"Código 46" de Michael Winterbottom

En este caso la historia no llega a engancharnos en absoluto, no queremos ser protagonistas de una historia de amor descafeinada que ni siquiera los propios protagonistas de la misma se creen y esto claro influye en el resultado importándonos muy poco lo que les ocurra, nuestro interés principal reside en como les pasa lo que les pasa y donde.
Tan interesantes me resultan los aspectos del film que a partir de ahora basaré mi reseña en ellos ante mi falta de interés por la narración en si, para empezar hay que decir que el código 46 es inviolable en un mundo tan férreamente vigilado no existe la posibilidad de que dos individuos que tengan en común el 25, 50 ó 100% de sus genes no pueden mantener contacto si esto fuera así inmediatamente debería ser denunciado y el estado tomaría cartas en el asunto aplicando las medidas oportunas.
Por llamarlo de alguna manera hay dos mundos, o más bien dos tipos de él, el de adentro y el de afuera, el primero supone el orden y lo supuestamente correcto pero a base de la constante vigilancia y el cumplimiento estricto de unas normas que te garantizan la felicidad, el otro es el mundo normal el que ahora vivimos o más bien el que vivirán generaciones futuras, altas cotas de paro y gente concentrada en extrarradios de grandes urbes, grandes desiertos ante la falta de agua por la falta de preocupación ecológica del ser humano y carreteras desiertas ya que el petróleo está en manos de unos pocos y al alcance de casi nadie.
La narración cinematográfica y el contraste entre estas dos perspectivas de vida están muy bien descritas, para mi es el gran logro de la película, los humanos no necesitan ejercitar sus actitudes, ni aptitudes, se pueden inocular virus que te hagan hablar de repente el chino-mandarín o que por ejemplo potencien tu empatia. Pero todo si es aprobado por la esfinge, al que todo lo sabe, una macrorganización gubernamental que sabe lo que es lo correcto para cada uno de nosotros, sin que siquiera tengamos que pensarlo.

En definitiva estamos ante una pobre historia que encima es alentada por una narradora ansiosa de explicarnos todo lo que vemos, lo que me parece un gran error, porque como digo lo estamos viendo para que repetirlo, de todas maneras merece la pena verla porque así nos podremos hacer una idea muy aproximada del futuro que nos espera y a la que no sabremos reaccionar porque cada día nos gusta pensar menos y más que nos digan que tenemos que ver, hacer, comer o disfrutar.
TRONCHA
3 comentarios:
Efectivamente, una pobre historia,y el caso es que de principio, parece que la cosa promete algo, pero desafortunadamente la historia se va desinflando poco a poco, para quedar al final en un producto decepcionante. Fenomenal reseña. Saludos!!!
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No la he visto porque no me tenía buena pinta y esta reseña confirma mis temores. Sobre ese férreo control sobre la sociedad es interesante Enemigo Público, de Tony Scott, en la que pone de manifiesto como se nos puede controlar a través de los satélites y se desarrolla en un futuro no muy lejano, prácticamente presente.
Saludos,
Siempre tuve ganas de ver esta cinta, aunque todavía no lo he hecho. Por lo que comentas es una cinta bastante pobre en todo sentido. Es una lástima porque al parecer partía de un muy buen potencial. Opino lo mismo que tu, siempre me gustaron las cintas de ciencia ficción para ver como reflejan el mundo futuro.
Excelente reseña, Saludos!
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