"Sueños" de Ingmar Bergman

Siempre delante de escenas excelsas, de cuidada armonía con una cámara inamovible, que tan sólo persigue detalles y algunos gestos, llevándolos a un primer plano para resaltar la importancia que llegan a tener los mismos para el desarrollo de la acción el ejemplo más claro de lo que estoy comentando se ve en la primera escena del film, durante la sesión de fotos a la que es sometida Doris (Harriet Andersson) que es observada por la otra protagonista Sussane (Eva Dahlbeck) entre otros, no es necesario que nadie hable, a través del sonido los gestos y los movimientos comprendemos inmediatamente la situación.
La historia nos cuenta las vicisitudes de dos mujeres, Doris y Sussane, cada una de ellas en su estilo y con una forma de ser y actuar totalmente distintas, enfrentadas se podría decir, pero que en el fondo parecen pretender lo mismo, aunque parezca que ambas por caminos dispares al final acaban llegando al mismo destino, teniendo el espectador la sensación de que por mucho que haya pasado durante el metraje hemos vuelto al punto inicial. Todo ello en una especie de juego de contrastes en el que cada una de ellas se nos muestra muy distinta a la otra.

Sería injusto no comentar que Bergman se me antoja muy provocador no solo le importa mostrar cosas ante la cámara y transmitir sensaciones, también le gusta provocarlas en el espectador, para ello recurre a muchísimos elementos destacando el uso que hace de la mujer y sobre todo de su cuerpo, de la sensualidad que este transmite, caso claro es la escena de la joyería cuando Doris se prueba el collar, por supuesto esto no es exclusivo de este film.
TRONCHA
2 comentarios:
Hola, pues vi "Sueños" y no me gustó tanto como pensaba que iba a gustarme. Aunque me resultó emocionante la explosión de sentimientos y pensamientos.
Saludos,
Juanma
A mí me pareció simplemente genial. El tema que trata y cómo lo retrata.
Saludos.
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