"Los chicos del barrio" de John Singleton

Sorprende que la opera prima de Singleton tenga esta calidad, si miramos los trabajos posteriores a este, algunos realmente fallidos, lo que no se le puede negar es que de principio a fin se le ve comprometido con los de su raza, porque casi toda su temática y personajes versan sobre el mundo de los negros (nunca si ofendo poniendo, negros, gente de color, afroamericanos, solo decir que mi intención no es ofensiva).
Los hechos se desarrollan en un suburbio de Los Ángeles donde se circunscriben las vidas de nuestros personajes, en concreto tres chicos que comparten sus andanzas a través de la jungla donde les corresponde vivir, nada es sencillo, la violencia está al orden del día es una constante en sus vidas, lo fácil es que acabes atrapado por la misma, ya sea en un lado o en otro por mucho que intentes evitarlo antes o después acaba llamando a sus puertas.
“Doughboy” (Ice Cube) es el duro del grupo el que está más inmerso en esa espiral del crimen ya que en alguna ocasión ha dado con sus huesos en prisión, aunque lo intenta no puede salir de ese círculo cerrado, no hay oportunidades y las pocas que hay realmente le interesan poco, su hermano Rickie (Morris Chestnut) por el contrario pretende ir a la universidad y conseguir jugar al fútbol, siempre ha sido el elegido de la familia, la esperanza de una vida mejor, Tré (Cuba Gooding Jr.) intenta estar al margen de todo este mundo aunque en ocasiones resulte muy difícil.

El film sirve como denuncia total de la situación, de cómo a través de la incultura, la droga y la violencia se acaban creando ghetos de raza negar en muchos suburbios de las grandes ciudades americanas, tratándolos como ciudadanos de segunda clase, siendo ellos mismos incapaces de salir de esta situación y llegando de una manera muy parecida hasta nuestros días, el caso es que el conjunto funciona, divierte y te mantiene atrapado, no dejando de sorprender algunas escenas y diálogos aunque hayan pasado ya diecisiete años desde que se rodó.
TRONCHA
3 comentarios:
Pues sí.. Todo un clasicazo que tuvo sus repercusiones en las sagas de humor como Los colegas del barrio (hermanos Wayans) entre otras...
Es maravilloso cambiar de canal (que no hacer zapping, ¡por dios!) en medio del silencio que rodea la madrugada y encontrarte con este tipo de películas... De esta manera, en mi juventud, descubrí películas como The warriors, El diablo sobre ruedas, Curso 1999 (y por supuestísimo, Curso 1982) y unas cuantas más sin contar series.... En fin.. Sinceramente, creo haber tenido suerte al vivir esa sensación de cambiar de canal y quedarte embobado viendo una peli que, o buena o mala, te enganchaba...
Curioso blog.
esta peli es en la que sale Laurence Frisburne, no? ochentera y mítica, no por buena para mí pero sí por ese género de barrio de suburbios en el que últimamente se ha aportado tan poco. talvez la joya "El oido" de Mathiew Kasovich y poco más, no?
Sí, qué bueno encontrarse una buena peli por casualidad, pero que acabe de empezar, no? si no se descubre el pastel. saludos
Si, señor.
Coincido plenamente con tu comentario. Un drama excelente, donde se junta de todo un poco, la violencia del barrio, la droga, las bandas callejeras, el hecho de quedar pegado a distintas situaciones, etc.
Y todo esto narrado de una forma excelente y soberbia. Realmente una gran película.
Saludos! Gran reseña!
Publicar un comentario