[Inicio][Noticias] [Cine][Concursos] [Libros] [Relatos literarios]
[Listado de directores][Listado de escritores][Colecciones Novela Negra][Festivales de cine]

miércoles, 2 de diciembre de 2009

"Dublineses. Los muertos" de John Huston

You can read this text translated into english at: The dead

Hay determinado tipo de cine que para mí es muy complicado, cuando ves una obra que se supone que todo el mundo habla maravillas de ella, a veces ocurre que para mi transcurre sin pena ni gloria. No este diciendo que este trabajo sea uno de esos casos, pero si que he de ser sincero y la casi obra póstuma de Huston no me provoca ningún sobresalto interior, no quedo perplejo ante ella. Por supuesto que la entiendo, lo que me preocupa es que haya algo más que mi corta mente no sea capaz de dar de si y deje de apreciarlo, eso si que me dolería.

Huston utiliza la excusa del baile del día de la epifanía del señor para mostrarnos su particular elenco de personajes, a cual más singular. O a lo mejor no tan particulares como en un principio podrían parecernos, esta primera parte de la película da la sensación que el director quiere sentarnos a la mesa como un invitado más, como si estuviéramos nosotros mismo en la reunión. Un círculo de personas elegidas entre lo que representa la alta sociedad de principios de siglo en Dublin cuya presentación al comenzar el film se debate entre la ironía por supuesto sin dejar de lado cierta hipocresía.

Por supuesto ni que decir tiene que la obra está basada en su homónima novela escrita por James Joyce. la narración empieza muy sosegada y lenta, a medida que la misma avanza poco más sabemos que de lo que eramos conscientes al principio, pero eso si, los asistentes van ganando en confianza como nos ocurre a nosotros mismos. Incluso llega un punto en que el desarrollo de la cena y los vapores etílicos hacen mella en algunos de los asistentes, llegando a demostrar que parecen los más vivos de la reunión.

Falsa ilusión, no se vayan a pensar, el título viene a dar a entender quien es realmente el que está vivo, el que atiende a todas las costumbres y no se sale de los cánones establecidos, manteniendo las formas y composturas. O por el contrario los que después de un momento de incertidumbre durante el baile deciden abandonar la casa de forma discreta para defender la construcción de un nuevo país, sacudiéndose por supuesto el yugo de la Gran Bretaña, algo por supuesto muy típicamente irlandés.

El caso es que aun yendo fácil de la mano de la historia y pensando en que nada va a ocurrir, el término de la fiesta coincide con una revelación de nuestra protagonista Gretta (Anjelica Huston) que va a dejarnos helados, no consiguiendo llegar a un final feliz y trayendo una vez más a los muertos al presente. Todo este clima sórdido y ténebre que nos deja el largometraje quizás este influido por la propia situación en la que dirige el gran director durante este trabajo donde ya está postrado en sierra de ruedas y con respiración asistida.

Por otro lado el alarde técnico de la película es fabuloso, teniendo en cuenta que su máximo culpable ha llegado a la madurez cinematográfica. la utilización de la cámara, la fotografía en general y sobre todo la iluminación son elementos dignos de mención. Pero por supuesto sobre todas las cosas, incluso las propias interpretaciones quizás esté la fuerza de los diálogos, los que acaban cautivándonlo y haciendo que no perdamos hilo en ningún momento.

TRONCHA