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viernes, 16 de marzo de 2007

"Andromedia" de Takashi Miike

En todos los lados cuecen habas, y no podía ser de otra manera con el señor Miike, el cine en general va dirigido al ser humano, y como cada uno tenemos nuestros gustos y nuestras inclinaciones, dentro del conjunto se forman determinados grupos y hay tipos de películas que cada una de ellas va dirigido a cada uno de estos segmentos, el film que nos ocupa lo podriamos encasillar dentro de los llamados juveniles.

Dirigido a un sector con una sexualidad incipiente y rebosantes de testosterona, por eso hay veces que hay que darles productos de este calado, que sinceramente una vez pasada dicha época de pubertad no logran llegarnos a tocar la fibra, y cuando nosotros mismos miramos al pasado y revisamos antiguas películas con las que pasamos un buen rato en nuestra mocedad no podemos evitar ruborizarnos ya que el paso del tiempo nos ha acomodado un poco más la sensatez en nuestro cerebro y tenemos pretensiones muy distintas.

Pues adelante con ello, con ese grupo de jovencitas que están colgadas, literalmente, del galancete de turno, Yu (Kenji Harada) cuya vida cambia de una manera trágica tras la muerte de su mayor admiradora Mai (Hiroko Shimabukuro), a partir de este momento se entremezclan los sentimientos con las nuevas tecnologías y en concreto el desarrollo de un software, como no, para controlar a la humanidad.

Pues a caballo entre uno y otro tema nos tiene Miike durante el film, y ya se sabe que el que anda con equinos, tiene más riesgo de acabar con la espalda dolida, como así le ocurre, ya que no consigue conmovernos con su empalagosa historia, numero musical incluido, no logra hacernos creer que es posible lo que estamos viendo, incluso él mismo le da un tono de burla, que lo hace aun menos creible, pero sin llegar a alcanzar la crítica no nos equivoquemos. O sino como se imaginan que en el mundo real y no en el ciberespacio crezca un cerezo en flor, en medio de una playa.

Se pierde en esta especie de mezcla de mundo cibernetico muy poco logrado, y de un mundo real, que como he reseñado anteriormente se hace menos creible el real aun que el ficiticio, tampoco es que ande muy guiado en cuanto al tema de sentimientos y de persecuciones de los sicarios que quieren hacerse con el famoso software que premoniciona una nuevo apocalipsis mundial, con este ¿Cuántos van ya?


TRONCHA