"Nubes dispersas" de Mikio Naruse

Hemos quedado en que Naruse es el director de los sentimientos, director sobre todo de actores. Actores que demuestran su valía en la pantalla, que son exprimidos al máximo para que sus personajes tengan un rendimiento pleno. El problema quizás reside en que para comprender esa expresividad hay que conocer un poco mejor al pueblo japonés y saber de sus costumbres para darnos cuenta realmente del esfuerzo y la importancia de algunos de los gestos de nuestros protagonistas.
Yumiko (Yôko Tsukasa) y Mishima (Yûzô Kayama) son dos individuos que navegan a la deriva, sus vidas han cambiado de una forma radical y realmente ha sido por el mismo hecho. Cuando ambos tenían un futuro prometedor frente a si, la desgracia se cruza por delante haciendo que todo se venga abajo. Mishima es chofer de una importante compañía y ha atropella al marido de Yumiko, que acababa de ascender y conseguir un mejor puesto de trabajo en EEUU.

Toda la producción gira en torno a la pareja y sus arraigados principios, pero acaba sirviendo de excusa al director para mostrar un entorno alrededor de ellos, mucho más ventajista. Los demás personajes no han dudado de aprovechar las oportunidades que la vida les haya dado para poder sobrevivir, aunque las acciones no tengan nada de honrosas. En contra este mundillo de aprovechados sirve aun más para realzar la valía de la moralidad de nuestros dos protagonistas.
TRONCHA
No hay comentarios:
Publicar un comentario