"Darkness" de Jaume Balagueró
Este parece ser un proyecto hollywodiense de uno de nuestros directores, que también hay que confesarlo hay veces que es mejor quedarse uno en su casita, donde tiene uno está rodeado de los suyos y aunque parezca que no es donde más acaban queriéndole, tampoco se puede negar que algunos de los nuestros hayan tenido fortuna a la hora de ir a hacer las américas, este caso clarísimamente no es uno de ellos.Siempre tiendo a pensar que todo en esta vida es algo muy relativo que prácticamente no hay nada absoluto o casi nada, mi mentalidad me hace pensar así, por eso no se le puede achacar toda la culpa del fiasco no se le pueda atribuir a una sola persona o cosa, empezando por algún lado, los personajes están totalmente sin definir no nos enseñan absolutamente nada por no decir que los actores que los interpretan da la sensación que les da un poco lo mismo y que están ahí porque les ha tocado a ellos, como ejemplo clamoroso pondré a Regina (Anna Paquin) a la cual da la sensación que de tanto estar en el agua van a acabar saliéndole escamas ante su falta de reacciones y el hieratismo ante la cámara.
La historia no es para nada original, ya hemos visto en muchas ocasiones a esa pobre familia que pretendiendo hallar la tranquilidad del campo y de la naturaleza acaba metiéndose de lleno en una espiral de horror, comprando una casa encantada que nadie quería, queridos lectores sospechen siempre de las casas que tienen el cartel de Se Vende durante mucho tiempo, quien sabe como pueden ustedes mismos complicarse la vida.
Se emplea el recurso del susto fácil, ese del portazo o del sonido estridente que siempre aparece cuando de repente la música para y todo está en silencio, a que también lo han vivido ya, y esos elementos de alguna habitación que acaban convirtiéndose en macabros, quien no ha tenido miedo a mirar debajo de la cama o dentro de ese armario que sitúa justo a los pies de la mencionada.Se me olvidaban los pasillos, que por cierto ahora que lo pienso creo que son uno de mis elementos de terror favoritos, pero no los pasillos de Balagueró, me dan mucho miedo los de Lynch y si hay alguna cortina para que os voy a contar, pero en el caso que nos atañe son pasillos previsibles, que se antojan un sucedáneo malo de los que utiliza en algunos de sus films el maestro Argento, llenándolos de cristales de distinguida coloración.
Para concluir que creo que ya me he explayado demasiado líbreme de tratos con los señores de la corbata verde o trabajadores de Tecnocasa y mucho menos si el inmueble fuera de renta antigua y situado en medio de la naturaleza, no quisiera convertirme en protagonista de otro guión más, recurrente y malo de mala película, mal dirigida.
TRONCHA




