"Speed racer" de Andy Wachowski y Larry Wachowski
Se a lo que voy cada vez que elijo ir al cine con mi pequeño y ver una película, tengo en todo momento muy presente que el que principalmente tiene que divertirse es él porque sino mal andamos, el caso es que después de ver esto no tengo ya tan claro si mi pretensión era la misma que la de estos dos particulares y excéntricos hermanos directores de cine, porque juro que hubo bastantes momentos donde me tuve que aplicar a la hora de explicar a mi vástago por donde iba la historia de la película.Habría que tener en cuenta que las historias deberían ser mucho más sencillas que las que nos proponen, los menores poco saben de acciones y control de empresas y corporaciones, y con esto para nada me quiero erigir en un conocedor del tema, porque reconozco que hubo momentos en que yo también me perdí, pero claro tampoco me interesaba demasiado reencontrarme, ya había perdido el poco interés que tuviera sobre lo que estaba viendo.
La estética me parece buena, bastante original en un mundo muy pop en la que parece que estamos dentro de un videojuego además de forma literal, todo parece diseñado para dar esa sensación, además es muy colorista, la policromía utilizada resulta muy chillona, pero de alguna manera no se desafina del todo, cuando estamos con la familia hay momentos que parece que va a salir de cualquier rincón Super Mario Bros y cuando vemos las carreras parece que estamos ante uno de los múltiples anuncios que invaden la televisión en Navidad de las empresas Hot Wheels y Micro Machines.
Este espíritu que acabo de describir me parece el correcto para los pequeños, un mundo imaginario donde ellos se puedan desenvolver perfectamente y sobre todo creérselo, aunque sea dentro de una estética bastante pop, el error es que nos han querido expresar tantas cosas sobre el mundo de las carreras a través de quien de una manera u otra acaba manipulándolas y todo esto a base de interminables diálogos que nos sumen en el más arduo de los sopores.Además la estructura de la película ayuda más bien poco, ay que continuamente estamos viviendo flash-backs, así sin más muchos de ellos y sin avisar con lo que no sabemos si nos encontramos en el pasado o en el presente, aunque llegando cierta altura de la narración, eso nos da absolutamente igual, tan solo nos dedicamos a observar las diabólicas carreras de autos, que nos hacen pensar donde andarán aquellos maravillosos y entretenidos autos locos con Pier Nodoyuna, Pedro Bello, Penelope Glamour, Los hermanos Macana, el espantomóvil, el profesor Lokovich y alguno más que no recuerdo.
TRONCHA




