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miércoles, 20 de agosto de 2008

"Código 46" de Michael Winterbottom

Siempre he pensado que uno de los motivos por los que me ha gustado la ciencia ficción es porque siempre me ha gustado imaginar como sería nuestro mundo dentro de muchos años, más que nada imaginarlo porque por supuesto no llegaré a vivirlo obviamente, me intento introducir en ese entorno para ver si me lo creo, si realmente fuera factible que el mundo en el que vivimos desembocara en lo que me están contando.

En este caso la historia no llega a engancharnos en absoluto, no queremos ser protagonistas de una historia de amor descafeinada que ni siquiera los propios protagonistas de la misma se creen y esto claro influye en el resultado importándonos muy poco lo que les ocurra, nuestro interés principal reside en como les pasa lo que les pasa y donde.

Tan interesantes me resultan los aspectos del film que a partir de ahora basaré mi reseña en ellos ante mi falta de interés por la narración en si, para empezar hay que decir que el código 46 es inviolable en un mundo tan férreamente vigilado no existe la posibilidad de que dos individuos que tengan en común el 25, 50 ó 100% de sus genes no pueden mantener contacto si esto fuera así inmediatamente debería ser denunciado y el estado tomaría cartas en el asunto aplicando las medidas oportunas.

Por llamarlo de alguna manera hay dos mundos, o más bien dos tipos de él, el de adentro y el de afuera, el primero supone el orden y lo supuestamente correcto pero a base de la constante vigilancia y el cumplimiento estricto de unas normas que te garantizan la felicidad, el otro es el mundo normal el que ahora vivimos o más bien el que vivirán generaciones futuras, altas cotas de paro y gente concentrada en extrarradios de grandes urbes, grandes desiertos ante la falta de agua por la falta de preocupación ecológica del ser humano y carreteras desiertas ya que el petróleo está en manos de unos pocos y al alcance de casi nadie.

La narración cinematográfica y el contraste entre estas dos perspectivas de vida están muy bien descritas, para mi es el gran logro de la película, los humanos no necesitan ejercitar sus actitudes, ni aptitudes, se pueden inocular virus que te hagan hablar de repente el chino-mandarín o que por ejemplo potencien tu empatia. Pero todo si es aprobado por la esfinge, al que todo lo sabe, una macrorganización gubernamental que sabe lo que es lo correcto para cada uno de nosotros, sin que siquiera tengamos que pensarlo.

Las personas hacen su vida de noche porque es cuando el sol está oculto y no te afecta tanto ya que la capa de ozono ha sido prácticamente destruida y el moverse de día es realmente complicado, ese deambular en un mundo nocturno y el futuro Shangai dan un cariz muy a lo Blade Runner, a sus ubicaciones, donde los mastodónticos e impersonales edificios tenuemente iluminados cobran mucho protagonismo, así como la orientalización de la sociedad, algo hacía lo que da la sensación que parece que estamos avocados.

En definitiva estamos ante una pobre historia que encima es alentada por una narradora ansiosa de explicarnos todo lo que vemos, lo que me parece un gran error, porque como digo lo estamos viendo para que repetirlo, de todas maneras merece la pena verla porque así nos podremos hacer una idea muy aproximada del futuro que nos espera y a la que no sabremos reaccionar porque cada día nos gusta pensar menos y más que nos digan que tenemos que ver, hacer, comer o disfrutar.

TRONCHA

3 comentarios:

Pablo dijo...

Efectivamente, una pobre historia,y el caso es que de principio, parece que la cosa promete algo, pero desafortunadamente la historia se va desinflando poco a poco, para quedar al final en un producto decepcionante. Fenomenal reseña. Saludos!!!
http://pablocine.blogia.com

Ramón Ramos dijo...

No la he visto porque no me tenía buena pinta y esta reseña confirma mis temores. Sobre ese férreo control sobre la sociedad es interesante Enemigo Público, de Tony Scott, en la que pone de manifiesto como se nos puede controlar a través de los satélites y se desarrolla en un futuro no muy lejano, prácticamente presente.
Saludos,

Jorge - cinenovedades dijo...

Siempre tuve ganas de ver esta cinta, aunque todavía no lo he hecho. Por lo que comentas es una cinta bastante pobre en todo sentido. Es una lástima porque al parecer partía de un muy buen potencial. Opino lo mismo que tu, siempre me gustaron las cintas de ciencia ficción para ver como reflejan el mundo futuro.
Excelente reseña, Saludos!