"Four sided triangle" de Terence Fisher

No me pueden negar que aun viéndoles en la actualidad no les llena de intriga los aparatos que utilizan para todos los experimentos, esos matraces llenos de líquidos de colores, esos serpentines que van rellenándose según avanza la cámara, eso humo que lo impregna todo y esos aparatos eléctricos llenos de válvulas, conmutadores, todo tan analógico contrastando con nuestra era digital, no me digan que todo esto no es romántico, al menos a mi me lo parece.
Y esos locos científicos que siempre resultan ser personas respetables de la comunidad, pero cuando cierran con llave la puerta de su secreto laboratorio al que casi siempre solo ellos pueden acceder se transforman en el más retorcido de los cerebros, intentando conseguir el más difícil todavía del mundo de la ciencia, pero eso si, siempre vestidos de forma impecable, como caballeros que son, ellos nacieron para ser normales pero de alguna manera su cerebro en continua batalla con su cuerpo no se lo ha permitido.
Ese halo de humanidad que llegaba a impregnar un alto porcentaje de su personalidad es lo que en muchísimas ocasiones llegaba a llevarles al fracaso, esos deseos de amar, de ser amado como el resto de los mortales, pero al mismo tiempo el adquirir un compromiso global como benefactores del ser humano en general, intentando llevar la ciencia al alcance de todos aunque fuera a costa del beneficio particular.

Para terminar, rato entretenido que acaba pasando uno con este tipo de films, que nos narran como si fuera un cuento, que no nos exigen demasiado tan solo estar pendientes de los diálogos sobre ciertas teorías científicas que son de lo mas rocambolesco.
TRONCHA
1 comentario:
hola
gracias por recomendar mi blog "La tetona de Fellini". Cada día descubro con alegría que tambien existen blog de calidad orientados al cine diferente como el ustedes. saludos
andres
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