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lunes, 20 de octubre de 2008

"La celda" de Tarsem Singh

Ya tenía yo unas cuantas ganas de ponerme a ver esta película, siempre que había visto algún trailer o foto grama de la misma me había impactado bastante su estética, supongo que estoe s como ir de compras, cuando te encaprichas de una camisa o un pantalón, a veces no sabes decir porque te gusta mucho más aquel que el otro, la forma del dibujo, los colores elegidos, no se, pero el caso es que lo pagas y te lo llevas a casa, pero cuando abres el paquete no es lo mismo que lo que había en la tienda, con esta película me paso eso.

El caso es que las escenas cuando los personajes están dentro del programa que les permite introducirse de una mente a otra, independientemente del orden, es la parte que más me gusta, ese mundo onírico, creado a partir de los sueños de cada uno es genial y el que más me gusta de todos es el que crea el psicópata Carl Stargher (Vincent D'Onofrio), sus miedos y sus paranoias se ven reflejadas en la mente de su analista Catherine (Jennifer Lopez) creando un mundo maravilloso y peligroso a la vez, pero que acaba cautivándola a ella y a mi como espectador.

El problema es cuando todo vuelve a la realidad, donde nos encontramos que los personajes principales interesan muy poco, sobre todo el del que se supone que va a resolver todo el entuerto que se ha montado, el del agente del FBI, Peter (Vince Vaughn) se supone que es la cabeza pensante de la historia, pero parece estar más preocupado por su dura infancia y lo que esta ha influido en su presente, claro que la actuación de la López ayuda muy poco, parece más dormida cuando realmente está despierta que cuando forma parte del experimento mental.

El caso es que disfrutamos muy poco de los surrealistas mundos que nos muestra el film, es algo similar a lo que me ocurrió cuando vi “El Laberinto del fauno ” (2006) de Guillermo del Toro, por supuesto salvando las diferencias, el mundo de ensoñación en el que nos introducen ambos directores, me parece de una estética sublime y muy cuidada, ayudas de ordenador aparte, pero en definitiva un entorno que me creo y que me gusta, que pena no haber ahondado más o haberla llevado totalmente al terreno fantástico.

La historia en general es muy previsible, comienza con los líneas de referencia totalmente distintas que el avezado espectador observará inmediatamente que van a confluir la una con la otra, incluso antes de que a las pródigas mentes de los personajes se les ocurra, la solución al problema ya nos la hemos podido imaginar después de ver en el tinglado que está metida nuestra protagonista, el caso es que el trabajo llega al aprobado raspado y gracias a la estética pro supuesto y poco más.
TRONCHA

viernes, 10 de octubre de 2008

"Sexykiller" de Miguel Martí

Siempre intento ser lo más sincero posible, la verdad es que no se si esto trae más beneficios que perjuicios, pero el caso es que para serles francos, no se como empezar a hablar del trabajo de Martí, me he dado una vueltecilla por ahí y he descubierto que todas sus películas, incluida esta, se mueven por los mismos derroteros, están hechas para el mismo tipo de público, y al recapacitar pienso que soy demasiado viejo para estas cosas y no sabría si definirlo entre infantil alto y juvenil bajo, que complicado se me hace en definitiva.

El caso es que este trabajo se mueve por tantos campos e intenta hacer tantos guiños a tantos géneros que al final no profundiza realmente en ninguno, esto trae como consecuencia que al final de la proyección te des cuenta que no has visto nada concreto que te has quedado casi como estabas al principio, bueno siendo sinceros nos hemos echado una media docena de carcajadas, cuando realmente el guión pretendía que fueran unas cuantas más, pero es que los chistes son tan malos que no es posible.

Esto de verdad que no recuerda a nada, no me vale esa carta de presentación que lleva el film refiriéndose a que es un homenaje a las clases B de antaño, esto es mucho peor, de verdad, al menos antes las cosas parecían más puras, ¿no creen? Ahora con tanto glamour, tanta delgadez o más bien dicho anorexia, drogas y demás preocupaciones de temas banales juveniles, todo queda mucho más desnaturalizado y precisamente son todos estos palos los que insinúa tocar la historia, pero claro por supuesto de una forma totalmente frívola y demasiado desenfadada, tampoco hacía falta que fueran serios.

No me gusta el resultado de la protagonista Bárbara (Macarena Gómez) mirando a la cámara y explicando al espectador lo que es su absurda vida, incluso haciendo una mínima intención para que comprendamos su forma de proceder ante sus víctimas a las que considera patéticas, lo que no se da cuenta es que ella misma lo es aun más, y quizás su forma de autodefensa ante esta situación supongo portarse de la forma violenta que se porta.

El cine patrio sigue sin sacudirse la época del landismo, desde el primer momento nos vemos inmersos en una serie de desnudos como encubiertos, escenas de cama forzadas, metidas con calzo en la deslavazada historia que se desarrolla a saltos y todo esto entre pobres diálogos cuya nota más relevante es que parecen haber llegado a un amplio dimensionamiento y desarrollo de las diferentes formas de conjugar el verbo follar, me da a mi que estos han visto mucha versión original y se han hartado de escuchar el recurrente “fuck” de los yanquis.

Hay ciertos retazos de películas de los ochenta, en el tratamiento de las escenas bajo el efecto de la polivisión, un recurso al que se acudía en numerosas ocasiones en aquella época, sobre todo en las persecuciones, pero quizás el intento más significativo es el de homenajear el cine de George A. Romero, por Dios, flaco favor al cine de zombies, que nadie se equivoque y espere algo de sensatez, no solo con un par de lentillas de colores se hace un zombie, en mi modesta opinión yo creo que hace falta bastante más.

Como muchas veces se lee o escucha, puede que está película no vaya dirigida a la crítica (los malos, según una de las asistentes), pues si de ellos me consideran sinceramente me alegro que no vaya dirigida a mi, uno no está para estos trotes, pero hay cines para todos los estómagos y seguro que como auguro uno de mis compañeros bloggeros a la salida, tendrá éxito y recuperara lo invertido, este país es así, da pañuelo a quien no tiene mocos, esto demuestra una vez más el oscuro futuro de nuestro cine al que ejemplos como este no logran clarificarle el porvenir.

P.D. De nuevo gracias a los de Warner, sobre todo Daniel (hoy si me he acordado del nombre), por el trato que nos dispensan cuando nos reciben e invitan y sobre todo por el riesgo que asumen al invitarnos y dejar rienda suelta a nuestra mente y dedos, en cuanto a la opinión que volcamos en nuestras bitácoras al escribir sobre sus películas.



TRONCHA

miércoles, 8 de octubre de 2008

"Quemar después de leer" de Joel y Ethan Coen

Tengo la certeza de que esta pareja de hermanos tienen dos tipos de películas las grandes y las de transición, la mayoría del público por el contrario piensan que se dividen en las serias y las que te hacen reír, yo pienso que esto no es así porque en todos sus trabajos tenemos algo de ambas cosas, en el caso que ahora nos ocupa debo decir que lo califico como de transición y de buena calidad.

Nunca he sido un ferviente admirador de los Coen, pero si que han sido de los directores que mas trabajos he visto, su tipo de cine no me agrada en todo momento y en ocasiones su específico tipo de humor, pero debo decir que “Quemar después de leer” está más llena de aciertos que de fallos sin llegar a ser una de sus grandes películas. Da la sensación que siempre nos quedamos con la parte cómica de sus filmes, pero si rascamos la superficie y hacemos un análisis más profundo nos damos cuenta que las vidas de algunos de los personajes son dramáticas y no tan superficiales como podrían parecer de un primer vistazo.

Creo que el reparto es acertado, lo que ocurre es que han convertido a George Clooney (Harry Pfarrer) en su actor fetiche, incluso según palabra de los propios autores este papel lo escribieron pensando exclusivamente en él, esta reiteración en el papel de protagonista nos resulta un poco pesado, uno se cansa un poco de ver siempre las mismas muecas, no lo hace mal, pero podría haberlo hecho otro, es más su papel debería haber tenido menos relevancia que el de John Malkovich (Osbourne Cox) el cual surge de una manera muy airosa y fresca, interesante en definitiva, pero que acaba desapareciendo en la película, incluso llegado un punto acabamos echándolo de menos y pensando que no se le ha sacado el partido que se debería.

Frances McDormand (Linda Litzke) en principio a mi me parece correcta sin grandes alharacas, está a lo que tiene que estar, el que si que me sorprende y ya decididamente después de unos cuantos ejemplos le tengo que dar la categoría de gran actor es Brad Pitt (Chad Feldheimer) su personaje es desternillante, desde que aparece en escena se crea una predisposición a la carcajada por parte del espectador para al final acaba arrancándonosla, en mi opinión es el que más destaca de todo el largometraje.

No olvidemos que los hermanos de Minnesota no solo saben hacernos reír, en ningún momento abandono el tono serio y dramático que está en segundo plano y que en algunas situaciones aflora para despertarnos de la borrachera de risas en la que estamos inmersos, consiguiendo que no lleguemos a despistarnos ni un solo instante, que nos mantengamos alerta a lo que va a ocurrir a continuación.

El trabajo funciona a un buen ritmo, suscitando nuestro interés, como pequeño defecto indicar que a veces peca de un exceso coral de personajes, algo que ya apuntaba anteriormente, el que haya tantos implica que el tiempo que se les dedica a algunos no sea el suficiente, aun así todo funciona, los que estén esperando una típica película de los Coen, no van a quedar defraudados, según sus propias palabras, es una película de tontos que se hacen entrañables y se les tiene que querer dejando de lado su tontería.

Por cierto de lo mejor que he visto en el cine desde hace bastante tiempo, las dos escenas que protagonizan un agente de la CIA y su superior (J.K. Simmons) me parece genial un diálogo increible que ridiculiza la burocracia de algunos estamentos que se supone que velan por el bien de la nación y por extensión de la humanidad en sí, ambos diálogos están cargados de inteligencia para acabar convirtiéndoles en un perfecto y desternillante diáologo de besugos.

TRONCHA


lunes, 6 de octubre de 2008

"De andere jungue" (El otro) de Volker Einrauch

Bueno la verdad es que cuando me entero que hay algún festival de cine o acontecimiento similar, me preocupo por ver al menos la programación del mismo, ya que en mi ciudad Madrid nadie ha creado todavía uno de cierta relevancia, es algo que no encuentro explicable, pero aunque me disguste es una realidad, pues el caso es que me gusta ver lo que hay porque casi siempre son cosas inéditas, pero claro eso no implica que sean buenas.

Siendo directos y sin tapujos las interpretaciones son el mayor problema de la película, porque realmente no tiene mucho más, da la sensación que el director pretende llenar la obra con tintes dramáticos, pero es algo que no consigue, las caras, los gestos de los actores no nos transmiten eso, estamos ante un guión de lo más normal no nos cuenta nada nuevo y encima con el problema descrito anteriormente de los actores, esto hace que estemos ante nada, ante una historia totalmente plana.

Ni siquiera que la historia trate sobre como encubrir un asesinato añade fuerza a la narración, no somos capaces de tensionarnos en ningún momento, no transciende nada a través de la pantalla, la película tiene prácticamente una total carencia de música, como si se le quisiera dar un realismo añadido pero que no produce el efecto deseado, no nos creemos nada, si que puede ser una situación que se de en nuestras vidas cotidianas, pero la forma de contarla nos hace que la veamos lejos de ellas.

El director pretende jugar con la dualidad de los personajes que encarnan los padres Jakob (Christian Berkel) borracho, vividor que no consigue mantener un empleo por un largo período, pero que en el fondo resulta ser una buena persona que vive dentro de los parámetros que la ley y la sociedad dictan, por otro lado Winnie (Peter Lohmeyer) honrado y trabajador padre de familia que lleva catorce años dentro de la empresa y que aparentemente representa al perfecto padre de familia pero que esconde un secreto inconfesable que no le hace ser tan bueno como a ojos de los demás aparenta.

El film trata el tan actual problema de las agresiones de los niños en los colegios y la ceguera que muchos padres tienen respecto a estas situaciones, realmente la historia parte de aquí, pero esto se va perdiendo por el camino, como tantas otras cosas y el poder perfilar de mejor manera a todos los personajes que quedan deslavazados en todas sus apariciones y para muestra el de Robert (Willi Gerk).

TRONCHA

viernes, 3 de octubre de 2008

"Misery" de Rob Reiner

Cuando a uno le gusta el cine siempre se le ocurre, como haría tal o cual escena, en realidad jugamos a ser directores o incluso guionistas, por nuestra mente pasa una historia, cierta idea y pensamos en si fuera viable cinematográficamente hablando, pero cuantas más películas veo me acabo dando cuenta que la gran parte de los guiones de las mismas están basados en novelas o libros ya escritos con anterioridad en este caso por ejemplo basado en un trabajo de Stephen King, o sea que la originalidad es poca, con lo que deduzco que las mentes de algunos funcionan poco.

Desde el principio me dio la sensación que estaba yendo todo muy rápido, y lo primero que se me ocurrió es que si todo se precipitaba de repente, que me iba a quedar para el resto del film, cuando transcurría el minuto numero treinta en el contador de mi dvd, además las intenciones del personaje principal se ven venir también desde el primer momento, Annie (Kathy Bates) es el típico lobo con piel de cordero, así contado todod esto de frente ya resulta poco alagüeño.

Hay personas que viven completamente obsesionadas con sus ídolos, incluso cuando estos no pertenecen al mundo real, si ustedes son capaces de vivir una pasión similar, se imaginan que por unas circunstancias u otras el creador de dicho personaje de ficción viviera bajo su control y atendiera a sus deseos, pudiendo crear, destruir, moldear, cambiar en definitiva lo que quisiera de dicho personaje, pues eso exactamente es lo que tiene Anni, con su querida Misery y su creador Paul Sheldon (James Caan), claro que también hay que sopesar en que condiciones lo tiene.

La interpretación de la Bates es muy buena lleva todo el peso de la película sin lugar a dudas, justo lo contrario podríamos decir de su obligado paciente Caan, que no para de urdir maneras y maneras de intentar librarse de las cadenas que le mantienen junto a su fan número uno, el sheriff Buster (Richard Farnsworth) es un personaje que funciona a la perfección aunque quizás se le podría haber dado mucha más relevancia, es el que realmente insufla aire fresco en la relación entre lectora y escritor cuando se nos acaba haciendo monótona.

Opino que el guión tiene algunas trampas, si aun no han visto la película igual no les conviene leer a partir de aquí, pero el caso es que cuando el sheriff intenta comenzar las investigaciones, por ningún lado me creo que una frase leída en un libro determine el curso de sus indagaciones, si que el que haga ciertas averiguaciones en el Store del pequeño Silver Creek, me cuadra bastante más, el caso es que no veo demasiado interés en este trabajo, mucho menos del que mucha gente me había augurado, igual me estoy haciendo viejo y a lo peor gruñón.

TRONCHA

miércoles, 1 de octubre de 2008

"Death race" de Paul W.S. Anderson

Una de las cosas que más me atrae a la hora de lanzarme a ver una película es que la historia verse sobre un probable futuro apocalíptico, algo que viendo las épocas en las que vivimos no parece tan descabellado, la que nos trae aquí es de esas; al principio del film a través de una serie de cartelas recibimos el mensaje de que la economía en la tierra está hundida, prácticamente no hay esperanza para el ser humano, incluso las instituciones penitenciarias están en manos privadas, bueno pues esto es lo más que van a ver de este mundo próximo, porque todo este planteamiento no alcanza ningún desarrollo dentro del film.

El guión es de lo más simple, la gente ya está aburrida de todo, lo que más les divierte es ver las retransmisiones de carreras en las que el que gana es el único que puede quedar vivo, los participantes tanto pilotos como copilotos son presidiarios que intentan obtener su libertad al ganar cinco carreras, todo el mundo ve las competiciones a través de internet y por supuestos lo único que interesa es el espectáculo y la audiencia, cuanta más mejor, algo que va muy en relación con el interés del propio film, que la recaudación que obtenga sea inversamente proporcional a la calidad que destila.

Como pueden apreciar el guión no es de lo más atractivo, pero es lo que hay, no tenemos más, ni siquiera las escenas de carrera son para destacarlas, de hecho llega un punto en que estamos hartos de tanta velocidad y chirriar de neumáticos, hartos de que siempre se utilicen los mismos trucos y artimañas por parte de los competidores y que pierdan la poca originalidad que tenían, una y otra vez vemos los mismos golpes y explosiones, desde ángulos distintos de la cámara, pero siempre lo mismo, uno se pregunta cuando acabará el bucle.

Incurre en muchos de los tópicos de las películas carcelarias, el intento de apabullamiento del novato, la enemistad con uno de los clanes que controla el recinto penitenciario, peleas continuas entre hombres duros, que hemos visto en mil y una ocasiones, pero con mucha mejor ejecución que estas, y sin salir de los tópicos porque no decir que tiene todos los de las películas de coches, carreras y violencia gratuita, ojo, no comparar con “Mad Max” (1979) ya que está a años luz de ella.

No me gusta siquiera la estética que se utiliza en los automóviles, tan solo se han dedicado a customizar de forma chapucera, vehículos que están en el mercado, por supuesto de gama alta, a los que se las han añadido cuatro planchas de acero y unas pocas ametralladoras de gran calibre que lo único que producen es mucho ruido y casquillos pero pocas nueces, incluso a veces parece que en lugar de estar ante una película parece que nos encontramos dentro de un videojuego malo.

El personaje del protagonista Jensen Ames/ Frankenstein (Jason Statham) no resulta creíble, nadie piensa que un hombre normal y corriente de la calle llega hasta al punto donde le sitúan a él, su perfil no da para infundir algún sentimiento de dramatismo al espectador, ni siquiera funciona el intento de mitificarle detrás de una máscara de acero, el caso es que todo este trabajo se convierte en un producto ávido de público adolescente, con pocas exigencias cinematográficas y que a través de la taquilla harán recuperar el dinero invertido, prueba de ello es el mensaje que aparece al final del largometraje, justo antes de los títulos de crédito, que es el que acabo provocándome la mayor carcajada desde el comienzo de la proyección.

TRONCHA

martes, 30 de septiembre de 2008

El Meme feliz

Pues, gracias a la invitación de darker desde su blog : http://eldiariodedarkerr.blogspot.com/, vamos a escribir este curioso encargo, del que no soy muy partidario, pero que no se diga que yo rompí la cadena y que soy un antisocial-bloguero. Siguiendo las reglas que son estas :

- Se trata de anotar seis cosas sin importancia que nos hagan felices
- Poner el enlace de quien nos lo ha pedido
- Poner las reglas en el blog
- Elegir seis personas a continuar el encargo
- Avisar a estos elegidos en sus blogs respectivos

Bueno, siendo seis cosas sin importancia, aqui están :

- me hace feliz mi familia, mi hijo, mi mujer y el/la pequeñajo/a que está en camino.
- me hace feliz tener las pocas amistades que tengo, sobre todo la de Des.
- me hace feliz que la gente no hable en el cine.
- me hace feliz ver una buena película de la que no he leido ni oido nada.
- me hace feliz hablar de cine en general.
- me hace feliz hacer este blog, sino de que iba a continuar aquí.

Bueno, ahora toca encargar el asunto a otros, ahi van :

- Cirila : http://puragula.blogspot.com
- Pablocine : http://pablocine.blogia.com/
- Jon Torrontegui : http://blogs.hoycinema.com/jontorron
- CLNY : http://cinelatinony.blogspot.com/
- Jorge : http://cinenovedades.blogspot.com/
- Babel : http://babel36.wordpress.com/

Bueno, espero se animen y participen,

Saludos...

lunes, 29 de septiembre de 2008

"Antes que el diablo sepa que has muerto" de Sidney Lumet

En mi familia siempre hemos sido muy refraneros y amparándome en la sabiduría popular de los refranes debo decir, que el que tuvo, retuvo, nunca mejor dicho para que a sus 83 años, Lumet se decida a dirigir este film, pero no solo eso, el hecho es que lo hace de una manera genial, dejándonos un trabajo que merece muchísimo la pena de ver, sobre todo por la originalidad en la narración y en lo que es la estructura en si del largometraje.

Lo primero que queda claro es que se comete un robo en una joyería, esta es la forma de comenzar, parece que es por el final, más que por el principio, pero la maestría reside aquí en que sabiendo desde el primer momento lo ocurrido, la intensidad de la narración se mantiene de forma creciente según avanzamos, cada vez que la historia retrocede se aportan nuevas claves para poder desvelar porque los dos hermanos protagonistas Andy (Philip Seymour Hoffman) y Hank (Ethan Hawke), han intentado robar la joyería de sus propios padres donde trabajaron de jóvenes.

Si analizamos el guión de forma independiente no tenemos una historia increíble, no estamos ante algo novedoso vuelve a ser algo más, lo que por supuesto lo hace distinto e insólito es la forma de relatarlo, partiendo de ese punto común y principal que es el robo, se abren unas cuantas líneas narrativas en las que podemos ser testigos de lo que cada uno de los personajes estaba haciendo en los días previos al robo e incluso en los posteriores al mismo hecho, cuando empiezan estas vueltas atrás da la sensación que nos van a repetir una y otra vez lo mismo, pero no es así, Lumet es tan inteligente que estando incluso ante la misma escena, no llega a repetir los planos, buscando encuadres distintos.

En cuanto a las interpretaciones destacar las de los dos hermanos Andy y Hank, sobre la de este último el pequeño, que da el contrapunto a su hermano mayor, ambos con personalidades muy distintas que ni siquiera podríamos decir que se complementen, en medio de ambos y nunca mejor dicho está Gina (Marisa Tomei) que sinceramente hace una interpretación de lo más flojo de todo el film, con un personaje poco perfilado y austero que aporta muy poco, no ocurre así con Charles (Albert Finney) el padre de las criaturas que se erigirá en un personaje clave en la recta final.

En definitiva debo aconsejar a todo el mundo que se vea, reconozco que al principio andaba un poco escéptico con tanto cartel a la hora de situar las escenas pero de alguna manera lo veo necesario para no tener que andar estrujándonos el seso, de lo que también estoy convencido es que la fórmula narrativa no es la idónea para todos los publicos pero pienso que llega un punto en el que nosotros mismos estamos deseando que vuelva a comenzar la historia a través de cada uno de los personajes, para ir aportándonos datos.



TRONCHA

viernes, 26 de septiembre de 2008

"Ella es el partido" de George Clooney

Tercer trabajo ya de este director que al menos en los dos últimos me parece muy original a la hora de elegir situaciones o momentos en sus historias, los guiones gozan de cierta originalidad en cuanto al momento histórico ante el que se planta, en “Ella es el partido", se posiciona en 1925, cuando en Estados Unidos se deciden regular las normas del fútbol americano, incluso se nombra un comisario (Ted Johnson) para ocuparse de la legalidad de las acciones de los equipos, jugadores y representantes.

Lo que ocurre es que con los ejemplos que he citado, el anterior al que me refiero es “Buenas noches y buena suerte ” (2005), no acabo convenciéndome del todo, las películas no del todo correctas, incluso diría más, se me antojan bastante cuidadas sobre todo a nivel estético y artístico, no puedo negar que se esfuerza en que las cosas sean como realmente parecen y esto no es sencillo en ocasiones, ya que no todos lo consiguen, si lo analizamos en conjunto este trabajo vuelve a ser correcto, con pocos peros.

Quizás el problema está cuando ahondamos un poco y resquebrajamos esa aparente firme superficie, entonces es cuando empiezan a aparecer los defectos y uno y principal es que la historia que nos cuenta en esta ocasión es del todo previsible, no encontramos nada que nos sorprenda, vemos como los personajes están muy definidos y por que senda van a caminar según avanza el guión que por otro lado no es nada del otro mundo si se analiza de una manera realmente profunda.

La comedia funciona, nos arranca la risa de vez en cuando en algunas de las escenas, los chistes aunque facilones y para toda la familia dan su resultado, aunque quizás lo que más resultado da son los diálogos que tienen cierta acidez y desparpajo que los hace relativamente frescos, lo que si que no soporto es cuando ambos protagonistas Connelly (George Clooney) y Lexie (Renée Zellweger) intentan hacer de clowns, es justo cuando menos me los creo, cuando todo se viene abajo, tampoco es que en general sus papeles vayan a merecer sendas estatuillas, pero es que se consideran dos de los “guaperas” del cine de ahora, lo saben y encima en sus interpretaciones se regodean de ello y esto no lo soporto.

Está claro que la película cobra fuerza en el momento en que aparecen las escenas de partidos de fútbol americano, de hecho es en el aspecto que el director le ha dedicado más tiempo de “entrenamiento” y esto se nota ya que son los únicos ratos que entretienen, el resto no deja de ser una historia de amor y conquista creciente entre dos personas bastante audaces y por otro lado con más puntos en común de los que ellos realmente creen, como tantas y tantas hemos visto ya y por supuesto volveremos a ver, que se creen ustedes que se han acabado.

TRONCHA

miércoles, 24 de septiembre de 2008

"El patio de mi cárcel" de Belén Macías

Este primer párrafo de cada reseña suele servir para definir alguna sensación personal que me aflora a raíz de ver la película que a continuación describo, en este caso lo voy a aprovechar para felicitar a la distribuidora Warner Bros por la iniciativa que han tenido de crear un pase exclusivo para los modestos bloggers como nosotros, desde aquí les animo a que la iniciativa continué con otras realizaciones, sobre todo darles las gracias por hacernos sentir bien, por tratarnos con sumo respeto y por acordarse de personas que no vivimos de esto que lo tomamos como afición, pero que consideran que nuestra opinión también es válida sea a favor o en contra y asumen ese riesgo.

En particular felicitar a dos personas, ese chico de camisa blanca y barba, que nos transmitía calor y cariño al llegar al pase y esa chica morena, pizpireta y menudita, con su tarjeta de acceso al edificio colgada cinta corporativa al cuello, que nos invitó a ser libres en nuestra opinión y pensamiento, lo siento soy un desastre para los nombres no me acuerdo como os llamabais, si pasáis por aquí, por favor dejarlo en los comentarios, disculpadme.

Cuando uno ve el título y sobre todo la temática del film lo primero que piensa es en los típicos tópicos de las películas de cárceles de mujeres, que tanto éxito tuvieron hacia la década de los años setenta y ochenta, el caso es que es inevitable que aparezcan ciertos temas bastante recurrentes como son las drogas o el lesbianismo, en este caso están tratados de una forma totalmente distinta a como se hacía en épocas pretéritas, en este caso se nota que la mano de una mujer como Belén Macías está detrás.

La cinta de principio a fin pretende impregnarse de sentimentalismo, y quizás el problema principal es este, que la mayor reivindicación de su autora sea que todos sintamos pena ante la cámara, pena de lo que les ocurre a sus personajes, pero el espectador quizás curado de espanto ya ante tantas cosas vistas no llega a sorprenderse por lo que tiene delante de si, no llega esa transmisión que consigue que nos identifiquemos con las chicas de nuestra historia, por supuesto esta falta de transmisión redunda negativamente en la calidad del trabajo.

Los personajes parecen bien perfilados pero son someros, funcionan mucho mejor en grupo que de forma individual, exceptuando quizás el papel secundario de Dolores (Ana Wagener) a la que se agradece su interpretación, su presencia en las escenas inspira un punto de ternura y humor, rara mezcla, que consigue que no pierdas del todo el interés, por otro lado aseada la interpretación de Mar (Candela Peña), porque me da la sensación que esta actriz es capaz de bastante más, por decirlo de otro modo el film se queda pequeño para ella, por último la protagonista Isa (Verónica Echegui) está acercándose peligrosamente a encasillarse en los trabajos que hace y ya se sabe cuando en este santo país te cuelgan el San Benito.

Lo que ocurre es que la cinta tiene un buen punto de partida, pero en mi opinión se queda en la superficie, no ahonda lo suficiente en la problemática de las cárceles, hay escenas en las que da la sensación que no estamos en una cárcel sino en un centro de acogida o institución similar, no sabría como definirlo, el trato es demasiado tierno para que nos creamos lo que vemos, las subtramas paralelas a la principal, no están desarrolladas lo suficiente para que sepamos el porque de que ocurran o no ciertas cosas.

En resumen estamos ante una película con pretensiones, pero que se queda a mitad de camino, teniendo base suficiente para haber podido llegar, interpretada principalmente por mujeres, dirigidas por una mujer, que nos intenta describir una problemática concreta de las féminas, pero que en ningún momento me resulto feminista, no salimos mal parados los hombres esa no es la preocupación que tiene la realizadora, su mayor preocupación es culpar a la vida, sobre todo por el trato que dispensa a algunas personas de su mismo sexo.

TRONCHA

lunes, 22 de septiembre de 2008

"Estambul" de Norman Foster

Raudo y veloz después de acabar de ver la película acudí a internet para interesarme por ella, lo que había visto no era muy normal y la verdad es que sobre todo tenía que saber si es que la misma había llegado hasta nuestros días en una copia en no muy buenas condiciones y que hubiera sufrido algún corte aunque era del 1943, me extrañaba mucho porque tampoco correspondía a los albores del cine, cuando no había una industria tan grande que conservara en definitiva sus trabajos en más o menos óptimas condiciones.

Pues no, la versión de la que pude disfrutar era tal cual se había parido, pero eso si, con sus peculiaridades, parece ser que el largometraje lo comenzó Orson Welles y lo dejo más menos a la mitad para que lo concluyera Norman Foster y también lo montara, apareciendo el primero de los mencionados como actor en la producción, en concreto el coronel Haki y en los títulos de crédito como el guionista, basando este en la novela “Journey into fear” de Eric Ambler, que realmente es el título original de la película.

Esta dualidad en cuanto a la dirección acaba pagándolo la película, tanto en las escenas en las que unas son totalmente distintas a las otras, incluso se pueden distinguir con bastante facilidad cuales son de uno o del otro, la falta de ritmo es bastante grande en el film, camina dando tumbos, unos saltos increíbles en la historia, lo que no deja de ser rocambolesco a todas todas, esto me hace pensar que en la mesa de montaje a Foster se le debió quedar mucho material, porque los cortes en ocasiones son exagerados.

La trama es increíble cuando parece que estamos entendiendo como pintan las cosas, de repente vemos que existe una complicación más y otra y otra, llega a un punto en que la madeja anda tan liada que cualquier punto por donde empecemos a desenredarla nos va a parecer bien, incluso llegamos a ver fantasmas donde no los hay, buscando culpables y enemigos donde realmente no los hay.

Es interesante de ver ya que al fin y al cabo resulta entretenida lo que ocurre es que su duración es muy corta y todo esto la hace atropellada, los actores están correctos no se puede decir mucho más de ellos, los personajes no están del todo desarrollados pero es que en 68 minutos tan solo de metraje no da tiempo a mucho más, todo se precipita, incluso como estamos ante el final de la misma y aparecen la míticas palabras “The end”, nos quedamos un poco con la boca abierta, diciendo, “¿Ya?”

TRONCHA

viernes, 19 de septiembre de 2008

"No such thing" de Hal Hartley

Por muy mayor que uno se va haciendo siempre piensa que lo ha visto casi todo, pero les aseguro que no, que por mucho que la frase sea un tópico es muy cierta y ayer precisamente viendo este film me di cuenta, justo cuando comenzaba y vi lo que vi, me daba la sensación de que estaba ante algo que no era real, no sabría como explicarles a ciencia cierta, pero al contemplar el monólogo del protagonista pensé que estaba ante una interpretación teatral dentro de la propia historia del film.

La idea principal de la narración es muy sencilla y al mismo tiempo original y extraordinaria, un monstruo (Robert John Burke), que habita en unos riscos junto al mar de la inhóspita Islandia, después de haber vivido más que la misma humanidad, pretende morir, se ha cansado de su vil existencia, esta harto de sembrar muerte por doquier y para llevar a cabo sus planes va a solicitar la ayuda de Beatrice (Sarah Polley), una especie de iluminada que trabaja en prensa y que se ha salvado nada menos que de un accidente aéreo.

A que si leen esto su interés se despierta, pues no se equivoquen en cuanto lleven un cuarto de metraje del film, acabarán dándose cuenta que están delante de una especie de experimento disfrazado de película, nada encaja, los personajes están desdibujados totalmente, no conocemos nada de sus sentires ni padeceres, algo podemos vislumbrar de la parte que nos toca del monstruo, la acción se desarrolla sin efectos especiales lo que la hace en mi opinión muy limitada, rellenando el film de demasiado realismo cuando pretende ser un cuento de ficción.

A medida que avanza la historia si vamos dejando de lado todos los errores cinematográficos que comete la cinta, sobre todo a nivel interpretativo del que casi no puedo ni salvar a la jefa del periódico la incomparable Helen Mirren, vemos que la historia se convierte por momentos en más surrealista, eso si aquí cada cual ya puede opinar que es lo que para él representa el monstruo, al que acaba uno hasta cogiéndole cariño, por muy alcohólico que el pobre sea, otra de sus extrañas virtudes.

Para acabar con este peculiar ejemplo de cine anglo-islandés, les recomiendo encarecidamente que la vean, no está falta de originalidad, aunque tenga una carencia total y absoluta de ritmo y por mucho que los actores se empeñen en hundirla, porque parece que lo hacen tan mal adrede, señoras y señores hay que ver de todo en esta vida, el conocer la variedad es lo que realmente nos da una buena perspectiva de todo nuestro entorno.
TRONCHA