiene la vida, ahí es donde más incide la historia. Como lo que para unos es algo habitual para el resto es un completo espectáculo, por ejemplo la escena en la que los mendigos corren tras los rayos de sol para calentarse. Una lección para que acabemos dando la vuelta a lo que parece un problema y acabar convirtiéndolo en un divertimento como por ejemplo la escena del inicio de la película donde se derrama la leche que está cociendo.

Encuadrar este trabajo como una obra maestra es algo realmente obvio. Está llena de elementos con cierto grado de innovación o al menos así me lo parece para estar en al década de los cincuenta. No carece de efectos especiales, algo que en aquellos años estaba más bien destinado a cierto género de cine, situándonos en dicho momento histórico estos son más que aceptables y por supuesto ayudan a crear esa fantasía que el director nos quiere transmitir.

Como anécdota, detalle no sabría bien como definirlo dejar reflejadas en estas líneas la importancia que se le da al mundo de las matemáticas en los diálogos. Muchas veces contribuyen a ese tono cómico fantástico que tiene la producción, pero no se engañen con esa sonrisa que esbozaran mientras la vean. Cuando uno acaba de hacer la digestión se da cuenta que esta ha sido mucho más pesada de lo que en un principio parecía.

TRONCHA

martes, 26 de octubre de 2010

"Lluvia de albóndigas" de Phil Lord y Chris Miller

Llegado cierto momento de la vida de uno se puede decir que la principal circunstancia de ser padre, de la que estoy muy orgulloso y por partida doble, le hace a uno tener bastante criterio para escrutar el cine de animación. Si eres amante del séptimo arte y pretendes inculcar dicho gusto a tus vástagos, la mejor manera de hacerlo es con este género de cine.

Género que de alguna manera está al alza en cuanto a cuota de taquilla se refiere, pero que referente a su calidad está bastante devaluado. Los estrenos a lo largo del año son bastantes en cuanto a número (no como cuando éramos pequeños que solo podíamos verlos en épocas navideñas) pero muy pocos tienen cierta categoría para poder destacar del resto, la brecha entre calidad y cantidad es similar a ciertas fosas oceánicas.

Este no es el caso de “Lluvia de albóndigas” que tiene un guión repleto de originalidad, puede que la calidad de los dibujos no sea increíble. Pero el conjunto se compensa con una historia bastante original y divertida, con personajes que merecen la pena y que han sido bien perfilados. No incurre en los típicos tópicos que se reiteran de forma machacona en la mayoría de los ejemplos del género.

Señores del animado, este trabajo es un claro ejemplo de que se pueden hacer cosas que gusten no solo a pequeños sino también a mayores. Hay que devanarse un poquito más los sesos e intentar encontrar historias frescas y divertidas. La solución no pasa por reiterar la misma fórmula una y otra vez como nos tienen acostumbrados, para obtener rentabilidad.

Los padres de “Lluvia de albóndigas” han conseguido que suelte una carcajada en la sala de cine, algo que hace mucho tiempo que no ocurría, aunque parezca prepotente, solo por eso merecen mi profunda admiración. Además de porque no se han limitado a crear gags de otras producciones para adultos como estamos hartos de ver en el resto de realizaciones animadas que invaden el mercado.



TRONCHA

jueves, 30 de septiembre de 2010

Nueva revista digital ULTRAMUNDO (Presentación)

Los de ULTRAMUNDO, se han empeñado en sacar una revista digital.
Con los tiempos que corren hay que reconocer que le han echado un par, desde aquí por supuesto que aplaudimos su iniciativa y els deseamos la mejor de las suertes.
A continuación os dejo el orden del día de la presentación de la misma.
Mucha mierda, en vuestra andadura.
PRESENTACIÓN REVISTA "ULTRAMUNDO"

Una de las motivaciones principales por las que se ha creado la revista digital Ultramundo es porque creemos que todo hijo de vecino debería tener derecho a tener proyectos distintos a los que muchos se empeñan en decirnos que son los correctos y los demás no valen. Desde Ultramundo apostamos por crear algo diferente y presentarlo de una forma mucho menos aburrida de lo habitual.Por eso este viernes día 1 de octubre a las 16:30 horas, en el centro municipal integrado de "El Coto" (Plaza de la República s/n, Gijón) tendrá lugar nuestra presentación que constará de las siguientes actividades

Actividad 1: mesa redonda (16:30)

En ella se comentarán los pormenores de la creación de la revista, se mostrará material exclusivo y se adelantarán novedades tanto del segundo número de la revista como de la "Segunda muestra de cine fantástico y de terror Ultramundo". En la mesa redonda participarán los siguientes miembros de Ultramundo:

-Miguel Díaz: Creador tanto de la "Muestra de cine fantástico y de terror ultramundo" como de la revista. Para este primer número escribió parte del especial "Predators" y realizó artículos varios.

-Daniel Rodríguez: Solvente colaborador de Ultramundo y fan como pocos de Quentin Tarantino. En este número es responsable de analizar todas las películas de la saga "Predators" y de un completo análisis a fondo de la edición especial en DVD de "Malditos Bastardos".

-Adrián Esbilla: Es el temible hombre solitario encargado de despachar cuantos "Espagueti Westerns" se crucen en su camino. Para este número presenciaremos un mano a mano entre Esbilla y Terence Hill.

Sesión 1: "Fido" (17:15)



¿Problema Zombie? Solución Doméstica. Así piensan en ZomCom, por una módica cifra tendrá un zombie en casa que le hará más fácil la vida. Advertimos que la empresa no se hace responsable si al zombie le entra hambre y le devora. (Audio en inglés, subtítulos en castellano)

Sesión 2: "El imperio del fuego". (19:30)



Si creías que los británicos quedaron lo suficientemente destrozados enfrentándose a los infectados de 28 días después, es que no conoces a la legión de dragones que protagoniza esta película. (Audio en castellano)

Actividad 2: Despedida y cierre (21:15)


También es importante saber que:-Las entradas son gratuitas hasta completar aforo.-habrá descansos de 10 minutos entre las proyecciones.-No se permite comer ni beber durante el evento.


AGRADECIMIENTOS AL ILÚSTRÍSIMO AYUNTAMIENTO DE GIJÓN

miércoles, 29 de septiembre de 2010

"Nubes dispersas" de Mikio Naruse

Estamos ante la última obra del gran genio nipón, la que da fin a su filmografía. A diferencia del resto esta ya fue rodada en color, demostrando que su adaptación a esta nueva innovación cinematográfica la saldó con nota. Este trabajo también sirve para homenajear el treinta y cinco aniversario de los estudios TOHO, que tantas y magníficas obras nos han dejado a lo largo del tiempo.

Hemos quedado en que Naruse es el director de los sentimientos, director sobre todo de actores. Actores que demuestran su valía en la pantalla, que son exprimidos al máximo para que sus personajes tengan un rendimiento pleno. El problema quizás reside en que para comprender esa expresividad hay que conocer un poco mejor al pueblo japonés y saber de sus costumbres para darnos cuenta realmente del esfuerzo y la importancia de algunos de los gestos de nuestros protagonistas.

Yumiko (Yôko Tsukasa) y Mishima (Yûzô Kayama) son dos individuos que navegan a la deriva, sus vidas han cambiado de una forma radical y realmente ha sido por el mismo hecho. Cuando ambos tenían un futuro prometedor frente a si, la desgracia se cruza por delante haciendo que todo se venga abajo. Mishima es chofer de una importante compañía y ha atropella al marido de Yumiko, que acababa de ascender y conseguir un mejor puesto de trabajo en EEUU.

El comienzo entre ambos no es nada fácil, tampoco se puede decir que el final lo sea. Naruse nos va a mostrar una vez una historia cotidiana de un Japón menos de posguerra que en anteriores trabajos, pero con unos personajes más castigados si cabe. Ambos viven prisioneros de sus principios, Yumiko hacia su deber buena esposa que no olvida y Mishima aunque es declarado no culpable del accidente, moralmente se obliga a resarcir a la viuda. Ambos asumen obligaciones que les marcaran el resto de sus días y que no van a dejar que uno disfrute del otro.

Toda la producción gira en torno a la pareja y sus arraigados principios, pero acaba sirviendo de excusa al director para mostrar un entorno alrededor de ellos, mucho más ventajista. Los demás personajes no han dudado de aprovechar las oportunidades que la vida les haya dado para poder sobrevivir, aunque las acciones no tengan nada de honrosas. En contra este mundillo de aprovechados sirve aun más para realzar la valía de la moralidad de nuestros dos protagonistas.

TRONCHA

viernes, 24 de septiembre de 2010

"Musallat" de Alper Mestçi

Que yo sea consciente seguro que este es el primer ejemplo de cine turco frente al que me haya puesto. No se si en alguna ocasión anterior puede que haya visto algo de dicha nacionalidad, pero les podría asegurar que no. Pero algo si que había oído hablar, los que somos amigos de visitar blogs y mirar por internet, sabíamos que lo más famoso del cine turco venía dado por una especie de remakes de lo más bizarros, sobre la trilogía de Star Wars, sobre Indiana Jones o sobre el mismísimo John Rambo.

De género de terror como es el ejemplo que ahora mismo nos ocupa, la verdad es que no tenía ni idea de ello. Al ser un país de raíces, orígenes, como se quiera llamar, musulmanas, la censura ha ejercido bastante influencia en la industria cinematográfica en décadas anteriores. Ahora es cuando se empiezan a sacudir algo de este yugo, para fomentar esa apertura de fronteras y ese lavado de imagen para parecer más “europeos” de lo que realmente son.

Supongo que cuando escribo sobre cine de terror, la indisposición general que tengo hacia este género, acaba condicionando el resultado global. En este caso aseguro que estamos ante una película con bastante corrección, un trabajo que en cuanto a su factura no tiene porque envidiar a otro de cualquier nacionalidad. Quizás donde no puedo ser tan benévolo es a la hora de plantear la historia, de su desarrollo narrativo, de su intento desesperado por intentar cerrar la historia y hacerlo de modo precipitado y erróneo.

Si atendemos a la primera parte del film, apreciamos que la vida de Suat (Burak Özçivit), precisamente no es un lecho de rosas, ha emigrado a Alemania, para procurar un futuro mejor a su matrimonio. Las distintas apariciones de sus familiares cercanos, ya sea en sueños o cuando está despierto, hacen que el espectador piense que todo se va a desarrollar entre dos mundos paralelos, el real y el de la imaginación de nuestro protagonista.

Este planteamiento no es tan descabellado como parece y según vaya avanzando el film se darán cuenta de lo que les comento. El hecho es que el director se dedica demasiado tiempo a explicarnos como son los personajes sin dar siquiera pistas de porque ocurre todo. No tenemos información de porque ocurren ciertas cosas, de manera que narrativamente hablando la película contrae una deuda con nosotros los espectadores.

El problema viene cuando de repente al final del todo se pretende saldar dicha deuda, contándonos todo en off, por parte de un narrador. La explicación convencerá o no a algunos, mezclando nuestra dimensión con otras de peor naturaleza. Como indicaba anteriormente se precipita todo al final, quedándonos quizás con mal sabor de boca por ello. Se nos queda la frase de tanto esperar para al final esto.



TRONCHA

jueves, 16 de septiembre de 2010

"Distrito quinto" de Julio Coll

En bastantes ocasiones quizás demasiadas ya, he dicho que el cine de cierta etapa en nuestro país tiene una dignidad increíble. Y que no se le otorga el reconocimiento que se merece, dedicándole mucho más a quien menos lo merece. Supongo que esto es culpa de la televisión nacional, el que nos deleiten de vez en cuando con buenas obras cinematográficas como sería “Distrito Quinto” (1958) y tantas otras, aunque sea en algún huequecito de madrugada.

El film nos cuenta la vida de sus personajes, que explicativo a que si, más bien las penurias y vicisitudes que tienen que pasar para poder sobrevivir. Personas que no quieren seguir los cánones que dicta la sociedad que les ha tocado vivir. Gente que toma el camino fácil del hurto y del timo para poder subsistir al menos una semana y cuando se acaba el parné, vuelta a empezar.

No hay que olvidar que la sociedad que nos describe Coll está viviendo bajo una fuerte dictadura, que tan solo permite progresar a través del esfuerzo y del trabajo. No existe un camino fácil y mucho menos que se halle fuera de la ley. Aun así ninguno se resigna a su suerte y pretenden entre todos preparar el golpe de su vida para poder dejar atrás un mundo de miseria y privaciones.

La estructura del film es muy teatral, en todo momento estamos ante planos muy generales que exigen lo mejor de los actores. Además se desarrolla prácticamente entera en interiores, lo que aun la hace más perteneciente al mundo de las tablas. Planos rebuscados que juegan con el contraluz, y otros con detalles del mismo decorado, esto permite decir bastante a favor de la profesionalidad de la utilización de la cámara.

Lo realmente importante de la película es la intensidad que el director nos pretende transmitir desde el primer momento de la realización. El mero hecho de ver corriendo a los protagonistas en el primer plano, ay nos pone en alerta. De verdad que aunque los diálogos no nos desvelan nada de forma directa lo que ha ocurrido, comprendemos desde el principio que se ha cometido un robo.

Como indicaba al principio la tensión se transmite bastante bien al espectador, desde el principio, pero algo no puede estar continuamente en dicho estado. Por eso hay momentos en los que el ritmo baja, al igual que la intensidad, quizás relajando demasiado todo. A través de continuos flash backs de los integrantes de la particular casa, conocemos sus propias vidas y sobre todo la de Juan (Alberto Closas), el eje en torno al cual gira todo.

La forma que tiene de evolucionar el film hasta llegar al final que llega me parece realmente magistral. Nos enfrentamos a una conclusión totalmente cerrada de la narración pero en ningún momento llegamos a este punto de manera forzada. El realizador ha sido capaz de guiarnos a través de cada historia particular componiendo un todo común que no podía ser de otra forma aunque el propio director lo hubiera pretendido.

TRONCHA

lunes, 13 de septiembre de 2010

"Terje vigen" de Victor Sjöström

Esta es la segunda vez que disfruto de uno de los trabajos de Sjöström, el primero fue “The wind” (1928), el que ahora mismo nos ocupa es anterior, en al menos una década. Con ambos ejemplos me conformo para catalogar que el director de origen sueco es uno de los importantes que ha dado el cine mudo, probablemente sea poco bagaje, pero lo que me han transmitido sus obras me obliga a hacerlo.

Hay veces que de tanto contar los cuentos se duda si su base es real o no. Como servidor reconoce que sus conocimientos de la historia de Noruega son escasos, cuando acabó de ver el film se fue a internet e indagó sobre el personaje. La historia encuentra su base en un poema de Henry Ivsen, que habitó por la costa nórdica durante su juventud y allí tuvo la oportunidad de relacionarse con muchos y avezados marineros que le nutrieron de historias.

El caso es que Terje vigen (interpretado por el propio Victor Sjöström) nace del poema de Ivsen, aunque actualmente se recite dicho poema en festivales de corte nacionalista como si de la proeza de un héroe nacional se tratara. El director narra a través de las imágenes la odisea del bravo Tejen, que intentó burlar el bloqueo impuesto por la marina británica y las vueltas que acaba dando la vida.

Por supuesto que toda la narración está basada en la epopeya que sufre este pobre padre de familia que lo único que pretende es proveer de víveres a los habitantes de la isla donde habita, incluida su mujer e hija. La armada es implacable con él y no escucha las razones que le llevan a llegar a la costa danesa y conseguir avituallarse. Pasado el tiempo el destino da la oportunidad de la venganza a Terje, pero como hombre de honor que es acaba evitando una desgracia aun mayor.

La obra está dividida en cuatro actos, con sus correspondientes intertítulos como es normal en el cine silente. Goza de una gran fotografía y porque no decirlo el director interpreta su papel de una forma nada desdeñable. O que si he de avisar es que la copia que yo visualicé fue remasterizada por el instituto sueco de cine en el 2005 y no han podido meter más la pata al colorear ciertos fotogramas. Porque con tesoros como estos hacen tales burradas, quien es el inteligente que decide estas cosas.


TRONCHA

sábado, 21 de agosto de 2010

Colección Biblioteca de Bolsillo Serie Naranja

La última colección envíada por Black Arrow

Colección Biblioteca de Bolsillo Serie Naranja

Palabras de Black:

"Esta colección policial fue editada en Argentina por editorial Hachette entre 1943 y 1955.

Ponemos la numeración de los títulos que se pueden hallar.

Existen otras 3 colecciones también llamadas Naranja de editorial Bruguera.

Curiosamente los primeros números en la colección que después añadiremos son de otro color y no son obras policiales.

Esperamos que haya lectores que nos ayuden a completarlas"

Pues eso... :D

1.
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9. Arthur Conan Doyle. El Sabueso de los Baskerville
10. Ellery Queen. El Misterio de las Cerillas (nota: también conocida como La Casa en la Mitad del Camino o La Casa a Medio Camino)
11. Agatha Christie. El Crímen del Golf
16. E.C. Bentley. El Último Caso de Trent
20. S.A. Steeman. Asesinatos en la Niebla
23. Ellery Queen. El Cuatro de Corazón
25. Peter Coram. Cadena de Crímenes
29. Rufus King. Crímenes en la Familia Willett
31. Mignon G. Eberhart. Lance O'Leary Investiga
33. Ellery Queen. El Misterio de la Espada
35. Dashiell Hammett. Nick Charles, Detective
38. Carter Dickson. La Policía está Invitada
39. Dorothy L. Sayers. El Enigma del Veneno
41. Ellery Queen. La Muerte va al Circo
43. Carter Dickson. Los Crímenes de la Viuda Roja
50. S.S. Van Dine. Los Crímenes del Obispo
51. A.A. Milne. El Misterio de la Casa Roja
53. Ellery Queen. Tras la Puerta Cerrada
54. Marie Belloc Lowndes. Un Huésped Excéntrico
57. Ellery Queen. El Misterio de la Cruz Egipcia
61. William Irish. La Mujer Fantasma
64. Carter Dickson. Los Crímenes del Unicornio
67. Ellery Queen. Los Dientes del Dragón
70. Mabel Seely. La Casa que Acecha
72. Carolyn Byrd Dawson. La Dama que Lloraba a Solas
74. Sidney Morgan. Un Muerto en la Chimenea
76. William Irish. No Quisiera estar en tus Zapatos
78. Ellery Queen. El Misterio del Ataúd Griego
80. Baynard Kendrick. Tres Hombres Caen
82. Ellery Queen. La Tragedia de Z
84. Dorothy L. Sayers. Lord Peter y el Bellona Club
87. Carter Dickson. Con Guantes de Acero
89. Ellery Queen. El Misterio del Zapato Blanco
91. James Endhard. Estocada y Veneno
93. Ellery Queen. Aventuras de Ellery Queen
95. Kurt Steel. La Emboscada de Medianoche
98. Ellery Queen. El Misterio de los Hermanos Siameses
99. Geoffrey Homes. Un Cadáver a la Deriva
102. Ellery Queen. El Misterio del Elefante
104. Amelia Reynolds Long. La Muerte se viste de Escarabajo
106. James Endhard. Cuarteto para Instrumentos de Muerte
108. Erle Stanley Gardner. El Caso del Gatito Imprudente
114. Erle Stanley Gardner. El Caso de la Lata Vacía
116. Christopher Bush. El Enigma del Gong Chino
118. Margery Allingham. Policía en el Funeral
120. George Goodchild. El Inspector McLean lo Ve Claro
122. Ellery Queen. Había una Vez una Vieja... (nota: también traducida como Esta era una Anciana)
124. Erle Stanley Gardner. El Caso del Reloj Enterrado
126. James Endhard. Un Crimen entre Psicólogos
128. Baynard Kendrick. El Verdugo Silbador
130. Erle Stanley Gardner. El Caso del Patito que se Ahogaba
132. Ellery Queen. El Misterio de la Capa Española
134. Pierre Very. El Té de las Viejas Agoreras
136. William Irish. Lo que la Noche Reserva
140. Sidney Morgan. Muerte en el Pentagrama
142. Baynard Kendrick. Un Aroma de Violetas
144. Erle Stanley Gardner. El Caso del Mosquito Adormilado
146. William Irish. Si Muriera antes de Despertarme
147. Ellery Queen. Drury Lane Abandona la Escena
148. Baynard Kendrick. Toque de Difuntos
149. Erle Stanley Gardner. El Caso del Bolso de la Vampiresa
151. Erle Stanley Gardner. El Caso de la Rubia del Ojo Amoratado
152. Carter Dickson. Los Crímenes del Polichinela
153. Cornell Woolrich. El Ángel Negro
154. Carter Dickson. Sangre en el Espejo de la Reina
155. Peter Cheyney. El Verdugo Impaciente
156. Christianna Brand. Súbitamente, en su Residencia
158. Cornell Woolrich. El Negro Sendero del Miedo
159. Carter Dickson. El Patio de la Plaga
161. Jonathan Latimer. Gardenias Rojas
162. Brett Halliday. Violencia en Miami
163. Baynard Kendrick. El Silbato Silencioso
165. Jonathan Stagge. El Círculo Escarlata
168. Kelley Roos. La Vida en un Hilo
169. Cornell Woolrich. Coartada Negra
178. Kelley Roos. El Pillo está entre Nosotros
180. Kelley Roos. Dispuesto a Morir
182. Pat McGerr. Elija Usted su Víctima
183. Tom Van Dickey y Ben Kerner. No con mi Cuello
184. Barbara Frost. El Cadáver dijo: No
185. Kelley Roos. ¡Peligro, Marinero!
186. Raymond Marshall. Hay que Matar a Mallory
187. Mignon G. Eberhart. La Cazadora Roja
188. Fredric Brown. Noche de Brujas
189. Terry A. Beech. El Problema del Violín Errante
190. Lisardo Alonso. El Asesino del Tiempo
191. Fredric Brown. El Grito Lejano
192. Rodolfo J. Walsh. Variaciones en Rojo
193. Ameltax Mayfer (Abel Mateo). El Asesino está en la Cárcel
195. Jean Castaing. Viaje al Terror
196. Simon Rattray. La Reina en Peligro
197. F. Addington Symonds. Yo Fuí Asesinado
198. Raymond Marshall. ¿Por qué me eligieron a Mí?
199. George Bagby. Los Dedos Acusadores
200. Robert James. La Muerte calza Zapatillas Rojas
201. Ross MacDonald. Cita en la Morgue

Colección Evasión

La segunda...gracias de nuevo Black Arrow

Colección Evasión

Esta colección fue publicada en Argentina por editorial Hachette entre 1951 y 1955.

1. Ellery Queen. Un Misterio de 10 Días (La Década Prodigiosa o La Maravilla de los Diez Días)
2. William Irish. Me casé con un Muerto
3. Dorothy Cameron Disney. Elegía por Arabella
4. Quentin Patrick. Muerte para la querida Clara
5. Ellery Queen. La Tragedia de Y
6. William Irish. Crimen Prestado
7. Quentin Patrick. La Muerte y la Doncella
8. Rufus King. La Mujer que dijo: Si...
9. Evelyn Piper. Inocente
10. Ellery Queen. El Gato de muchas Colas
11. Curt Siodmak. El Cerebro de Donovan
12. Ellery Queen. El Misterio de las Cerillas
13. Victor Canning. Luna de Panteras
14. Margery Allingham. Más Trabajo para el Enterrador
15. Ellery Queen. Las 2 caras de la Moneda
16. Evelyn Piper. El Motivo es Todo
17. Victor Canning. Un Bosque de Ojos
18. Ellery Queen. El misterio de la Espada
19. Thomas Sterling. La Casa sin Puertas
20. Ellery Queen. Tras la puerta cerrada
21. Wiliiam Irish. La Mujer Fantasma
22. John Evans. Galería de Espanto
23. John Reywall. El Juicio de Alvin Boaker
24. Evelyn Piper. La Trama Usurpada
25. Ellery Queen. El Origen del Mal
26. William Irish. Alguien al Teléfono
27. Ellery Queen. La Tragedia de Z
28. Dorothy Cameron Disney. La Carta nº 17
29. Borges, Bioy Casares, et al. Diez Cuentos Policiales Argentinos
30. Ellery Queen . El 4 de Corazón
31. Margaret Millar. La Telaraña de Nieve
32. William Irish. No quisiera estar en tus Zapatos
33. Ellery Queen. Calendario para el Crimen
34. Victor Canning. La Salamandra de Oro
35. F. Addington Symonds. Retrato del Acusado
36. Eric Frank Russell. Barrera Siniestra
37. William Irish. El Plazo expira al Amanecer
38. Ellery Queen. El Misterio del Elefante
39. C. Daly King. Sospecha en Alta Mar
40. Gregory Tree. Muy Joven para morir.
41. F. Addington Symonds. Sonríe y Mata

Colección Crim Novela Negra


Nuestro amigo Black Arrow nos envía varios listados de colecciones de libros de novela negra para ampliar esta "sección de este blog". Muchas gracias Black. :D

esta es la primera

Colección Crim Novela Negra

Esta colección fue publicada por Ediciones Martínez Roca entre 1986 y 1989.

1. Ros
s MacDonald. Los Maléficos
2. Jordi Sierra I Fabra. Doble Imagen
3. Ross MacDonald. Te espero en la Morgue
4. Jordi Sierra I Fabra. Demasiado Oscuro para un Fin de Semana
5. Varios autores. Los Mejores Relatos Policíacos 1
6. Ed McBain. A Mano Armada
7. Varios autores. Los Mejores Relatos Policíacos 2
8. James Hadley Chase. Mallory
9. Ross MacDonald. En Busca de una Víctima
10. James Hadley Chase. Entre Sombras
11. Bill Pronzini. Huesos
12. Jordi Sierra I Fabra. En la Esquina del Círculo
13. Ross MacDonald. El Caso Ferguson
14. James Hadley Chase. Muerte Aplazada
15. Arthur Lyons. Sobredosis
16. Andrew H. Vachss. Bajos Fondos
17. Edward Gorman (sel.). Maestros del Crimen. Los Mejores Relatos Policíacos Contemporáneos.
18. James Ellroy. La Dalia Negra
19. Elmore Leonard. Dinamita para Empezar.


jueves, 8 de julio de 2010

"Nubes flotantes" de Mikio Naruse

Naruse se podría definir como el cuarto director en importancia de la historia del cine japonés, la verdad es que siempre se nombran a los tres grande Kurosawa, Mizoguchi y Ozu. No es muy explicable que Naruse aparezca siempre como en un segundo nivel, sus obras le avalan de tal manera que en lugar de un trío podría hablarse sin miedo de un fabuloso cuarteto.

La película nos cuenta la historia de dos personas cuya vida ha entrado en barrena, y no son capaces de levantar el vuelo. Por enésima vez la historia se sitúa en el Japón de posguerra, incluso hay que mencionar que en este trabajo si que hay alguna alusión al conflicto bélico. Además no solo se alude a este sino que directamente el protagonista admite que son los perdedores de la misma y que eso va a afectar de forma tajante a su forma de vivir.

Yukiko (Hideko Takamine) y Tamioka (Masayuki Mori) se conocen en Indochina, durante unos trabajos para el ministerio forestal, allí salta la chispa y su relación acaba siendo más intensa. De hecho el punto de referencia para que a posteriori se vuelvan a encontrar será su relación vivida en primera instancia. Ella sobre todo se aferra al recuerdo, para recobrar el amor de él, más bien se obstina en no renunciar, aunque Tamioka esté casado.

Ante un tema de relaciones de pareja, en la que pueden surgir conflictos y rupturas matrimoniales, la forma de narrarlo que tiene Naruse es tranquila y sosegada. Al contrario de como se haría en un trabajo de corte más occidental. Alguien que no esté muy acostumbrado al cine oriental, podría pensar que los personajes no sienten ni padecen, simplemente es otra forma de ver los conflictos y traumas personales. De hecho el director minimiza todo lo que puede los diálogos para mostrar estas situaciones de cierta tensión delante de la cámara y que prevalezca el lenguaje corporal, sobe todo el de los rostros.

Se puede decir que lo que le encanta al director japonés es experimentar con al resistencia del ser humano. Saber lo que realmente es capaz de dar de sí en situaciones totalmente extremas, situaciones no solo externas como podría ser su economía, trabajo, vivienda, situación social. Sino también unas condiciones intensas interiormente, como relacionan a los celos a la envidia, a que la persona amada acabe yéndose con otro tan solo por conveniencia ni siquiera porque lo desea.

En este dramático toma y daca se mueven continuamente nuestros personajes. Viviendo a veces juntos y otras separados, pero no alejándose demasiado uno del otro, refugiándose en ocasiones en la bebida para poder soportar los reproches de uno u otro. Esta inclinación recuerda a otros trabajos posteriores, donde la bebida juega un papel bastante importante en la degradación de las relaciones personales. En definitiva una obra maestra que deberíamos tener en cuenta y que quizás exija un poco de nuestra paciencia para que podamos apreciarla en su totalidad.



TRONCHA

miércoles, 26 de mayo de 2010

"The wall" de Alan Parker

El mundo del cine en general y en particular el de las películas a veces es complicado, sobre todo a la hora de decidir el género de algunas producciones. Este que ahora mismo nos ocupa sería uno de estos ejemplos, donde mejor encajaría podría ser en la variedad de los musicales, alguien podría decir que no es así, pero a mi así me lo parece. Tampoco se puede negar que tenga ciertos tintes dramáticos pero lo que prima sobre el resto de las cosas es la música, toda ella extraída del álbum de la banda Pink Floyd con el mismo nombre que el film y que los de Cambridge habían publicado con enorme éxito tres años antes (1979).

The wall no contiene una historia normal, por dejarla un poco al margen de la generalidad se puede decir que la misma está contada prácticamente en un continuo flash back. Pink (Bob Geldof) es el protagonista de la misma, una estrella del rock que a pesar de su éxito vive marcado por su infancia. Con muy pocos diálogos Parker es capaz de ponernos en situación y descubrir la carencia de afecto que sufre nuestro principal debido a la carencia de la figura paterna, muerto en la segunda gran contienda.

El soporte musical sirve para que la narración se torne más metafórica si cabe, acompañado por imágenes de animación que de vez en cuando irrumpen en el film. Todo esto hace que el espectador piense que está en ocasiones ante un videoclip más que una película. La mezcla entre drama, música y animación hacen de este un trabajo único, que incluso pasado el tiempo se haya convertido en un icono para toda una generación.

Aun siendo el principal la música el puntal donde se sustenta todo, el realizador lo que realmente pretende es denunciar la sociedad que le rodea. El muro que se ha creado en cualquier civilización y que hace que el individuo acabe alienándose entre sus muros. Parker propone que nos levantemos de nuestro sillón e intentemos derribar dicho muro. Inclusive alguien podría pensar que es una alusión directa al muro que separaba las dos Alemanias en el momento de la realización de la película; puede que no anden demasiado descaminados.

Hay que pensar que este trabajo no es quizás para todos los estómagos, puede que haya gente que ni siquiera entienda o quiera entender la metáfora total de la historia. Lo que si que no se puede negar es que se convierte en un ejemplo único que merece la pena, tanto para personas que conozcan aquella época en la que se confeccionó, como el que quiera aprender más de aquella particular década de los ochenta.

TRONCHA

miércoles, 12 de mayo de 2010

"Al final del camino" de Roberto Santiago

Es difícil comenzar a hablar de esta película, nada mas verla me pareció tal despropósito que decidí esperar un tiempo para acometer esta crítica y que mis vísceras se calmaran. He pensado durante ratos en ella, la he repasado en mi mente, quizás más tiempo del que realmente se merece. Y después de ese tiempo he decido acometer su reseña porque demorarla más era algo que no tenía sentido alguno.

No crean que tengo demasiado clara la pretensión que tenía el director al realizar dicho trabajo, pero pienso que fuera la que fuera no la consigue ni de lejos. Ni siquiera podemos comparar este ejemplo con otros dentro de la comedia ya que la entonces todavía saldría bastante más vapuleada de lo que va a acabar.

Se nos intenta contar la historia de un grupo de parejas que se encuentran en crisis y que gracias a la convivencia que se va a producir jornada tras jornada, la situación acabará mejorando. Pero es que no tenemos en ningún momento la sensación de estar en ninguna parte concreta del citado camino, aunque nos intenten llenar las escenas de extras que se notan lo que son a la legua.

Si uno se plantea hacer una comedia, puede ponerse frente a una historia con poco sentido o al menos que no haya profundidad en ella. Pero ya que lo que se busca es la sonrisa del espectador, uno debería dedicarse de lleno a pulir las situaciones graciosas y hacer gags de fuerza, para arrancar la carcajada del respetable. El principal problema del film es ese que dichas situaciones no están redondeadas, da la sensación que se cortan a medias y que portan no surten el efecto deseado.

Toda la filmación tiene una falta de ritmo brutal, no llega a coger la inercia que debería en ningún momento y ocurre lo peor, que llegado el momento todo se hace bastante previsible sin llegar a sorprender. Otra manía es tomar a actores que han triunfado en TV y obligarles a hacer los mismos papeles que en sus exitosas series, reincidiendo una y otra vez en los mismos cliches.

TRONCHA

viernes, 7 de mayo de 2010

"Escondidos en Brujas" de Martin McDonagh

Ya tenía yo ganas de ponerme enfrente de esta producción. Son de esas que dejas pasar el tiempo y se te van escapando poco a poco, hasta que como todo llega el día. El que tuviera dos nominaciones apra los Oscars al menos la daba cierta categoría de interesante para querer visionarla, porque no es que me fie mucho de la selección que hace la academia del cine americano para luego entregar las estatuillas, pero bueno el interés ahí estaba.

La primera característica que definiría la película es que el guión es bastante original, de hecho esta fue una de sus nominaciones. No es habitual que cuando se hace el enfoque de una historia de gangster el punto de partida sea el del arrepentimiento del protagonista por la equivocación cometida en uno de los encargos recibidos. En general lo que le acontece y donde le acontece no es tampoco habitual, los personajes que lo rodean en su entorno tampoco sonal uso, por tanto esto hace que al menos la historia sea bastante inusual partiendo de una temática bastante repetida.

Lo inusitado de la historia no quiere decir que el realizador haya sabido plasmarlo en la película. Si vamos parte por parte se puede decir que el personaje de Ray (Colin Farrell) que es el que soporta todo sobre sus hombros está regularmente interpretado por Farrell. La de su compañero Ken (Brendan Gleeson) me parece de mayor calidad, y la esporádica aparición del personaje de Harry (Ralph Fiennes) practicamente no debería ser mencionada.

Las intenciones del realizador las veo perfectamente claras, entre ellas destacar el protagonismo quele quiere imprimir a la ciudad de Brujas. Pero lo hace de una manera tan forzada que no resulta, nos muestra la ciudad como si fueramos un turista más. Seguro que si se hubiera aplicado hubiera encontrado una manera mucho más sutil para sugerirnos la visita a la ciudad belga, dicho sea de paso que parece bastante hermosa.

Todo parece metido tan a la fuerza que no deja lugar a la insinuación, pienso que es demasiado literal a la hora de narrar las cosas. Esto le quita trascendencia a los temas por eso no creemos en la supuesta historia de amor con la que se topa el protagonista. Ni nos sensibilizamos cuando cuando la película se pone dramática e intenta que nos pongamos del lado del que está sufriendo, aunque quizás moralmente no debieramos hacerlo.

En resumen definiría este Escondidos en Brujas como un film con bastante potencial, que nos muestra una vez más las andanzas de la torpe mafia británica, la más burlesca del cine. Un trabajo que llega a entretener en momentos determinados, pero que tiene bajones que acaban haciéndola previsible. No está mal buscar el lado humano de un asesino e intentar justificar sus actos, pero en honor a la verdad hay que decir que McDonagh en este ejemplo no lo consigue.

TRONCHA

lunes, 3 de mayo de 2010

"Retorno al pasado" de Jacques Tourneur

Cuantos y maravillosos ejemplos hay de grandes películas en el cine negro americano, que buen cine se realizó durante cierta época. Que pena que algunos no pudiéramos haberla vivido. Este de Tourneur es un ejemplo más de una buena historia, pero que en realidad no alcance la altura a la que llegan los personajes que la protagonizan. Este probablemente fue el secreto de tantas buenas películas un cocktail inmejorable de buenos actores, con buenas interpretaciones y sobre todo con personajes excepcionalmente trabajados.

La narración de la historia tiene dos partes bien diferenciadas. En el primer tramo de la película la acción se desarrolla en un continuo flash back donde nuestro protagonista Jeff Bailey (Robert Mitchum) intenta contarle su pasado a su actual pareja. Jeff no es mala gente pero la vida le ha situado en una encrucijada complicada de la que nadie le va a ayudar a salir. A su favor cuenta que en el presente parte de cero, tratando de llevar una vida honrada.

La segunda parte de la película transcurre ya en el presente, una vez que hemos sido testigos del pasado de Jeff y tenemos toda la información necesaria. A partir de este momento es cuando comienza a subir la tensión del discurso narrativo. Como en tantas otras obras del género negro los flecos que se dejaron en el pasado arrastran hasta el presente y acaban alcanzando al que los dejó, hay que andar muy avispado para salir ileso y sobre todo capear el temporal que se avecina.

Si había un componente que se repetía en las producciones de esta época era el del personaje de la femme fatale, en nuestro caso encarnado por Catherine (Jane Greer). Nunca se puede decir que este es el más o el menos en algo, porque aun queda mucho por ver. Pero les aseguro que el personaje de la Greer, es uno de los más retorcidos, ventajistas, manipuladores que he visto dentro de las películas del género. Su trazo es genial, hay ocasiones en que el espectador acaba igual de turbado que el personaje que tiene enfrente.

La situación entre ambos protagonistas se convierte en un toma y daca de engaños entre ambos. Ninguno está seguro del otro, pero aun así algo irrefrenable les une, incluso teniendo claro que dicha relación les puede llevar a un punto sin retorno y fatal. Por supuesto no quiero desvelar más de la trama, porque perdería su esencia total, comentar que esta me dejo determinada sensación. Hay tanta de necesidad de dejar todo cerrado que no queda bien explicado y el director debe recurrir a los diálogos para solventarlo y no dejar al espectador con la incertidumbre.

De todas maneras y para ir acabando, el conjunto es muy bueno, los personajes son fantásticos todos ellos. Los secundarios gozan de bastante fuerza y esto hace que destaquen más aun los principales. La forma de colocar la cámara como si estuviera justo detrás del hombro de uno de los interlocutores es muy efectivo. En definitiva y para resumir, la realización nos acaba enganchando de principio a fin, y acabamos identificándonos con esos personajes tan bien rematados.

TRONCHA

miércoles, 28 de abril de 2010

"El planeta de las tormentas" de Paul Klushantsev

Cuando estamos ante trabajos tan peculiares como este, de los que prácticamente no se han oído hablar y que proviene de un país que tuvo sus fronteras cerradas al resto del mundo tanto tiempo, no hay más remedio que intentar enterarse de algo para al menos contextualizar la filmación. La URSS fue un país que precisamente en su día no se caracterizó por ser el edén de la libertad ni el mejor campo de cultivo para la información o divulgación que no estuvieran aprobadas por el partido.

A primera vista se puede apreciar que también en la extinta unión soviética, también se hacían productos similares a los del resto del mundo dentro de su cinematografía. Nuestra película en cuestión narra un viaje a Venus, nada más y nada menos, de tres naves, Sirio, Vega y Capella. No se puede negar que el planteamiento inicial no es novedoso, no recuerdo anteriores viajes a dichos planetas en otras realizaciones que haya visto.

El caso es que vamos a ser testigos de cómo nuestros astronautas aterrizan y exploran la superficie del planeta que por supuesto está repleto de misterios. En este punto debo indicar que los efectos especiales me parecen bastante buenos para la época, por supuesto ahora serían de lo más precario. Algunas de las plantas carnívoras que habían el planeta son dignas de los relatos de Lovecraft.

Nuestros cosmonautas acompañados del robot John, se van a encontrar con un periplo increíble de animales, en su mayoría prehistóricos, esto les hace plantearse de forma abierta a través de sus diálogos la teoría de la evolución de Darwin. Incluso batallar sobre la posible idea de que el planeta tierra estuviera anteriormente habitado, antes de la llegada del hombre, otra idea bastante Lovecriana, si me permiten la palabra.

El hecho es que aunque los viajeros estelares viven toda serie de vicisitudes y peligros, estos no trascienden con la intensidad que deberían hacia el espectador, hay situaciones que da la sensación que pertenecen a su día a día, porque ni se inmutan ante ellas. Este es el gran problema de la película, la falta de transmisión y de interpretación de los personajes, por todo esto se puede calificar de bastante plana narrativamente hablando y por supuesto austera.

Aun así conviene tener en cuenta es te título porque entre otras cosas si mal no he leído Roger Corman compró los derechos sobre el mismo para posteriormente hacer “Voyage to the Prehistoric Planet” (1965). Incluso el mismísimo Kubrick asegura que algunas escenas determinas se copiaron toma a toma en su obra maestra “2001, una odisea en el espacio” (1968), incluso a un servidor algunas de las escenas le recuerdan a “Terror en el espacio” (1965) de Mario Bava. Al menos por estas indicaciones este título ha de ser tenido en consideración aunque solo sea porque sirvió como referente para otros títulos posteriores.



TRONCHA

viernes, 23 de abril de 2010

"Cache" de Michael Haneke

Hablar del cine de Haneke no es una tarea demasiado sencilla, porque estamos ante uno de los claros exponentes del cine contemporáneo, el que más cosas novedosas ha aportado al mundo del séptimo arte. Aportar no quiere decir gustar y como siempre pasa para todo esto, sus trabajos no están elaborados para que todos los estómagos los puedan asimilar. Aun así hay que reconocer que estamos ante algo distinto, algo que no vamos a encontrar en el cine comercial habitual al que todos estamos probablemente mucho más acostumbrados.

Precisamente esa es la premisa principal del cineasta a la hora de hacer sus realizaciones, el asemejarse menos posible. Porque sino es capaz de entregar al mercado USA un remake de Funny games (2007) hecho exactamente igual, plano a plano, para demostrar a estos que no hay otra forma de hacer el film y contar lo que él quiere contar. Solo él tiene ese desparpajo a la hora de decir a la cara las cosas, de poner al espectador frente a los problemas de la vida.

Caché (2005)es un ejemplo más de lo desarrollado en los anteriores párrafos, supone una exposición de un hecho que va de frente contra la moralidad del espectador. Con ello se pretende que cuando nos levantemos de la butaca y salgamos de la sala, nuestra conciencia se haya conmovido y haya enviado al cerebro la orden de pensar en la historia que hemos sido testigos.

El vehículo para conseguir todo esto es lo más neutro posible, para que la idea prepondere sobre el entorno en el que se acaba desarrollando. No importan los personajes, son meros soportes para que la narración fluya, incluso da la sensación a veces que acaba maltratándolos. No somos conscientes siquiera de porque están ahí, de donde han venido o hacia donde van, sus desarrollos son bastante planos sin giros ni altibajos.

Por otro lado los diálogos según el propio director es la parte del film que más le divierte, sensación totalmente opuesta es la que siente un servidor cuando está frente a los de este film. Sobre todo los que se llevan a cabo entre el que podemos denominar protagonista Georges (Daniel Auteuil) y Majid (Maurice Bénichou), incluso con el hijo de este (Walid Afkir), de alguna manera uno representa a la Francia que machacó a los argelinos (representado por los otros dos) como parte de la metáfora general que supone la producción.

El caso es que tanto los irreconciliables diálogos, como los planos que utiliza el director demuestran una y otra vez lo que anteriormente hacíamos referencia de la metáfora narrativa, viene a poner al espectador en la diatriba moral de que todo el mundo tiene un pasado oculto. En este caso es bastante evidente que trata sobre la colonización francesa sobre Argelia, pero cualquier espectador o país puede sentirse identificado ya que todos tenemos algo que esconder y que en algunos caso vuelve a salir a flote tarde o temprano.

No obstante la película podría tener muchas vertientes en cuanto a su análisis, incluso si la tomamos plano a plano, cada uno le podemos dar una interpretación distinta, aunque hay alguno muy rotundos. Les recomiendo su visionado para que ustedes mismos por ejemplo busquen una solución al tema de las cintas que aparecen en el domicilio de la familia Laurent, que opinión les merece, incluso sobre el final abierto que plantea Haneke al acabarla.

TRONCHA

miércoles, 21 de abril de 2010

"Madre" de Mikio Naruse

El cine de Naruse se ha caracterizado por ser el mayor exponente del concepto Mono no aware que dicho en cristiano aunque no sea demasiado explicativo significa algo así como la belleza de lo efímero. Es cierto que lo que vemos cuando estamos delante de uno de sus trabajos es de una exquisitez y de una sensibilidad increíbles, pero la frase que prefiero para definir su estilo es la del gran emperador (Kurosawa), que afirmaba que el cine de su compatriota era como un gran rio en el que la superficie permanece calmada, pero debajo de esta, el fondo está lleno de turbulencias.

A primera vista la historia que nos cuenta en este trabajo podría parecer pesimista se obtendría una primera imagen bastante errónea, si no rascamos en la superficie. Para alguien que no indagara mucho, lo que Naruse muestra es el día a día de una familia que está pagando las consecuencias de que su país sea uno de los perdedores de la guerra y no se equivocaría. Pero como dice el gran maestro Kurosawa, hay que mirar el fondo, donde están las turbulencias, mirar dentro de los personajes para darnos cuenta de lo que realmente el director nos quiere mostrar.

Sus bases para contar la historia son siempre femeninas, las mujeres de sus películas son los ejes en torno a los cuales gira toda la historia. En este ejemplo Masako (Kinuyo Tanaka) es la madre de todos los que componen la casa, es el núcleo de tan peculiar conjunto de personajes, el nexo que une a todos. Es de destacar que siendo la japonesa una sociedad a primera vista bastante machista, su cine nos ha mostrado muchos ejemplos de mujeres con bastante influencia y protagonismo a la hora de decidir los designios de sus existencias.

En este caso en el que ahora estamos inmersos las mujeres siempre llevan la voz cantante, los hombres están como en una especie de segundo plano, son necesarios para la narración, por supuesto, pero no con la rotundidad que lo son las féminas. Ellas, por unas causas u otras acaban soportando el peso de la responsabilidad, son las que tiran para delante del carro, trabajando, cuidando la casa, los hijos el marido y siempre esbozando una sonrisa. Como ejemplo de esto hay escena definitiva en la que después de ver que todos han ido a dormir, Masako, no puede más con la tensión y sale a la calle a llorar al ver que ha conseguido un día más que los suyos estén bien.

Dentro de este entorno de necesidad y de carencias materiales que nos describe Naruse siempre hay un rayo de luz, de alegría por momentos efímeros y pequeños que en realidad son los que dan sentido a la vida. Ese momento necesario para relajar la tensión de la cotidianeidad y para evitar la depresión, el director se da cuenta de ello y para contrarrestar esa negatividad pone a los personajes de los dos pequeños de la casa que son los que realmente distienden la narración cuando está se tensa y parece convertirse en un drama de magnitudes mayores.

Haciendo una vez más hincapié en lo mismo, la película tiene una carga de profundidad bastante notable, eso no quiere decir que la superficie sea desdeñable. El uso de la cámara es increíble, llegando a plasmar algunos encuadres de gran plasticidad, incluso que inspiran poesía. Pero ya digo que debajo es donde está la chicha, donde vemos de lo que una familia es capaz de hacer por amor a una sacrificada, incluso aunque las decisiones que tomen sean de una firmeza increíble y lleven implícitas el dolor y sufrimiento propio y del resto.



TRONCHA

lunes, 19 de abril de 2010

"Gente de mala calidad" de José Cavestany

Si soy sincero con ustedes no se por donde empezar esta reseña, el título ofrecía bastante desconfianza, no haber oído hablar de ella era algo positivo, pero transcurrido un tiempo ya desde su estreno no tanto. Del realizador poco sabía, y entonces va uno y se acerca por ejemplo a internet para husmear lo que acumula a sus espaldas, es entonces cuando uno sale más espantado todavía si cabe. Pero claro como a todo el mundo hay que darle su oportunidad, no iba a ser menos con el trabajo de Cavestany, aunque luego sea para ponerle verde como va a ser el caso de los párrafos que vayan seguidos a este.

Hay críticos que defienden que para analizar una obra hay que saber lo que el realizador pretendía reflejar con ella, para ver si realmente lo ha logrado, en mi opinión esto es tener demasiadas pistas. Por otro lado hay otro grupo que defiende que la película hay que intentar analizarla como una obra independiente y analizar las intenciones del director como parte de un todo. Si me preguntan en este caso cuales eran las intenciones del padre de la criatura les juro que no se ven por ningún lado, teorías podíamos plantear unas cuantas pero de verdad que sería una perdida de tiempo y no merece la pena.

Esta es una película rala, sin pretensión ninguna, y si la tuviera para nada queda reflejada en ningún momento. Los personajes están totalmente deslavazados, no tienen perfil ninguno y ni siquiera se ha preocupado en desarrollarlos, vale que estemos en una película coral, pero un poco más de seriedad. Tenía pensado ir desarrollándolos más o menos uno a uno, pero es que la verdad es que no apetece demasiado, son tan defectuosos que no da ninguna gana. Claro que a la simplonería de estos contribuyen en gran manera sus interpretes, que tienen mucho de estrellas de televisión y poco de actores, la que es más actriz, Maribel Verdú (Osiris) es quizás la que peor personaje desarrolla no entendiendo muchos aspectos del mismo.

Al principio y por el desarrollo de la historia podría aparecer la idea en nuestra mente de que estamos ante un retrato de la sociedad actual o para ser más exactos de hace unos pocos años. Yo he vivido dicha época y ni yo, ni nadie de mi entorno o cercano vive de una forma tan grotesca como lo hacen los personajes de la película. Pero no en serio sigan mi consejo y deséchenla de su mente, me lo agradecerán este dislate de filmación no tiene nada de eso, en todo caso refleja el absurdo, llegando incluso en ocasiones a rozar el ridículo, y esto si que trasciende hasta el espectador, porque les aseguro que en muchas ocasiones van a pasar vergüenza ajena.

Ni siquiera funciona el marco de comedia en el que se la ha querido enclavar, comedia amarga o intento de ello, insisto. No se puede negar que hay momentos en los que se esboza alguna sonrisa, pero de verdad que no llegarán a la carcajada. Lo peor de todo es que una y otra vez se recurre a las mismas fórmulas a la hora de realizar los chistes y claro ante esto llegado el omento el espectador ya sabe la gracia de turno que toca en cada momento determinado, perdiendo la espontaneidad del gag. En serio no merece la pena que por cuatro sonrisillas que vayan a esbozar se traguen noventa minutos de un completo desatino y trabajo muy mal confeccionado, evítenselo y dediquen su tiempo a menesteres que les reporten mayor placer.


TRONCHA

viernes, 16 de abril de 2010

"Los amantes del círculo polar" de Julio Medem

A muchas personas si les pidieras que te describieran una bonita historia, seguro que te hablarían de una historia en la que el amor cobrara mucho protagonismo. Es muy habitual que las personas busquen en el cine lo que no tienen en la vida real, o que si que poseen pero no de la manera que les gustaría que fuera. Lo que realmente hacen es proyectar sus ilusiones en la gran pantalla, para acabar identificándose con uno de los personajes y pretender que en su vida cotidiana suceda lo mismo que en la realización, algo bastante complicado ya que estamos tratando, nunca lo olvidemos, de ficción.

La película nos cuenta el amor que existe entre nuestros dos protagonistas Ana (Najwa Nimri) y Otto (Fele Martínez), una historia de amor realmente pura, que se inicia en la infancia, de repente sin más, cuando uno aun es un infante y todavía su mente se mantiene relativamente pura. Aun no está contaminada por los intereses o por la envidia, por los egoísmos y el materialismo, mentes ambas que irán descubriendo el amor al prójimo y sus variantes poco a poco probablemente de la forma más inocente, mostrándonos una relación sosegada, aunque intensa, incluso en cierta manera agradable.

Al mismo tiempo este planteamiento tan primario del amor y de su extensión en las vidas de los personajes se sirve a Medem como instrumento para criticar las relaciones de las personas. Intenta demostrarnos que la pureza de los sentimientos está en nuestros orígenes, que el ser humano se va volviendo peor, a medida que transcurren los años, nada es tan sincero y puro como al principio. Y para de verificarlo de una forma definitiva y tajante hace que nuestros dos protagonistas también acaben sucumbiendo a esta premisa, acaban haciendo de algo especial como era su relación, algo cotidiano e incluso anodino.

El realizador especula continuamente con los tempos de la película, tan pronto estamos en la realidad, como nos vemos inmersos en los sueños de los protagonistas, lo que vemos en muchas ocasiones no es real, por momentos nos situamos dentro de la mente de ellos para hacer más tangibles sus sentimientos. Con esto parece demostrarnos que el mundo de los sueños está impregnado de deseos hechos realidad, y que por el contrario la cruda realidad acaba chocando con la realización de muchos de estos deseos, si se me permite el trabalenguas.

Lo que pasa es que a veces la forma de narrar la historia la hace bastante simplona, hay escenas en las que rozamos la cursilada, dando incluso un poco de vergüenza ajena. Estamos ante un planteamiento tan minimalista en algunas de las ocasiones que se acaba traspasando la frontera de la inexpresividad, y a todo esto ayudan ambos protagonistas, sobre todo ella, ya que la Nimri, puede resultar bastante atractiva, pero para nada expresiva. Todo esto ayuda a diseñar esa imagen de frialdad que se pretende transmitir en todo momento del film, el frío es necesario para que todo funcione, es el elemento purificador.

La película goza de una gran inteligencia, con ciertas partes de inexpresividad, incluso si se me permite de infantilismo. La forma en la que está narrada no me gusta, las intervenciones de la voz en off son continuas y el cartel que da comienzo a cada segmento, todo esto se hace innecesario, debería ser capaz de apoyarse menos en estos diálogos y narrar mejor con la imagen. Aun así la filmación transcurre en una metáfora prácticamente continua que realmente la hace un producto agradable, metáforas agudas que están a todo lo largo del metraje.

TRONCHA

lunes, 12 de abril de 2010

"La diligencia" de John Ford

Que Ford es uno de los mejores no admite discusión, pocos o ninguno se pondrían en contra de su cine. Una de su principal virtud es que es un gran contador de historias, sus narraciones son de lo más interesante, no se limita a cumplir con las premisas del cine. Intenta que nos interese lo que estamos viendo que disfrutemos con el cuento que ha preparado para nosotros, mostrándonoslo a modo de aventura, haciendo un tipo de cine que puede interesar a todos y que como gran cualidad soporta perfectamente el paso del tiempo lo que le hace aun mejor si cabe.

La diligencia, probablemente sea uno de sus trabajos más conocidos y por supuesto una de sus obras maestras sin lugar a dudas. En este trabajo no se limita a mostrarnos el viaje del coche de caballos sin más y esperar a que tarde o temprano sea atacado por los apaches. Si lo pensamos fríamente los apaches como definiría en su día Hitchcock son el mcguffing de la película, no se ajusta del todo al concepto en sí, pero cumple con creces la tensión necesaria, para que el espectador este continuamente pendiente de en que rincón del recorrido va a surgir la disputa.

El gran plantel de personajes que nos muestra es donde reside el secreto del éxito de esta producción. Algo tan simple como el habitual recorrido de una diligencia, Ford la convierte en una aventura digna del mejor escritor de novelas. Un coche tirado por caballos que aparentemente va a partir prácticamente vacío por distintas circunstancias acaba llenándose a rebosar, por supuesto que nosotros mismos nos consideramos un viajero más, como pretende el realizador.

Todos los personajes tienen una serie de particularidades que les hacen distintas al resto, están perfectamente perfilados y cumplen la función que se les asigna. Dallas (Claire Trevor) ha sido expulsada del pueblo por su dudosa moral, la gente solo ha mirado su fachada nadie se ha detenido a mirar su interior. Ringo (John Wayne), tiene una deuda contraída y aunque incluso el amor se cruce delante de él, debe saldarla, su venganza no admite aplazamientos. Lucy Malory (Louise Platt) representa la alta sociedad, casada con un militar y de educación y moral refinadas, acaba dándose cuenta de lo que realmente es la vida. Hatfield (John Carradine) sudista, jugador y una especie de vividor, perdedor de la guerra, pero que le sirve al director para mostrar a los otros que disputaron la guerra. Y por supuesto como buen irlandés una pincelada de humor con el personaje del Doc Boone (Thomas Mitchell), doctor, siempre ebrio, una constante en los westerns y según se define a si mismo fatalista, pero que en realidad acaba asumiendo el papel de filántropo del grupo.

Me ha parecido oportuno definir a los personajes que tienen más relevancia en la realización porque creo que tienen una importancia increíble para que todo funcione a la perfección. La diligencia en realidad es un espacio realmente limitado que Ford hace increíblemente grande llenándolo de experiencias e interacciones entre los personajes. Las personas que deciden subir a ella no volverán a ser las mismas cuando el viaje llegue a su fin, este recorrido que discurre entre las inclemencias temporales y la amenaza constante del ataque indio, consigue sacar a todos lo mejor de ellos mismos.

A lo largo de los importante diálogos de los personajes, el director plantea una serie de temas que pueden interesar más o menos al espectador, como son la guerra de secesión, el tema de la venganza, el honor, etc. Pero el que quizás impera sobre el resto es el de la hipocresía, el de las falsas apariencias, el del parecer en lugar del ser. Esta claro que ford parece decirnos que el ser humano comete errores en su vida, que estos hay ocasiones en los que les persiguen toda ella, pero que aun así lo que realmente importa es que cualquiera puede ser feliz si mira hacia su interior y acaba encontrando algún resquicio de nobleza.

Estamos ante cine en estado puro, un cine sin recovecos, sin complicaciones, en estado literal, donde lo que vemos es lo que hay, un western con retazos de drama, de película de suspense y con por supuesto con sus momentos de humor incluso negro, en definitiva una fantástica producción que nadie debería perderse. Un largometraje que podríamos analizar desde muchos otros ángulos y que daría para bastantes palabras u horas de tertulia, como ya lo ha hecho generación tras generación.

TRONCHA

viernes, 9 de abril de 2010

"Pale flower" de Masushiro Shinoda

Para comenzar a hablar del trabajo de Shinoda vamos a intentar situarnos un poco en contexto, para así ayudar a la comprensión de su realización. Junto a Nagisha Osima y Shohei Imamura es una de las cabezas visibles del cine de la nueva ola japonesa, esos nuevos directores que intentan sacudirse el estilo que han impuesto los grandes maestros que les han precedido con anterioridad, Ozu, Kurosawa y Mizoguchi entre ellos. Esta nueva generación de directores pretende un punto de vista más social del cine, incluso dejando un poco de lado las tradiciones de siempre, llegando en ocasiones a occidentalizar bastante sus producciones.

Este título no podemos decir que pertenezca al ámbito del cine social anteriormente mencionado, pero si que podemos ver el sello de Shinoda. Trata los temas fundamentales de su cine y los que se repiten en casi todas sus trabajos, mencionándolos a todos, serian, el dolor, la belleza y la destrucción del amor pasional. No cabe duda alguna que según asistimos al devenir de los acontecimientos nos damos perfecta cuenta que la película que estamos tratando tiene bastante de estos tres temas.

Al igual que en Francia se produce el polar, en España esa pequeña época de cine negro, por mencionar dos nacionalidades cercanas. Japón no se libra de esta influencia y también comienza a realizar una serie de producciones en las que se ve clara la influencia del género negro americano. Este tipo de cine surge después de que los americanos abandonen el protectorado que ejercen sobre el pueblo nipón al ser uno de los perdedores de la segunda guerra mundial. De hecho nuestros personajes desarrollan sus diligencias entre boleras, calmando su sed con refrescos de Coca-Cola y llevando trajes de corte más occidental que los habituales negros japoneses.

Estamos ante la historia de Muraki (Ryo Ikebe) el principal protagonista y eje conductor de toda la historia, un yakuza que acaba de salir de la cárcel porque tuvo que realizar un trabajo para su jefe. Aunque pertenece a su grupo, su forma de actuar parece más bien solitaria, gozando incluso de cierta independencia que es ajena a otros miembros de su clan. En un local de juego conoce a Saeko (Mariko Kaga), una niña rica que está cansada de su vida y que decide sumergirse en el mundo del juego y de las apuestas para dar un mayor aliciente a su existencia.

Muraki ejerce como mecenas de la chica cuando ella decide dedicarse a gastar su dinero en partidas de profesionales, a partir de aquí es cuando estamos más cerca del yakuza, nos damos cuenta de sus sentimientos de cómo ha cambiado su vida. Es consciente que quien decide unirse a la yakuza lo hace para siempre, cumplir con los preceptos de honor, obligación y deber que dicha organización promulga le es fácil. El problema surge cuando los sentimientos interfieren en su vida, cuando Muraki deja de ser un hombre frío y dispuesto incluso a matar si así se le ordena, para darse cuenta que hay más cosas que merecen la pena y quizás se las haya perdido por equivocar su camino.

La forma de la narrar la historia recuerda una vez más a ese camino que todo samurai debe recorrer para conseguir o limpiar su honor. En este caso apartándolo de esta idea clásica, el solitario caminar de Muraki le identifica como un hombre más, como un hombre cualquiera que por las exigencias de la vida tiene que renunciar a algunos de sus encantos y por tanto no puede evitar que le infrinjan dolor. El final resume a la perfección lo que he explicado en las líneas anteriores, por esto y otros aspectos del film, Shinoda se convierte en un director de referencia en la historia del cine japonés muy a tener en cuenta.

TRONCHA