"El club de la lucha" de David Fincher
El nihilismo, del latín nihil (nada) e ismus (doctrina, movimiento, practica de) es la "actitud" filosófica, puesto que no es una tendencia filosófica estrictamente definida, de negación de todo principio, autoridad, dogma filosófico o religioso. El nihilismo es una posición filosófica que argumenta que el mundo, y en especial la existencia humana, no posee de manera objetiva ningún significado, propósito, verdad comprensible o valor esencial superior, por lo que no nos debemos a éstos. Esta es parte de la definición que aparece en la wikipedia de este término que muchos habrán oído pero que quizás no sabían lo que significaba.Pues bien la cabeza de nuestro protagonista Tyler Durden (Brad Pitt) no tiene otra cosa dentro que no sea esta idea o concepto, básicamente supondría un receso a lo que el ser humano ha conseguido, una vuelta atrás, a los orígenes, a una sociedad principalmente cazadora y recolectora como al principio de los tiempos, Durden pretende convertir su sociedad en algo así, lo que quizás deba plantearse es que el fin no justifica los medios y ahí es donde precisamente resida el problema o más bien el meollo de la cuestión.
El ritmo narrativo probablemente es de los mejores que se han visto en muchísimo tiempo, iniciándose con la historia de un simple trabajador de la industria del automóvil (Edward Norton), con una vida de lo más anodina y que parece totalmente resignado, su única forma de realizarse frente a ella es conseguir amueblar su apartamento con lo último en decoración del Ikea y tener su armario repleto de la ropa de moda que le haga tener una cierta fachada ante sus semejantes, pero todo cambia cuando en un vuelo conoce a Durden, que es que hará llegado el momento que la vida de ambos ya no vuelva a ser la misma en ningún aspecto.
Todo lo que vemos parece tal como es o más bien no, ya que en la última parte del film todo da un giro inesperado que nadie se imagina, o al menos yo no lo hice y que por supuesto no voy a ponerme a contarles aquí porque no sería lo correcto, un efecto que hace que todo cobre sentido y que nos haga volver a recapacitar sobre todo lo que hemos visto anteriormente para encontrar justificación a muchas de las escenas acontecidas con anterioridad.
Este giro hace aun más plantearnos nuestra propia existencia, lo que antes teníamos ante nuestros ojos y que pensábamos que era una locura o más bien una demencia de un tarado, algo así como crear un club donde la gente fuera a pegarse con otro tan solo por el mero hecho de hacerlo, ahora ya no está tan distante a nuestra forma de pensar, quien no ha pensado para sus adentros que un jefe, un conocido, el que nos ha hecho una pirula con el coche, se merezca un par de tortas para ver si aprendía, imagínense poder desdoblar y materializar esa especie de ángel y demonio que cada uno llevamos dentro y que en algunos casos entran en conflicto continuo por algún tema concreto.La película no solo plantea que estemos ante las travesuras de un par de adultos que no lo son, si rascamos un poco más en la superficie podemos ver la problemática de la sociedad actual con una serie de valores en muchas de las ocasiones prácticamente caducos y que el luchar contra ellos quizás pueda unir a las personas más de lo que nos podríamos dar cuenta, tampoco deberían ahondar mucho porque el mensaje no da para más quizás sea este el dilema de la película, el que se podría haber hecho más "pupa" con algunos conceptos de lo que realmente se hace.






















