"El desierto de los tártaros" de Valerio Zurlini

Zurlini es lo que me da la sensación que pretende transmitir en la primera parte de la película, precisamente esa pequeñez del hombre frente al medio que le rodea, a través del viaje que realiza el teniente Drogo (Jacques Perrin) a través del desierto para acabar llegando a la imponente fortaleza de Bastiano, que supone el primer puesto avanzado para la defensa contra el ataque de los tártaros, el film está basado en la novela del mismo título escrita por Dino Buzzati.
Desde la llegada a la plaza del joven teniente, nos damos cuenta que el director intenta situar a los personajes en un enclave muy especial, rodeados de soledad de desierto, una especie de retiro en el que a falta de ese enemigo que no aparece nunca, y debido a su condición de militares llevará a los protagonistas a acabar luchando consigo mismos, supone la contienda del hombre contra el hombre, contra sus propios pensamientos.
Realmente el protagonista principal es la construcción militar fortificada, ninguno pasa inadvertido a sus pretensiones, unos intentan salir cuanto antes de ella, otros están deseando que se produzca el conflicto para de algún modo matar ese tedio que les invade y acaba minándoles por dentro, todos tienen sus motivos de una índole u otra para odiar y amar el lugar donde se les ha destinado y mientras tanto el edificio es el que verdaderamente controla sus vidas.

El tempo de la película es sublime, incluso teniendo un metraje bastante extenso en ningún momento nos llega a resultar pesada, todo llega en el momento oportuno, también las interpretaciones en su conjunto son magníficas, claro que no es de extrañar teniendo actores del calibre de Max von Sydow (Capitán Hortiz), Vittorio Gassman (Filimore) y nuestros Fernando Rey (Teniente coronel Nathanson) y Francisco Rabal (Sargento primero Tronk).
TRONCHA
6 comentarios:
Una verdadera joya que no tiene nada que enviadarle artísticamente al libro, no menos, genial de Bussati. Saludos!
Mmm... Tengo el libro a la espera de lectura. No sabía que existía la película. Siendo así, me parece que voy a tener que pasar del libro (hay tantos y tan poco tiempo) e ir directo a la mula.
En el desierto no tiene porqué haber tártaros. La tartaria es lo que hay más allá de la frontera, ya este viva o muerta. La tartaria no sólo es lo que hay fuera, sino también lo desconocido, el infierno. Los tártaros son los demonios.
Perfecto anónimo, es una visión que comparto, pero también vale la mia, porque "fisicamente" se ven en la película.
Saludos...
Una joya....hojala la disfruten las nuevas generaciones aunque como el tango se entiende mejor cuando se ha vivido.Con el paso del tiempo,como los clasicos, se va enriqueciendo con nuevas perspectivas incluso no deseadas por sus autores.
necesito una copia de la pelicula El desierto de losa TARTAROS, me podrian ayudar, gracias, Federico
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